NAIZ
WASHINGTON-TEHERÁN

Pakistán confirma un acuerdo entre EEUU e Irán para poner fin a la guerra

Pakistán, país que ejerce de mediador entre Irán y EEUU, confirmó ayer la existencia de un acuerdo. A lo largo del día hubo un cruce de informaciones confusas: desde la celebración de Trump por una próxima firma del texto a la filtración de 14 puntos desde Irán que Washington tachó de «falsos». 

Dos mujeres iraníes se bañan en el estrecho de Ormuz con varios petroleros al fondo.
Dos mujeres iraníes se bañan en el estrecho de Ormuz con varios petroleros al fondo. (Amirhossein KHORGOOEI | ISNA)

La CNN lleva un recuento de las veces que Donald Trump ha anunciado un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán. Van 39. Pero en esta ocasión Shehbaz Sharif, el primer ministro de Pakistán, país que ejerce de mediador, lo confirma: «Podemos confirmar que se ha logrado consensuar un texto final sobre el acuerdo de paz y Pakistán está ahora trabajando estrechamente con ambas partes para finalizar los próximos pasos. La paz nunca ha estado tan cerca como lo está ahora».

El anuncio de Sharif contenía un preludio preocupante. «En medio de intensos esfuerzos de mediación por parte de Pakistán, estamos completamente al tanto de la campaña incesante de desinformación llevada a cabo por aquellos que quieren sabotear el acuerdo de paz», afirmó.

No se sabe a quiénes exactamente hace referencia. Pero los portavoces de una y otra parte emitieron mensajes contradictorios. En particular, las agencias IRNA y Mehr, cercanas al oficialismo iraní, hicieron públicos 14 puntos del supuesto acuerdo de los que se desprende que Teherán ha cedido más bien poco.

El programa de enriquecimiento de uranio continuaba y, además, se refrendaba el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, que ha sido la verdadera gran arma en el conflicto, sin injerencia de EEUU. Los términos de paso por Ormuz solo los negociaría Irán con Omán, el país que se encuentra al otro lado del mar.

La publicación de estos puntos alteró públicamente a Donald Trump, quien aseguró que se trataba de noticias falsas y que aquellos que transmitieron a las agencias el contenido del acuerdo no están al corriente del texto real.

Existen ciertas dudas sobre quién ejerce la autoridad en Irán, debido al poder que tiene la Guardia Revolucionaria iraní y que quizás pueda ser más refractaria al entendimiento. No obstante, las agencias que difundieron los 14 puntos no son de su órbita, ya que suele preferir a Fars o a un medio con el que tienen vinculación orgánica: Sepah.

Lo que dijo Fars, sin citar la fuente, es que el acuerdo no se había cerrado y que estaba en fase de evaluación por parte de los responsables iraníes.

Trump había anunciado que la firma del acuerdo llegará próximamente y que probablemente tendría lugar en un país europeo. Enseguida, Suiza se ofreció como posible emplazamiento. Y casi de inmediato, sonó una ciudad: Ginebra, pues en ella se encuentra la sede del Alto Comisionado de los Derechos Humanos y en ella se han firmado los principales tratados para proteger a civiles y prisioneros en los conflictos armados.

Incluso algunos medios internacionales se aventuraron a concretar el día, mañana domingo. La pista para la fecha la dio el propio Trump, quien adelantó que si la firma llega este mismo fin de semana, será su vicepresidente, JD Vance, quien representará al país.

Son estas informaciones lo que las fuentes de la Guardia Revolucionaria que cita Fars desmienten por completo. Aseguran que mañana en Ginebra no va a firmarse nada.

Queda por ver ahora si las afirmaciones de la Guardia Revolucionaria reflejan la verdad o solo constatan la existencia de facciones en el país con planteamientos contrapuestos sobre el fin de la guerra que lanzaron EEUU e Israel.

En el otro extremo se ha colocado el ministro de Exteriores iraní, que el día anterior mantenía una postura más beligerante. Abbas Araqchi trató de calmar las aguas después de que la publicación de los 14 puntos provocara nuevas amenazas e insultos de Trump. «El Memorando de Entendimiento de Islamabad nunca ha estado más cerca. A la espera de su finalización, los medios de comunicación deberían abstenerse de entrar en especulaciones sobre su contenido», proclamó Araqchi.

INCLUSIÓN DE LÍBANO

Es difícil valorar de qué están hablando realmente. Estados Unidos sí admite algo y, al ser una cesión por su parte, tiene mayores visos de credibilidad: el acuerdo no se limita a Irán, sino que incluye a Líbano.

Este punto es importante, porque el detonante de la escalada violenta de esta semana (que ha incluido bombardeos cruzados, ataques a tres barcos con marineros indios fallecidos y el derribo de un helicóptero Apache) se originó tras unos ataques israelíes en Líbano. Irán respondió con nuevos bombardeos contra territorio israelí tras meses sin hacerlo y elevando la apuesta.

Si finalmente se incluye a Líbano en el acuerdo, y este no es papel mojado, será indicativo de que, pese a las diferencias internas, sigue habiendo alguien dirigiendo las operaciones militares de Irán con autoridad para asumir riesgos y, probablemente, acertar.

Las mismas fuentes que deslizan que Líbano entrará en el pacto (no aparece en la filtración a las agencias iraníes) también sostienen que EEUU retirará el uranio enriquecido que posee Irán: lo inactivará y se lo llevará del país.



 

¿Qué dicen los 14 puntos filtrados por Irán?

 

El texto filtrado a las agencias oficiales iraníes incluye la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, cerrado desde primera hora del jueves, lo que supone dar garantías para la libre navegación comercial, eliminar las restricciones impuestas durante la crisis, y comenzar con las tareas de en la desminado y otros obstáculos que afectaban al tráfico marítimo. El estrecho, eso sí, seguiría bajo el control de Irán, que fijaría las garantías de seguridad para poder transitar por esta vía.

A cambio de esto, se cancelarían las sanciones impuestas por EEUU a las exportaciones de petróleo iraní y se liberarían los fondos iraníes congelados en el extranjero. Hay 24.000 millones de dólares inmovilizados. La mitad de ellos deberían descongelarse de inmediato, como acto de buena fe, y el resto, cuando se cierren los detalles.

En cuanto a otro de los puntos clave, la capacidad nuclear de Teherán, se quedaría en términos similares a los de antes del conflicto, en tanto que seguiría con su programa atómico civil y mantendría su adhesión al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

No sería un texto definitivo, sino que el documento abrirá otra nueva fase de dos meses para cerrar los asuntos más controvertidos.