«Queríamos un equipo sólido, unido y con una identidad muy clara, y lo estamos consiguiendo»
Es el entrenador más joven de Liga F y luce un currículum forzosamente reducido. Pero en poco más de dos años, Arturo Ruiz (Madrid, 1997) ha devuelto al Atlético a Europa, ha llevado al Granada a su techo y ahora está muy cerca de repetir uno de los grandes éxitos en la historia de la Real.

Aprovechando el parón liguero, se toma un pequeño descanso. Quizá preferiría no hacerlo porque Arturo Ruiz es un apasionado de su trabajo y, además, está disfrutando al frente de una Real que, a nueve jornadas del final de Liga, defiende plaza de Champions con once puntos de renta.
«Acaricia el billete europeo», «Lanzadas hacia Europa», «Paso de gigante hacia la Champions...». El lunes desayuna leyendo estos titulares. ¿Qué siente?
Mucho orgullo y mucha satisfacción. Partíamos sin ningún objetivo de resultado porque íbamos a construir un equipo nuevo, pero en diciembre alcanzamos nuestro mejor nivel, aunque siempre hay cosas que mejorar, y después hemos hecho dos meses que nos han impulsado hasta esta situación privilegiada que nos hemos ganado entre todas. Así que mucha felicidad.
No les suele gustar que hablemos antes de tiempo. Pero es muy difícil resistirse.
Claro que es difícil. Lo comprendo viendo la clasificación, pero hemos conseguido llegar a este punto con equilibrio y centrándonos mucho en el día a día, así que creo que nosotras no tenemos que cambiar eso. Claro que tenemos un objetivo muy bonito, pero nuestro día a día no va a cambiar, no tenemos que dejar de ser nosotras en nada.
No sé si es el objetivo que se marcaba cuando firmó.
Llegué con el objetivo de construir un gran equipo y de que el día a día fuera excelente y lo mantuviéramos durante toda la temporada. Obviamente, por el club, la calidad, el proyecto, la gente que sigue, que vino, queríamos estar lo más arriba posible y llegar lo más lejos posible en la Copa. Eso en cuanto a resultados, pero sobre todo, queríamos construir un equipo sólido, unido, que creyera en una idea, con una identidad muy clara. Lo estamos consiguiendo y es lo que más feliz me hace.
¿El club qué le pidió?
Me ofreció mucha tranquilidad, me pidió que respetara la identidad de la Real Sociedad y su planteamiento era muy similar al mío porque compartimos valores, proyección, enfoque en lo que es importante... Me pidió estar cerca del tercer puesto, ser un equipo muy competitivo, mantener un día a día muy sano, que la temporada fuese equilibrada, desarrollar nuestro talento joven y optimizar a nuestras jugadoras más maduras. Creo que estamos optimizando esos procesos y además consiguiendo muy buenos resultados, poco más puedo pedir.
Los resultados han sido magníficos desde el principio, pero ¿cuándo empezó a pensar que la Real era una seria candidata al billete europeo?
En pretemporada ya veía un tremendo potencial, que podíamos ser un gran equipo y además mantenerlo en el tiempo. Encima empezamos bien, pronto enlazamos victorias que nos fortalecieron mucho y, sobre todo, cuando hemos tenido algún momento difícil, algún partido en el que no hemos jugado bien aunque hayamos ganado, en el siguiente partido hemos intentado resolverlo, tras un resultado duro hemos reaccionado, y eso es una de las cosas más valiosas que tiene un equipo.
«Cuando prácticamente no hay cosas que mejorar, es complicado mantenerte. Por eso este enero y febrero han tenido tanto valor»
Estas situaciones idílicas también hay que gestionarlas, para no caer en la euforia o la complacencia
Es una de las cosas más difíciles en el alto rendimiento. En diciembre alcanzamos nuestro mejor nivel de juego y, cuando prácticamente no hay cosas que mejorar, cosas muy importantes quiero decir, es complicado mantenerte. Por eso este enero y febrero han tenido tanto valor. Porque nos hemos mantenido ahí, enfocando los partidos con la misma competitividad y sin relajarnos. Eso es muy valioso.
Salta a la vista que no se relajan. Ataque, recuperación, ataque, recuperación..., sea el minuto treinta o el ochenta. Si tuviera que definir el juego de la Real con una palabra, sería perseverancia.
La Real siempre ha sido excelente con balón, pero era un equipo al que que se le superaba con cierta facilidad. En el trabajo sin balón había que ser más presionantes y creo que hemos dado un salto enorme. Recibimos muy pocos goles y sobre todo es que no nos generan. Llevamos toda la temporada dándole muchísimo valor al trabajo sin balón, porque eso es lo que nos ha hecho muy completas.
¿Cuál sería su palabra para definir a esta Real?
Si me dejas dos, ilusión y constancia. Ilusión por formar este grandísimo equipo en el que nos hemos convertido y constancia por mantener ese nivel tan alto.
¿Es ya su equipo ideal? ¿O tiene algo que mejorar?
Sí, sí, somos ambiciosas. Si en el futuro queremos grandes retos, competir contra grandes rivales, tendremos que mejorar para soportar partidos de mayor tensión, una mayor carga de partidos... Pero también ahora seguir mejorando matices sin balón para que nos hagan daño. O mejorar el porcentaje de goles respecto a lo que generamos, que son cuestiones muy importantes.

Aún así es el tercer equipo más goleador. Incluso sin Edna Imade.
El fútbol es adaptación. Hace falta ser optimista, positivo y enfocarse en lo próximo y eso es lo que hacemos constantemente. Con la situación de Edna y con las otras 20.000 que se presentan en la temporada.
Su marcha nos ha permitido redescubrir a Claire Lavogez. No marca tantos goles pero también toca todos los balones que pasan por el área.
Son diferentes en algunas cosas muy visibles, pero son mu similares en ciertos registros del juego que nos vienen muy bien. Está en un gran momento de forma y dándonos mucho, compitiendo a un gran ritmo, un gran nivel, nos da mucha madurez... Me alegro mucho por ella, porque ha pasado por momentos difíciles y ahora está aprovechando este momento.
De todos modos, la máxima goleadora es Nerea Eizagirre, que está teniendo muchos menos minutos de lo habitual. Resulta llamativo.
Lo entiendo. Nerea ahora mismo tiene que entrenar mejor y tener un mejor día a día para tener más minutos, porque la competencia es muy elevada; los registros físicos, tácticos, técnicos y todas las varibales son muy elevadas en nuestro equipo. Todos sabemos la calidad que tiene Nerea y lo que nos da, lo valoro mucho. Tengo mucha claridad con ella, me reúno mucho y le comento do lo que hace bien y lo que debe mejorar. Es su responsabilidad unirse al cien por cien a la dinámica del equipo para poder tener más minutos. Ojalá siga dando argumentos para que tenga todos los minutos que ella quiere, porque yo estaría encantado, así que a continuar animándola, a tope con ella; es nuestra capitana y tengo muy claro quién es Nerea en la Real Sociedad.
También es llamativa, por inhabitual, la alternancia en la portería.
Tenemos dos jugadoras jóvenes, de la misma edad, internacionales, con mucho potencial, porteras Real Sociedad... Hasta ahora siempre había tenido una portera que para mí tenía más nivel que la otra, pero aquí es incoherente que no jueguen las dos. Empezó Júlia (Arrula) por la lesión de Alazne (Estensoro), pero para cada plan de partido empleamos a la que mejor está, siempre que sigan entrenando así.
«Somos el equipo de Liga F que más rotamos. Tenemos una gran plantilla. En los entrenamientos se ve que todas quieren estar y cada semana podemos dar oportunidades porque se lo merecen»
En realidad habría que hablar de alternancia en general. Es imposible adivinar un once.
Ni ellas lo saben. Y es otra de nuestras grandes claves. Somos el equipo de Liga F que más rotamos. Tenemos una gran plantilla, Maider y Garbiñe trabajaron excelentemente bien desde Dirección Deportiva, y están jugando prácticamente todas muchos minutos. Todas no puede ser, es futbol profesional, que no se nos olvide. . Pero en los entrenamiento se ve que todas quieren estar y cada semana podemos dar oportunidades, porque se lo merecen.
Entre las que se lo merecen a menudo esta Aiara Agirrezabala. 17 años y parece que lleva diez en la elite.
Voy a ser muy pesado y muy claro con esto. Ella y yo tenemos muy claro lo que tenía que mejorar, junto a todo el trabajo previo que se ha hecho en el club y que yo he aprovechado al máximo. Es una persona mentalmente superequilibrada, humilde, con un enfoque y una capacidad de aprendizaje enormes. Y para mí es un placer acompañarla y ayudarla. Pero tengamos muy claro que no está hecha, que tiene mucho recorrido y mucho desarrollo por hacer. Está claro que está rindiendo al máximo nivel y por eso se tiran muchos cohetes. Pero tranquilidad y a seguir trabajando.
En su caso también podemos hablar de precocidad. Es el entrenador más joven de Liga F.
Es así, pero me siento muy competente. Y estoy muy a gusto, rodeado de un staff muy bueno. Estoy muy feliz de tener esta autoconfianza y de estar tan bien rodeado a todos los niveles, porque creo que hace que haga bien mi trabajo.
No solo aquí. Su currículum es reducido, forzosamente, pero no está nada mal.
Tengo unos pilares muy claros como entrenador. La identidad que quiero en mis equipos, ciertos comportamientos con los que estoy cómodo, la variabilidad en los esquemas sin balón y con balón, y adaptarlos a los requisitos de la competición. Y aparte de eso, gestionar a las personas, que es lo más importante de un entrenador, las que tengo por encima, a mis jugadoras y a mis compañeros de staff. Creo que todo el mundo se siente protagonista, importante, tiene su rol. Creo que sé transmitir que las 40 personas que formamos parte del día a día del equipo sintamos que somos importantes, necesarias y que nos sintamos desarrolladas. Y eso hace que casi siempre seamos capaces de jugar bien al fútbol, que es para lo que trabajamos. Y para ganar los partidos, claro.

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