
Argentina volvía a Dallas, esa ciudad conocida en todo el mundo por el asesinato de John F. Kennedy y conocida en Argentina por ser el sitio donde le 'cortaron las piernas' a Maradona. Volvía a Dallas y lo hacía precisamente en el 40 aniversario del partido que convirtió en mito a Diego y frente a Austria, el único rival al que le hizo un hat-trick.
Llegaba después de que Messi se exhibiera en el primer partido contra Argelia, de que la euforia se desatara alrededor de la selección y pareciera que el Mundial fuera a ser un paseo hasta los cuartos. Y no, no ha sido ningún paseo, pero Messi ha vuelto a demostrar que quiere este Mundial y que ha venido en un gran momento de forma. Ha hecho dos goles más y aún así, Austria ha sido un digno rival.
La primera ocasión ha llegado en el minuto tres, cuando Lautaro Martínez era derribado dentro del área por la defensa austriaca, los dos centrales a la par. El árbitro ha tenido que esperar al VAR, pero ha señalado penalti. Todo parecía preparado para el primer gol de Argentina. El portero austriaco ha aguantado, ha obligado a Messi a ajustar el tiro y Leo ha terminado tirándolo fuera. Ahí ha asumido Argentina que este partido no iba ser como el de Argelia, que el Mundial no admite treguas.
Austria no tenía intención de ser un mero invitado a la celebración argentina. Con menos capacidades que la albiceleste, esperaban a sus rivales en medio campo, buscando salir a la contra; en un ejemplo de lo que les esperará a Messi y los suyos en muchos de los partidos de este Mundial. En ningún momento han llegado a ver el partido en peligro, pero a Argentina le ha tocado trabajar. Han sido superiores, han controlado el juego y han tenido más ocasiones, mientras Austria seguía exigiendo a los argentinos.
La balanza ha empezado a desnivelarse en el minuto 38, con una jugada que ha empezado por la banda derecha argentina, ha pasado a la izquierda, para centrar al interior del área,Thiago Almada la ha dejado pasar y Messi ha aparecido al borde del área para ponerla abajo, pegada al poste derecho del portero austriaco. De nuevo, el mismo remate que le hemos visto hacer tantas veces a lo largo de su carrera y le hemos visto fallar tan pocas.
Argentina se adelantaba en el marcador, Messi lograba su cuarto gol en este Mundial y se situaba como máximo goleador en solitario de la historia del torneo. Ya dijimos que irá batiendo récords según vaya avanzando la competición.
Austria sabía que se podía dar esta situación y estaba mentalizado para ello. Ha seguido jugando igual, tratando de incomodar el juego argentino y esperando su momento. La albiceleste también ha seguido igual, conscientes de que cuentan con el mejor jugador del torneo, de que tienen que ocuparse de facilitarle el trabajo para que pueda desplegar su magia todas las veces que pueda. Así ganaron un Mundial y buscan hacerlo en este.
En la última rueda de prensa, le preguntaron a Scaloni por un deseo para el cumpleaños de Messi del próximo miércoles. «Que sea feliz. Hacedme caso», contestó el seleccionador argentino y parece empeñado en hacerlo realidad. Porque todo en Argentina gira alrededor de su número 10. Libre de cualquier responsabilidad defensiva para que esté lo más fresco posible cuando reciba el balón. Siendo la máxima referencia cuando tienen el balón. Todos le buscan. Todos esperan encontrar su mejor versión.
Así ha empezado también la segunda parte. Con Austria esperando su momento y teniendo de cabeza sus mejores opciones. Argentina queriendo dejar el partido visto para sentencia. Poco a poco se iba notando el cansancio e iba bajando el ritmo de juego. A medida que se acercaba el final, aparecían más espacios y crecía el riesgo de un nuevo tanto.
Hasta que Messi ha recogido en el medio campo un despeje de sus compañeros, ha avanzado por la derecha y se la ha dejado a Julián Álvarez dentro del área. El delantero ha fallado y Paredes se la ha vuelto a pasar a Leo. Ha tirado a puerta y ha recogido el despeje de la defensa austriaca. Ahí sí, por insistencia, Messi ha marcado el segundo gol de Argentina, su quinto gol en este Mundial. Scaloni sabe cómo hacer feliz a Messi y Messi tiene la costumbre de hacer feliz a los argentinos. Esa es una combinación que se presume muy difícil de frenar y que puede darles muchas alegrías.
FICHA DEL PARTIDO:
2 - Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero (Nicolás Otamendi, m.58, Lisandro Martínez, Facundo Medina (Nicolás Tagliafico, m.82); Rodrigo de Paul (Leandro Paredes, m.82), Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Lautaro Martínez (Nicolás González, m.65) y Thiago Almada (Julián Álvarez, m.65).
0 - Austria: Alexander Schlager; Kevin Danso, Stefan Posch (Prass, m.68), David Alaba (Friedl,m.68); Xaver Schlager, Nicolas Seiwald, Marcel Sabitzer, Romano Schmid (Wimmer, m.78), Konrad Laimer, Paul Wanner (Arnautovic, m.68); Michael Gregoritsch (Chukwuemeka, m.86).
Goles: 1-0: m.38: Messi. 2-0 : m.95: Messi.
Árbitro: Amin Mohamed Omar (Egipto). Ha amonestado al austríaco Posch, Laimer y a los argentinos Facundo Medina y Leandro Paredes.
Incidencias: Partido de la segunda jornada del grupo J disputado en el estadio AT&T de Arlington, ante 70.655 espectadores. En la grada, entre otros Manu Ginóbili y Mario Kempes.

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