
Una excelente jugada, cocinada con vértigo y paciencia a partes iguales, ha dado a Osasuna una victoria merecidísima tras arrollar al Girona, sobre todo en los primeros 45 minutos. Víctor, pesadilla gironí, se ha girado en su campo para abrir a Barja en la otra banda; el de Noain ha llegado al fondo, ha quebrado al defensa y ha puesto uno de sus caramelos en la cabeza de Budimir; el resto ya está escrito cuando el cisne alza el vuelo.
La primera parte queda entre lo mejor de Osasuna esta campaña. Tras el error de cálculo de Anoeta, donde el equipo presionó demasiado y mal a un rival que pudo girarse fácil, había dudas de si Lisci iba a repetir plan de riesgo. La incógnita se ha despejado antes del inicio, con una declaración de intenciones nítida: al césped Iker Muñoz –primera titularidad– por Lucas Torró –hasta ahora imprescindible–.
El de Alesbes ha sido clave para engrasar un mecanismo que miraba hacia adelante y ha logrado dejar al Girona sin aire. Los de Míchel sin balón son como un pez fuera del agua. Han estado toda la primera parte ahogados, pero la falta de precisión rojilla los ha dejado a flote. Recuperaban una y una vez por los navarros, muy bien ajustados, pero no terminaban de dar continuidad al juego en el último tercio.
Tampoco de rematar con tino. Hasta seis ocasiones claras han tenido los locales en esos 45 minutos: tres han sido de Víctor Muñoz, hiperactivo (disparo cruzado en el 11, tiro raso con paradón de Gazzaniga en el 17 e internada con rosca fallida en el 34); han podido marcar en sendos córners Budimir (18) y Boyomo (33); e incluso Rosier lo han intentado de fuera del área (28). En el otro lado, mientras, Sergio Herrera inédito.
La segunda parte se ha atenido mucho más a lo previsible. Los catalanes han dado un paso adelante y han logrado pelota sin sentir aliento constante en la nuca. Osasuna ha perdido energía o no quería arriesgar tanto, o las dos cosas a la vez.
Faltaba un punto de ADN también, centros, así que Barja ha salido al campo mucho antes de lo que acostumbra. Aunque el picante lo seguía poniendo Víctor, con dos remates consecutivos (71 y 72) que han vuelto a rozar el gol. Y la enésima en el 74, más forzado, alto. Entre medio Iker Muñoz ha buscado sorprender casi desde medio campo. Poco después, cuando ya la grada olía a desesperación, el fútbol ha hecho justicia. De ahí al final, repliegue eficaz y tres puntos para mirar arriba.
Protesta de Indar Gorri
El gran arranque de partido de Osasuna he hecho que no se notara tanto la falta de animación de Indar Gorri hasta el minuto 12, en protesta por las cuatro detenciones de la víspera. Para el grupo perseguido, «el mensaje es el que sigue: impunidad para los responsables y represión para el osasunismo. Tengámoslo claro: los detenidos podrían haber sido cualquiera de los que pisó ese día El Sadar, cualquiera de los aporreados».
Saben que no será el último capítulo pero no se arredran: «Vendrán más detenciones, más montajes y más medidas autoritarias, sobre todo porque no nos vamos a ir a casa y no nos vamos a callar».
FICHA TÉCNICA:
OSASUNA: Sergio Herrera; Rosier, Catena, Boyomo, Javi Galán; Moncayola, Iker Muñoz (Osambela, m. 82); Rubén García (Bretones, m. 84), Aimar (Barja, m. 67), Víctor Muñoz; Budimir (Raúl García, m. 82).
GIRONA: Gazzaniga; Arnau Martínez (Alex Moreno, m. 74), Blind, Vitor Reis, Hugo Rincón; Witsel, Fran Beltrán (Lemar, m. 85); Joel Roca (Echeverri, m. 60), Ounahi, Tsygankov (Abel, m. 85); Vanat (Iván Martín, m. 74).
ÁRBITRO: Guzmán Mansilla. Amarillas a Tsygankov (m. 38), Javi Galán (m. 59) y Moncayola (m. 94).
GOL: 1-0 M. 79: Budimir.

Atharratzetik Bilbora, 24. Korrikaren seinalea zuzenean

La neutral Suiza bloquea la exportación de material de guerra a EEUU

CCOO no portará el testigo de Korrika tras considerar AEK que es «incompatible»

Harro agertu da euskararen aurkako helegiteak bultzatu dituen taldea

