
Varios ataques hacia bases de EEUU en Kuwait y Barein han sido lanzados este sábado por Irán, aunque estos habrían sido interceptados según el Ejército estadounidense, que antes había atacado radares de Teherán.
«Atacamos las bases de EEUU en la región con misiles lanzados en respuesta al ataque estadounidense contra las islas de Sirik y Qeshm», ha publicado la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado.
Ataque a radares iraníes
Previamente, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha informado de que sus fuerzas han atacado instalaciones de radar de vigilancia costera iraníes ubicadas en Goruk y en la isla de Qeshm, después de que Irán lanzara drones en el estrecho de Ormuz.
Según el cuerpo de élite iraní, los ataques en el estrecho buscaban impedir el paso de cuatro petroleros que intentaban cruzar este punto sin permiso de Teherán.
El Ministerio del Interior de Baréin ha informado de haber activado las alarmas antiaéreas, al igual que la agencia kuwaití Kuna.
La Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado que sus ataques han dañado la sede de la Quinta Flota de EEUU, con base en Baréin, algo que CENTCOM ha desmentido después, además de informar de que había interceptado todos los misiles.
«EEUU será responsable de las consecuencias del cierre completo del estrecho de Ormuz a las exportaciones de petróleo y gas si mantienen sus malas acciones», ha agregado el cuerpo de élite.
Los incidentes se han producido en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán, y después de varios enfrentamientos registrados en los últimos días cerca del estratégico paso marítimo, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo.
Pese a la serie de intercambios de ataques en la región en las últimas tres semanas, Washington insiste que el cese del fuego continúa vigente desde abril.
Mueren tres soldados libaneses
Mientras se producían estos ataques entre Irán y EEUU, tres soldados libaneses han muerto en un ataque aéreo israelí contra un vehículo militar en el sur del Líbano, pese a que el Ejército no toma parte en el conflicto entre el grupo chií Hizbula e Israel.
En un comunicado, el Ejército libanés ha informado de que «tres soldados, entre ellos un oficial, murieron en un ataque israelí brutal que tuvo como objetivo un vehículo militar en la carretera Khardali-Nabatieh, en medio de los continuos ataques israelíes contra el Líbano y su población».
Unas horas mas tarde, El Ejército israelí ha confirmado el ataque mortal de su Fuerza Aérea contra un vehículo en el sur del Líbano, aunque ha afirmado que estaba dirigido «contra Hizbula».
Según un comunicado castrense, el vehículo había sido detectado moviéndose «de forma sospechosa» en las inmediaciones de la localidad de Tebnit, dentro de lo que los militares describen como una «zona de combate activa» previamente evacuada y donde, según su versión, existían indicios de actividad del grupo chií.
El Ejército israelí ha afirmado que el ataque se ha producido tras la identificación del vehículo y ante la «amenaza concreta» de fuego contra sus tropas desplegadas en la zona, añadiendo que la operación iba dirigida «contra Hizbula y no contra el Ejército libanés».
«Las Fuerzas de Defensa de Israel están investigando el incidente y se extraerán las lecciones pertinentes», concluye el comunicado.
Los ataques israelíes no han cesado a lo largo de la noche y la mañana de este sábado en el sur libanés, donde ha habido ataques en casi todos sus distritos como Nabatieh, Sidón, Tiro, Jezzine Marjayoun y Bint Jbeil.
Anoche, el Centro de Operaciones de Emergencia, dependiente del Ministerio de Salud, aseguró que un ataque aéreo israelí contra la localidad de Zibdin, en el distrito de Nabatieh, causó cinco muertos, entre ellas una mujer y un paramédico.

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