
Señalando que «me llamo Mariano Rajoy y luego cada uno me llama como quiere» ha iniciado su declaración el expresidente del Gobierno español en el juicio de Kitchen.
Rajoy ha declarado este jueves como testigo en la Audiencia Nacional en la décima jornada del citado juicio sobre la presunta operación parapolicial orquestada por la cúpula del Ministerio del Interior bajo su primer Gobierno para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas cuando se investigaban el caso Gürtel y la caja B, una vista en el que no se enjuicia una conexión política de la trama con el PP.
La abogada del PSOE Gloria de Pascual ha iniciado el interrogatorio preguntando al expresidente y exlíder del PP por el nombre en el que figuraba en los papeles de Bárcenas y también por los apodos con los que uno de los acusados en esta operación, el excomisario José Manuel Villarejo, se refería a Rajoy, según declaró ante el tribunal el investigador de Asuntos Internos que investigó este procedimiento.
Durante su testimonio, Rajoy ha negado que metiera en una trituradora la última hoja de la contabilidad b del PP en presencia de Bárcenas, como este mismo ha asegurado que dejó registrado en un audio que le fue sustraído en la operación Kitchen.
También ha asegurado que es «absolutamente falso» que Bárcenas le entregara en un sobre el remanente de la caja B como sostuvo su extesorero el pasado lunes.
«Tranquilidad total» porque no hay grabaciones
Sobre las posibles grabaciones de Bárcenas, Rajoy ha asegurado que su tranquilidad es «total y absoluta» y que «si las tuviera, las habría dado a conocer».
El lunes, Bárcenas aseguró, en su declaración en este mismo juicio, que varias grabaciones que incriminaban a ‘M.R.’ le fueron sustraídas de un ‘pendrive’ en el marco de Kitchen, concretamente del taller de su mujer Rosalía Iglesias.
Al respecto, el expresidente español ha añadido que «no creo que las tuviera, porque si las tuviera, las habría dado a conocer como dio a conocer muchos documentos».
Niega una operación política
En otro momento de su declaración, Rajoy ha negado que existiera una operación política contra el extesorero del PP y ha asegurado que después supo que había existido una operación policial para «coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros», desvinculando de ella al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
Ha afirmado que ni el ministro del Interior, ni el secretario de Estado, ni el presidente del Gobierno «están en las operaciones policiales» e incluso ha dicho estar «absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad».
Cospedal niega encargos a Villarejo
En la misma sesión del juicio, también ha testificado la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, quien ha reconocido haber mantenido reuniones con el comisario jubilado José Manuel Villarejo, acusado en el juicio, si bien ha negado que le realizara ningún «encargo», sino que se limitó a hacerle «preguntas».
La exdirigente ‘popular’ ha explicado que fue su exmarido, el empresario Ignacio López del Hierro, quien le presentó a Villarejo porque «él tenía interés» en conocerla. «A mí me pareció bien conocerlo y lo conocí», ha señalado.
Cospedal ha negado que el exmando policial le hubiera informado sobre la evolución de las pesquisas sobre trama Gürtel. «Ni yo le preguntaba, ni él me informaba y no creo que tuviera capacidad de hacerlo», ha manifestado.
La también exministra de Defensa ha relatado que se reunió «ocho o nueve veces» con Villarejo y que habló con él sobre «unas filtraciones de un sumario que era secreto que afectaba» a la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá para «saber cómo se estaban produciendo», ya que «eran perjudiciales para ella, aparte de no ser verdad».
Según su testimonio, Villarejo le dijo que «tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas» y le dijo también que «intentaría enterarse».
Además, Cospedal ha afirmado que, en un momento dado, cuando estaban en la oposición, en el PP tenían «la sospecha más que fundada» de que estaban siendo «espiados» desde el Ministerio del Interior, y que Villarejo le comentó que podría averiguar «algo» porque «los periodistas saben muchas cosas» y porque tenía un amigo policía que se podía enterar.
La exministra ha relatado que Villarejo se presentó como «un policía en excedencia que tenía empresas y recién condecorado por el entonces ministro del Interior», Jorge Fernández Díaz, acusado en el juicio. «Era una persona que parecía muy bien considerada en su Cuerpo, en la Policía», ha justificado Cospedal. «A toro pasado, las cosas son distintas», ha lamentado.
Cospedal ha resaltado que Fernández Díaz era «un militante muy destacado» del PP catalán y siempre lo ha tenido por «una persona recta e íntegra». «Ha sufrido mucho, además», ha agregado.
También ha asegurado que nadie le informó acerca de una operación para obtener documentación de Bárcenas, que desconoce y duda que fuera verdad. «Hasta dudo que eso fuera así, pero bueno, eso es una opinión personal», ha reiterado.

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