
España conquista el Mundial por segunda vez en su historia. 16 años después de ganar en Sudáfrica y tras haberse marchado de las tres últimas ediciones sin haber podido ganar una eliminatoria, se ha reencontrado con la gloria a lo grande, derrotando con superioridad y justicia a la campeona. Una pobre Argentina que solo ha rematado dos veces –ninguna entre los tres palos– en más de dos horas de partido, ambas con la prórroga a punto de acabar. Ni Leo Messi, que disputaba su sexto y seguramente último Mundial, ha podido brillar esta vez en la noche aciaga de su equipo.
No ha sido solo por el buen trabajo defensivo del equipo de Luis de la Fuente, en la línea del que ha realizado durante todo el torneo –un gol encajado en ocho partidos–. Es que mientras Argentina esperaba y después se encerraba, los españoles han buscado la victoria desde el principio con decisión y valentía crecientes. Para cuando ha llegado el gol de Ferran Torres, con asistencia de Nico Williams, su equipo había rematado en 19 ocasiones, once de ellas entre los tres palos. Y ya le habían anulado un gol a Nico, por una muy discutible falta previa de Merino, al que hay que añadir el que le han anulado al propio delantero del Barcelona cuando su equipo ya marchaba por delante.
A los rojigualdos no solo les ha tocado sufrir por su falta de puntería, que ha estado a punto de condenar a la final del Mundial a decidir el título desde el punto de penalti por segunda edición consecutiva. Argentina, aunque parte del mérito haya que adjudicárselo a la permisividad arbitral, es la resistencia hecha equipo. Lo había mostrado a lo largo del torneo, lo confirmó en la semifinal contra Inglaterra y en New Jersey ha estado a punto de escribirlo en piedra. A Lionel Scaloni se le han lesionado los dos centrales durante el encuentro y su equipo ha disputado toda la prórroga en inferioridad después de que Enzo Fernández viera la segunda amarilla en el 92. Pero no solo ha aguantado con la portería inmaculada hasta el 106, sino que en los últimos minutos de la prórroga ha rozado el empate con dos córners consecutivos y otras tantas ocasiones claras, que han hecho a su rival temerse lo peor. Esta vez no ha habido milagro albiceleste y los españoles regresan a su casa con su segunda estrella.
Entre los futbolistas que se han proclamado esta noche campeones del mundo hay cinco vascos y los cinco han tenido minutos en la final. Unai Simón y Oyarzabal han sido titulares, Nico Williams y Merino han entrado al campo en la segunda parte y Zubimendi lo ha hecho en la prórroga.
España: Unai Simón; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte (Eric García, min.99), Cucurella; Rodri (Zubimendi, min.99), Fabián (Pedri, min.62); Dani Olmo (Merino, min.75); Lamine Yamal, Oyarzabal (Ferran, min.62) y Baena (Nico Williams, min.75).
Argentina: Dibu Martínez; Montiel (Nahuel Molina, min.57), Romero (Facu Medina, min.70), Lisandro Martínez (Otamendi, min.44), Tagliafico; De Paul (Simeone, min.70), Enzo Fernández, MacAllister, Nico González (Leandro Paredes, min.46); Messi y Julián Álvarez (Senesi, min.102).
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amarillas a Laporte (92’); Lisandro Martínez (41’), Leandro Paredes (51’) y al técnico argentino Lionel Scaloni (105’). Expulsado Enzo Fernández (94’) por doble amarilla.
Goles: 1-0, min.106: Ferran.
Incidencias: Final del Mundial, disputado en el MetLife Stadium de New Jersey. 80.663 espectadores.

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