Xabier Rodriguez
Kazetaria / Periodista

Remco Evenepoel busca superar a Marino Lejarreta en la Clásica

Remco Evenepoel parte como el máximo favorito para ganar Klasikoa y superar en el palmarés las tres victorias de Marino Lejarreta. Quinn Simmons, Lenny Martínez o el actual ganador, Giulio Ciccone, figuran también en una lista de participantes que incluye una amplia participación euskalduna.

Marino Lejarreta junto a Remco Evenepoel en 2023.
Marino Lejarreta junto a Remco Evenepoel en 2023. (Andoni CANELLADA | FOKU)

El 12 de agosto de 1987 Marino Lejarreta entraba en solitario en el Boulevard de Donostia, con Ángel Arroyo y Federico Echabe persiguiéndole a la altura de la Zurriola. Era la tercera victoria del ciclista de Berriz en una carrera que apenas contaba con siete años de historia, pero ya había visto ganar a Criquielion, Rüttimann, Iñaki Gastón y Adrie van der Poel. En 1989 la inclusión de la prueba en la Copa del Mundo contribuyó a aumentar su prestigio y la Clásica contó con ganadores del nivel de Indurain, Bugno, Armstrong, Jalabert o Bettini. Entró en el calendario del actual UCI World Tour desde su primera edición en 2005 y vivió las victorias de Valverde, Luis León Sánchez, Gilbert o Alaphilippe. Este año, Remco Evenepoel parte como gran favorito para ganar en el Boulevard y superar, 39 años después, las tres victorias de Lejarreta.

La carrera ha cambiado bastante en todo este tiempo. En los años ochenta, Marino atacaba en Jaizkibel y buscaba llegar solo a la cima. Una vez realizado el descenso hasta Hondarribia, tenía que mantener la ventaja lograda en una persecución propia de rodadores hasta llegar a la meta del Boulevard. Las victorias de Evenepoel, en cambio, corresponden a un perfil de Klasikoa diferente. Para el cambio de siglo ya era evidente que Jaizkibel no resultaba suficiente para seleccionar la carrera. Incluyeron las subidas a Gurutze o Arkale, pero no terminaron de dar con la tecla hasta que no desviaron los kilómetros finales para incluis la subida a Igeldo.

La primera opción elegida fue por Borda, pero la caída de Van Avermaet, empujado por una moto, les decidió a cambiar el recorrido a Murgil. Fue en esta subida donde, en 2019, Evenepoel terminó por dejar atrás a Skujiņš y siguió en solitario hasta la meta. Tres años más tarde, el belga atacaba en el alto de Erlaitz, a más de 40km de meta y siguió solo hasta el Boulevard. Para igualar el récord de Lejarreta, un año después volvió a atacar en Erlaitz, pero no consiguió marcharse en solitario. Pello Bilbao le aguantó el ritmo en Mendizorrotz y Murgil y ambos terminaron disputándose la victoria en el sprint del Boulevard.

Lo que no ha cambiado en todos estos años han sido las fechas de la carrera. Siempre se ha disputado poco después de la finalización del Tour y no es extraño que en su palmarés figuren muchos ganadores que venían de hacer un buen papel en la ronda francesa. Esa ha sido una se las señas de identidad de Klasikoa desde el principio y que este año convierte a Evenepoel en su máximo favorito.

El belga llega después de haber sido segundo en la general, por detrás de Pogacar y de llevarse dos victorias de etapa. Lo hace, además, sabiendo que se trata de una carrera con características similares a la Lieja-Bastogne-Liega; con puertos no excesivamente largos que le permiten aprovechar sus condiciones para la montaña y tramos con menor desnivel, en los que es necesario tener buenas dotes como rodador. Así se entiende que en Lieja haya ganado dos de las cuatro veces que ha participado, mientras que, las tres veces que se ha presentado en la salida del Boulevard, ha terminado ganando la prueba.

En los 221km de los que consta la edición de este año deberán subir siete puertos. Jaizkibel volverá a ser el lugar donde se haga la primera selección, En Erlaitz se darán nuevos ataques y serán las rampas, con hasta un 20% de desnivel, de Murgil las que terminen por decidir la carrera, a 8 kilómetros de la meta en el Boulevard. Un perfil apropiado para Evenepoel, pero que contará también con otros serios candidatos a la victoria.

El ganador del año pasado, Giulio Ciccone, sólo ha competido en los Campeonatos de Italia desde que terminara en 20ª posición del Giro. No es la mejor manera de llegar a la Clásica, pero es la misma preparación que siguió el año pasado y no le dio mal resultado.

Tampoco estuvieron en el Tour Felix Gall ni Jonathan Narváez, pero ambos tienen condiciones como para hacer una buena Clásica. Es una carrera que se adapta, también, a las condiciones de Matteo Jorgenson, aunque el estadounidense dio evidencia en el Tour de no estar pasando por su mejor momento de forma. Todo lo contrario de ciclistas como Quinn Simmons o Lenny Martínez, que llegan a Donostia después de un Tour brillante.

El francés contará con la colaboración de Pello Bilbao, que afronta sus últimos meses como ciclista profesional. No pudo despedirse del Tour por una infección y se despedirá de la afición euskalduna corriendo en Donostia y al día siguiente, en Getxo. Junto a él se despedirá también Ion Izagirre. Ambos lideran la lista de ciclistas vascos, que incluirá el regreso de Mikel Landa. Estarán también Igor Arrieta, Haimar Etxeberria, Alex Aranburu o Xabier Azparren, además de los equipos Euskaltel, Kern Pharma y Caja Rural.

Se cumplen ya más de tres décadas del último triunfo euskaldun en Donostia y enfrente tendrán a rivales de la talla de Evenepoel. «Tarde o temprano alguien te va a batir todos los récords y a mí, que lo haga Remco me parece fenomenal» declaraba Marino Lejarreta a Jot Down Sport pocos días después de que el belga igualara su récord en Klasikoa. Tres años después, el belg podría superar la marca establecida por el de Berriz en 1987.