Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

La acusación solicita que declare el mando del ertzaina que hirió de gravedad a Iker Arana

La acusación ha solicitado al juzgado que declare el mando del ertzaina que hirió de gravedad a Iker Arana. La plataforma Justizia Aranarentzat denuncia la «impunidad policial» y señala la responsabilidad política del Gobierno de Lakua, al dar cobertura a este tipo de actuaciones.

Comparecencia de la plataforma Justizia Aranarentzat –con Iker Arana en el centro– frente a lo que fue Etxarri gaztetxea.
Comparecencia de la plataforma Justizia Aranarentzat –con Iker Arana en el centro– frente a lo que fue Etxarri gaztetxea. (Aritz LOIOLA | FOKU)

A una semana de que se cumpla un año del operativo de la Ertzaintza que desalojó Etxarri Gaztetxea, que se saldó con varios jóvenes heridos –entre ellos Iker Arana, al que se tuvo que extirpar un testículo por el disparo de un proyectil de foam– la plataforma Justizia Aranarentzat ha comparecido este jueves a la tarde para denunciar la «impunidad policial» y exigir más responsabilidades.

Consideran que lo sucedido aquella noche en el barrio bilbaino de Errekalde tiene su origen en las órdenes de disparar que dio el mando de la actuación. Por ello, la acusación que ejerce Arana ha solicitado que declare el superior del ertzaina que fue identificado gracias a un vídeo como responsable del disparo. Esas imágenes contradicen la versión policial.

Iker Arana ha insistido en la mala fe con que, ha incidido, sigue actuando la Ertzaintza. «Están ocultando pruebas y mintiendo constantemente»», ha denunciado.

Arana ha explicado que tanto el agente investigado como sus testigos «han mentido», al manifestar en sus declaraciones que las personas que se encontraban frente del gaztetxe estaban lanzándoles botellas y que él rebasó el cordón policial.

Lo ha desmentido rotundamente. «Tal y como se ve en el vídeo que se publicó, lo único que hice fue levantar las manos y recriminarles que nos habían disparado sin motivo alguno. Fue entonces cuando me apuntaron directamente y me dispararon», ha rememorado. Además, ha incidido en que sin esas imágenes el caso se habría archivado, «como tantas otras veces».

Arana también ha lamentado la actitud de la Policía autonómica con las ‘body cam’. Ha recordado que la propia Ertzaintza analizó 35 cámaras de los agentes que se encontraban en la zona, que no han aportado ni una sola prueba.

No ha pasado por alto que, ante la petición de la acusación de ver esas grabaciones, ni la Ertzaintza ni el propio juzgado hayan permitido acceder a ellas.

En la comparecencia convocada por la plataforma, Iker Arana ha estado acompañado de otras personas que resultaron heridas tras la actuación. Uno de ellos ha relatado cómo los policías le golpearon mientras estaba detenido. «Primero nos dieron varios golpes en el suelo; después, una vez esposados y dentro del furgón policial, nos siguieron golpeando mientras nos insultaban», ha rememorado.

Dos jóvenes pusieron una denuncia y hay varios ertzainas investigados por estos hechos. El joven también ha denunciado que pese a haber pedido las grabaciones de las cámaras corporales, la Ertzaintza no las ha facilitado.

Asunción de responsabilidades

La plataforma Justizia Aranarentzat ha manifestado que el dispositivo de la Ertzaintza de aquel 3 de abril tuvo como objetivo reprimir violentamente a las personas que se acercaron a protestar contra el desalojo de Etxarri Gaztetxea.

Han señalado la responsabilidad política del Ejecutivo de Lakua y del Departamento de Seguridad por el dispositivo desplegado, destacando que el propio consejero «aseguró» que «conocía muy de cerca». Además, han advertido de que tienen constancia de la utilización de pelotas de goma.

Asimismo, han comentado que el de Arana no es un caso aislado, haciendo mención al archivo de las causas por las lesiones causados por la Ertzaintza a Xuhar Pazos y Amaya Zabarte, «que van camino de quedar impunes».

Desde la plataforma han defendido que el caso de Iker Arana muestra cómo el derecho a la protesta no está garantizado. «A Iker le dispararon por el mero hecho de mostrar solidaridad con un gaztetxe. Aunque sobre el papel se reconozca el derecho a la protesta, son la Policía y sus responsables políticos quienes deciden cuándo, cómo y en favor de qué se puede ejercer tal derecho», han expuesto.

Por todo ello, han anunciado que seguirán exigiendo justicia para Arana, al tiempo que han subrayado «la necesidad de la movilización social para hacer frente a la impunidad policial y avanzar en el derecho a la protesta».