Markel Garzon Goitia
Aktualitateko erredaktorea
Elkarrizketa
Salvador Trujillo
CEO de Orbik Cybersecurity

«Los fabricantes son conscientes de que cualquier empresa está expuesta a un ciberataque»

Orbik Cybersecurity ha presentado en la Bienal el primer laboratorio virtual a nivel mundial de ensayos automatizados de ciberseguridad industrial orientado al cumplimiento normativo de productos. La start-up vasca, pionera, destaca «el valor del producto, la velocidad y la repetibilidad».

Salvador Trujillo, CEO de Orbik, en el stand de la start-up en la Bienal.
Salvador Trujillo, CEO de Orbik, en el stand de la start-up en la Bienal. (OSKAR MATXIN EDESA | FOKU)

La Bienal de Máquina-Herramienta es todo un escaparate del sector industrial. Se ha registrado la llegada de 39.000 visitantes procedentes de 67 países. En esta trigésima tercera edición, entre las 1.503 firmas expositoras, se ha estrenado la start-up arrasatearra Orbik Cybersecurity.

Orbik nació en 2023 como una startup impulsada por el centro tecnológico vasco de IKERLAN para responder a la creciente demanda de seguridad en productos electrónicos industriales. Su objetivo principal se enfoca en ayudar y hacer un seguimiento junto a las empresas para cumplir los requisitos europeos de ciberseguridad, una medida a la que están obligadas antes de la comercialización de sus productos debido a las nuevas exigencias de la Unión Europea. 

Para ello, han presentado una solución pionera a nivel mundial: un laboratorio virtual de ensayos automatizados de conformidad que permite integrar las pruebas requeridas de ciberseguridad directamente en el proceso de desarrollo. A día de hoy, estos ensayos se realizan mayoritariamente de forma manual y externa, lo que incrementa costes y plazos. Sin embargo, según señalan desde Orbik, con el laboratorio virtual diseñado, las empresas pueden automatizar esos ensayos inhouse. «Así, reducimos la dependencia de laboratorios externos y facilitamos a fabricantes e integradores un cumplimiento más ágil y eficiente», subrayan.

NAIZ asistió a la presentación del proyecto y tuvo la oportunidad de entrevistar a Salvador Trujillo González, CEO de Orbik, para explicar la situación actual del sector de la ciberseguridad, una industria que está creciendo a pasos agigantados.

Orbik se ha estrenado en esta edición de la Bienal. ¿Qué sensaciones tienen una vez terminada la feria?

Para nosotros ha sido un escaparate, una oportunidad para visibilizar nuestro proyecto e interaccionar con otras empresas del sector. Estar en la BIEMH este año nos ha ofrecido compartir intereses y preocupaciones con ellas, además de generar oportunidades de negocio.

El proyecto nace en 2023 y, tres años después, tiene un stand en una de las ferias industriales más importantes del panorama internacional. ¿Cómo surgió todo?

La idea surge hace unos 5-6 años desde un proyecto de innovación. Ikerlan también tenía su propio laboratorio, pero tras detectar este mercado nuevo a raíz de la nueva normativa europea, se fundó Orbik. Buscamos ese hueco en el mercado. Era una oportunidad y poco a poco se ha ido desarrollando: empezamos con un equipo pequeño y ahora somos más de 50 trabajadores. 

El producto está ligado a una demanda de la Unión Europea respecto a la nueva regulación de servicios de ciberseguridad en los productos. ¿Qué quieren implementar desde Bruselas, exactamente?

Es una nueva exigencia en materia de ciberseguridad. Ahora, para comercializar cualquier producto en Europa, tiene que tener el marcado CE ("Conformidad Europea"), un símbolo obligatorio para diversos productos comercializados en el Espacio Económico Europeo. A partir del 2027, para obtener el marcado hay que cumplir con unos requisitos en materia de seguridad. Esa normativa pasa por cumplir unas nuevas pruebas de ciberseguridad, que se certifican en un laboratorio. Si viene la entidad regulatoria y no está certificado, puede retirar el producto del mercado.

Integrantes de Orbik con el laboratorio virtual. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Es una idea que no se había visto anteriormente en el mercado.

Eso es. Trata de un laboratorio virtual, y nosotros hacemos el trabajo de puente entre el producto que está conectado y la red o nube. En la nube está todo el poder de computación que necesitamos nosotros para poder realizar las pruebas de seguridad. El laboratorio está acreditado y tiene tecnología propia y equipo propio. Además de ello, nuestros clientes valoran la velocidad del test y la repetibilidad para hacer las pruebas cuando quiera el consumidor. Es una ventaja, porque se gana mucho tiempo. Responde a una necesidad de mercado.

¿Para qué productos puede servir?

Para cualquier producto que esté conectado. Tengan equipamiento industrial o no industrial. Por ejemplo, cualquier dispositivo del hogar: aire acondicionado, televisión, calefacción, el ascensor... Aparatos que se usan en el día a día. También los trenes o la red eléctrica.

¿Asusta el hecho de ser pioneros?

Cierto es que hay muchas cuestiones tecnológicas y del producto que hemos tenido que resolver en un mercado que se está construyendo y ni siquiera tenemos otra alternativa a la que copiar. Aunque, por otro lado, también es un reto.

¿En qué se puede diferenciar de otras ideas parecidas que haya en el mercado?

Hoy en día, con nuestro laboratorio virtual, las capacidades de laboratorio para hacer las pruebas de ciberseguridad las puede hacer el propio comprador, a modo de autoservicio. Es algo relativamente complejo, pero el cliente tiene esa soberanía y puede realizar las pruebas cuando crea oportuno. Incluso, diariamente.

¿Ha incrementado el valor que dan las empresas a la ciberseguridad?

Cada día más. La semana pasada atacaron a una empresa potente de aquí y por el rescate reclamaban una gran cantidad de dinero. Los fabricantes son conscientes de que cualquier empresa está expuesta a un ciberataque, ya que los atacantes hacen un escaneo general a la red y todos estamos conectados a Internet. Nadie está a salvo, ni nadie tiene más seguridad que otro. Por lo tanto, ahora, se invierte mucho más. Cuando sales de casa, cierras con llave la puerta; pues es lo mismo en el mundo digital.

«Cuando sales de casa, cierras con llave la puerta; pues es lo mismo en el mundo digital»

¿Cuáles son los principales retos en materia de ciberseguridad?

Lógicamente, que el producto sea atacado, dañe la reputación de la empresa y esta deje de vender. Para las empresas industriales que ya tengan un producto funcionando, también es una amenaza el propio tiempo. Todo avanza y se actualiza muy rápido; el tiempo es un riesgo en ciberseguridad. Tú puedes pasar un test de seguridad, pero mañana quizás no; algo que ayer no era vulnerable puede que hoy lo sea. También hay un riesgo de cumplimiento normativo, ya que se cumple o no se cumple, no hay término medio. 

¿Cuáles son los ataques más comunes?

Los más comunes son cuando te secuestran toda la infraestructura y te piden un rescate para recuperar tu sistema; si no, te quedas parado. Es un tipo de soborno. Hoy en día todo tiene un software, todo está automatizado y, si te para la empresa por un software que no es seguro, no puedes fabricar. Además del alto coste que tiene estar parado, tienes que pagar el rescate.

Muchas empresas aún ven la ciberseguridad como un coste y no como una ventaja competitiva. ¿Cómo cambiar esa mentalidad en fabricantes industriales?

Hay empresas que no van a vender más su producto por ser más ciberseguro. Pero lo que está claro es que necesitan el marcado CE para vender el producto y reducir el coste en el ámbito de seguridad. En el laboratorio manual el coste es elevado; con nuestro producto reducimos el coste porque es automático.

¿La normativa está acelerando el mercado o generando fricciones?

Acelerando, aunque de por sí, garantizar la seguridad del producto debería ir en el ADN de la empresa. Pero con la nueva ley en vigor, el producto cobra relevancia y todas las empresas están acudiendo a laboratorios. Al fin y al cabo, la mayoría de los productos están conectados, sea al internet público o a una red privada. Están expuestos todos.

«La mayoría de los productos están conectados, sea al internet público o a una red privada. Están expuestos todos»

¿Cómo visualiza la evolución de la industria en los próximos cinco años?

Cinco años es muchísimo tiempo en ciberseguridad, porque surgen nuevas oportunidades y nuevos requisitos, sobre todo en cuanto a soberanía tecnológica. Veremos qué acogida tiene en el mercado este proyecto. 

¿Tienen en mente una posible expansión del proyecto?

Estamos en pleno proceso de expansión, principalmente en el Estado español, pero con la mira puesta en Europa. Cuando lanzamos Orbik, sólo había acreditados diez laboratorios en todo el mundo. En cuanto al producto, en Estados Unidos hay una empresa parecida, pero no con la misma conformidad.