Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Pradales no avanza cómo va a proteger a la industria ante la guerra en Oriente Medio

Imanol Pradales reúne a representantes institucionales y empresariales para recordarles el impacto que puede tener la guerra en Oriente Medio en la industria, pero no avanza ninguna de las medidas que baraja para evitarlo. El encuentro se queda en un ejercicio de escucha y análisis de la coyuntura.

Pradales junto a otros representantes institucionales ha presidido la reunión.
Pradales junto a otros representantes institucionales ha presidido la reunión. (Irekia)

La reunión del Grupo para la Defensa Industrial, que se ha celebrado este miércoles a la tarde en el Parque Tecnológico de Zamudio, no ha pasado de ser una escenificación del lehendakari Imanol Pradales de que va a adoptar medidas para proteger a la industria ante la guerra en Oriente Medio. Al margen de anunciar que va a activar un «escudo» y decir que está trabajando en un «primer paquete de medidas» frente al impacto del conflicto, poco más.

En este segundo encuentro del Grupo –el anterior se convocó con motivo de la puesta en marcha de la nueva política arancelaria de Donald Trump–, Pradales ha pretendido dar la imagen de que está preparado para responder al escenario que se ha abierto a raíz del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El Grupo tiene una triple misión: en primer lugar, monitorizar en tiempo real el impacto de la guerra y hacer un diagnóstico conjunto con la industria; en segundo lugar, hacer un análisis de la escucha activa con la industria afectada y diseñar medidas de defensa y apoyo a la industria; y, en tercer lugar, presentar las medidas adoptadas.

«Nos preocupa la industria y el empleo industrial. Y nos preocupa cómo afecta esta crisis a los bolsillos de la gente, a través de los precios de la energía, del transporte o de muchos productos básicos», ha manifestado. Por ello, ha prometido que desde su Gobierno van a activar «lo que está en nuestras manos», pero no ha concretado nada, limitándose a decir que están trabajando «en un primer paquete de medidas por si la situación se alarga y se complica».

La reunión ha estado presidida por el lehendakari, acompañado por los consejeros de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi; de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou; de Economía y Trabajo, Mikel Torres; las diputadas generales de Bizkaia y Gipuzkoa, Elixabete Etxanobe y Eider Mendoza, y el de Araba, Ramiro González.

A la cita han acudido cerca de medio centenar de representantes de industrias de referencia en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, cámaras de comercio, clústeres, diputaciones, Confebask y sectores productivos. A ellos les ha dicho que «vamos a activar lo que está en nuestras manos. Y también solicitaremos a otras instituciones, europeas y/o del Estado, que hagan aquello que les competa a ellas».

Mientras se desarrollaba ese foro de marcado carácter institucional, en el exterior trabajadores de Tubos Reunidos han vuelto a reivindicar la implicación de esas administraciones para evitar los 301 despidos que quiere ejecutar la dirección. El sindicato LAB no ha acudido. «No vamos a legitimar un espacio sin contenido ni una foto institucional», han explicado.

En la reunión, Pradales ha expuesto que el objetivo del encuentro, convocado de urgencias, es «escuchar al tejido industrial, a compartir información y a analizar conjuntamente qué es lo que tenemos que hacer para poder ofrecer la mejor respuesta».

Ha subrayado que el conflicto en Oriente Medio «representa la mayor amenaza energética y logística para la industria vasca desde 2022».

Anticiparse

Ante la gravedad del escenario, se ha reunido el Grupo, «con el objetivo de anticiparnos, coordinar esfuerzos y activar el escudo industrial de Euskadi ante cualquier escenario».

Imanol Pradales ha advertido de que existe «un factor determinante» en el impacto de la situación desatada por la agresión de EEUU e Israel contra Irán: «la duración del conflicto. El impacto sobre la economía y el bolsillo de la gente será distinto si esto se alarga pocas semanas o varios meses».

Ha alertado de que una prolongación del bloqueo del estrecho de Ormuz supondrá que «nos enfrentaremos a efectos duros sobre los costes energéticos, las cadenas de suministro y la demanda en algunos mercados».

Una situación que afectará a sectores clave como la siderurgia, la industria química, la automoción y la máquina herramienta, «que están especialmente expuestos a cualquier alteración prolongada en los mercados energéticos, en las rutas logísticas internacionales o en determinados mercados de exportación».

Este conflicto está impactando en la industria de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Oriente Medio es el séptimo destino exportador, con 1.130 millones de euros al año. En este momento, hay 42 empresas con 63 implantaciones comerciales en la región que están sufriendo de manera directa las consecuencias de la guerra.