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Acordado el primer convenio de residencias en Nafarroa tras seis años de lucha

LAB, CCOO y UGT han acordado con la patronal un convenio colectivo de residencias en Nafarroa que llega tras seis años de lucha sindical. Se establecerá un salario mínimo de 1.500 euros, reducción de jornada y otras mejoras. ELA también aprecia avances relevantes pero consultará a sus bases.

Trabajadoras de LAB celebran este primer convenio en Nafarroa.
Trabajadoras de LAB celebran este primer convenio en Nafarroa. (LAB)

Seis años de movilizaciones y otras protestas han derivado este jueves en un preacuerdo para el primer convenio colectivo de residencias de Nafarroa, puesto que hasta ahora se aplicaba el estatal, lo que generaba una importante precariedad. Lo secundan LAB, CCOO y UGT, mientras que ELA consultará a sus bases porque entiende que falta un aspecto importante, aunque también admite avances.

LAB destaca en una nota que el acuerdo establece un salario mínimo de 1.500 euros, una reducción anual de jornada de 123 horas (con una bajada de 82 horas en 2027) la incorporación de cuatro días de asuntos propios, además de avances en el complemento de bajas. Junto a ello, explica, «se blindarán las mejoras laborales existentes en las empresas, es decir, las trabajadoras con mejores condiciones no sufrirán pérdidas y los salarios más altos continuarán incrementándose anualmente».

Las movilizaciones empezaron en 2020 en denuncia de la aplicación de un convenio estatal que imponía condiciones precarias y el acuerdo llega tras la huelga general que reivindicó precisamente el salario mínimo de 1.500 euros

 

Poniendo en perspectiva la importancia del acuerdo, LAB recuerda que desde el año 2020 su organización «ha impulsado huelgas, paros, movilizaciones, asambleas e iniciativas de protesta, en un proceso que ha contado con la capacidad organizativa, la fortaleza, la firmeza y la valentía de las trabajadoras del sector como elemento determinante».

LAB añade que este acuerdo recoge el «clamor de la huelga general del 17 de marzo en Hego Euskal Herria», puesto que estaba centrada precisamente en la reivindicación de un salario mínimo de 1.500 euros. Lo toma por tanto como un indicador de que «en Navarra es posible» avanzar en la demanda y hacer frente a la estatalización del sector.

ELA se lo piensa

Falta conocer la posición de ELA, que indica en una nota que «la propuesta presentada hoy mejora sustancialmente la presentada la semana anterior y recoge explícitamente algunas de las reivindicaciones de ELA, como por ejemplo que se blinde el convenio y su aplicación, que se incluyan medidas de contratación o que la reducción de jornada sea en días completos».

Sin embargo, matiza que «la propuesta no recoge una reivindicación que para ELA es imprescindible y que se debe garantizar en este primer convenio de Navarra de residencias, como es que durante los años 2027 hasta el 2030 se garantice como subida salarial mínima el IPC de cada año. La propuesta realizada por la patronal, no garantiza esto ya que tras una subida importante en el año 2026 en el resto de años de vigencia la subida salarial prevista puede quedarse por debajo del IPC (como ejemplo para el año 2029, la subida planteada es del 1,9%)».

Recuerda que es el primer sindicato del sector y tilda de «sorprendente» que en la reunión decisiva de este jueves «ELA se haya quedado solo en la defensa de esta reivindicación», frente a LAB, CCOO y UGT.

Cita que desde 2020 ELA ha llevado a cabo 22 jornadas de huelga para lograr este primer convenio navarro y reivindica por tanto que ha sido determinante en lo logrado. «Tras recibir y estudiar de manera detallada la última propuesta las delegadas y afiliadas tomaran la decisión sobre la firma o no del convenio», precisa.