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Stonehenge abre otra ventana al pasado con la recreación de un gran edificio de hace 4.500 años

Más de un centenar de voluntarios y nueve meses de trabajo han devuelto a Stonehenge una pieza perdida de su pasado: un gran edificio neolítico que busca acercar al público la vida cotidiana de hace 4.500 años.

La reconstrucción se basa en evidencias arqueológicas halladas en Durrington Walls.
La reconstrucción se basa en evidencias arqueológicas halladas en Durrington Walls. (English Heritage)

Stonehenge, enclave neolítico del suroeste de Inglaterra famoso por su círculo megalítico, ha presentado este viernes el Salón Neolítico Kusuma, descrito como la mayor reconstrucción de un edificio prehistórico realizada hasta la fecha en el yacimiento, una estructura de unos 7 metros de altura inspirada en restos de hace 4.500 años. 

El proyecto, impulsado por la organización de conservación del patrimonio English Heritage, fue construido durante nueve meses por más de un centenar de voluntarios, que utilizaron técnicas experimentales y materiales fieles a la época como herramientas de sílex, madera de avellano, paja y revestimiento de tiza. 

Una función aún desconocida

La reconstrucción se basa en evidencias arqueológicas halladas en Durrington Walls, a unos tres kilómetros del círculo de piedras, donde las excavaciones sacaron a la luz restos de un gran edificio prehistórico asociado a abundantes huesos animales y cerámica. 

Esto se interpretó como indicios de que en la época pudo acoger banquetes, rituales o reuniones comunitarias, aunque su función exacta sigue sin conocerse. 

El Kusuma Neolithic Hall, financiado con un millón de libras (1,15 millones de euros) por la fundación filantrópica Kusuma Trust, forma parte de un programa más amplio de English Heritage para reforzar los recursos educativos del enclave. 

Visitas en verano

El edificio podrá visitarse este verano antes de convertirse en un espacio de aprendizaje para grupos escolares a partir del otoño, según se indicó en un comunicado.

El director de Conservación, Curaduría y Educación de English Heritage, Matt Thompson, ha subrayado que la nueva propuesta enriquece la experiencia de Stonehenge porque permite «comprender mejor la vida cotidiana de las comunidades neolíticas de la zona». 

Stonehenge es uno de los monumentos prehistóricos más emblemáticos del mundo y Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su círculo de grandes piedras, levantado entre el Neolítico y la Edad del Bronce, sigue siendo objeto de estudio y cada año atrae a miles de visitantes durante los solsticios.