
El Teatro Victoria Eugenia de Donostia y el Centro Coreográfico Nacional del Malandain Ballet Biarritz apoyan la creación coreográfica contemporánea a través del nuevo proyecto Larrun, «una iniciativa que apuesta por la cooperación artística y la optimización de recursos para el apoyo a la creación a través de la participación en la producción de espectáculos».
Larrun se ha presentado este viernes en rueda de prensa en la capital guipuzcoana en el marco de la XXXII edición de la Feria de Artes Escénicas de Donostia dFeria. En la misma han tomado parte el director de dFeria, Norka Chiapusso, la concejal donostiarra de Cultura, Ana López, y la delegada para la cooperación transfronteriza e internacional y miembro del consejo de administración de Malandain Ballet Biarritz, Marie Christine Rivière.
López ha explicado que con Larrun Victoria Eugenia y Malandain Ballet Biarritz «dan continuidad a su apuesta por la creación coreográfica contemporánea», ofreciendo «mejores condiciones para la producción» coreográfica y «promoviendo su difusión en ambos contextos socioculturales».
Por su parte, Riviére ha puesto en valor los casi 30 años de colaboración entre el Victoria Eugenia y el Malandain Ballet, en los que se ha prestado apoyo a un total de 18 creaciones coreográficas. Además, ha subrayado que Larrun va a permitir seguir apoyando la creación transfronteriza, pero también a las compañías de danza, especialmente a las emergentes, que «tienen siempre dificultades dentro de la creación», y a la sensibilización en torno a esta disciplina.
Asimismo, ha subrayado que los proyectos de cooperación transfronteriza «ayudan a favorecer la movilidad entre artistas y públicos» y proyectan «un territorio creativo común». Según ha indicado, Larrun ofrecerá apoyo financiero para la creación coreográfica, pero también difusión hacia los programadores, es decir, un «acompañamiento global».
A su juicio, este acuerdo de colaboración, con vigencia para tres años prorrogables, supone «un paso adelante» en el camino para «consolidar» esta colaboración a ambos lados de la muga porque «para influir en dispositivos, mente y público se necesita tiempo».
Según ha detallado, Larrun es un proyecto a «largo plazo» que se desplegará «progresivamente» y este año va a acompañar a dos compañías: Leïla Ka, que presentará su creación en noviembre, y Bilaka, que presentará ‘Dirau’ en mayo. También ha explicado que ambas compañías realizarán dos residencias artísticas en Biarritz y se fomentará que otros artistas puedan encontrarse con ellos también, así como la investigación en el ámbito coreográfico.
Chiapusso, por su parte, ha destacado el «músculo» que tiene este proyecto. Además, ha explicado que Leïla Ka es una coreógrafa e intérprete que creó su primera pieza ‘Puede ser’ en 2018, y que trabaja con mujeres. La creación en la que trabajará en el marco de Larrun es una obra para un grupo de unas diez mujeres.
Por su parte, Bilaka es un colectivo de artistas de Baiona que trabajan en la prolongación contemporánea de las danzas y músicas tradicionales vascas y que tiene «mucho éxito» cada vez que se programa en Donostia. Su obra ‘Dirau’ es un espectáculo concebido para el espacio público a través del cual el colectivo se recentra en sus bailarines fundadores y un músico para explorar los vínculos entre la música vasca y la danza tradicional.

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