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Aplazado el Celta-Osasuna a tres días del partido; indignación rojilla con la nueva fecha

El campo se ha visto afectado por un hongo y no garantiza las condiciones necesarias según la Liga, por lo que el choque ha sido pospuesto hasta el 27 de agosto, jueves, a las 20.30. Osasuna no está de acuerdo; muchos aficionados ya tenían entrada y viaje. Tampoco le gusta la nueva fecha.

Osasuna calienta en Balaídos en el partido disputado contra el Celta el pasado enero.
Osasuna calienta en Balaídos en el partido disputado contra el Celta el pasado enero. (LA OTRA FOTO)

El partido de la primera jornada de Liga entre Celta y Osasuna, que se iba a disputar el domingo a partir de las 21.30, ha sido aplazado debido al mal estado del campo de Balaídos.

La entidad gallega había solicitado el aplazamiento del encuentro tras detectar que un hongo había deteriorado el césped. Técnicos de La Liga se desplazaron a Vigo y, tras comprobar que el césped no reúne las garantías necesarias para la disputa del encuentro, este jueves han decidido aplazarlo, a solo tres días ya de la fecha.

La cuestión afectará mucho a quienes iban a desplazarse desde Iruñea aprovechando el periodo vacacional, para lo que ya tenían entrada y alojamiento. Osasuna se había posicionado en contra del aplazamiento.

El club vigués ya ha anunciado que el partido se jugará el jueves 27 a partir de las 20.30. Las entradas adquiridas serán válidas, y si alguien no puede acudir en la nueva fecha o tiene cualquier otra consulta puede escribir al correo celtistas@celta.gal

Comunicado de Osasuna

Con esta modificación, el equipo que este año entrenará Luis Miguel Ramis no entrará en acción hasta el lunes 24, en El Sadar frente al Levante a las 19.30. Se da la circunstancia de que el segundo partido también le ha sido fijado en lunes en casa, el 31 de agosto ante el Getafe, por lo que el club ya mostró su enfado.

La decisión sobre Balaídos ha sido rechazada con contundencia en un comunicado por Osasuna. Asume la lógica de la supensión pero no de la nueva fecha: «Tanto Celta como Osasuna acordaron que los días 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones, era la fecha indicada para no sobrecargar el calendario de ambos conjuntos y permitir la adecuada recuperación de los jugadores en un periodo sensible en cuanto a lesiones como es el inicio de una nueva temporada. Tanto LaLiga como la RFEF eran conocedoras de la existencia de este acuerdo entre clubes», explica.

Osasuna se queja de que la Liga no haya atendido al acuerdo entre clubes para jugar el partido a fines de setiembre, en el parón de selecciones

 

«Sin embargo, ni LaLiga ni la RFEF han sido sensibles a la petición realizada y han decidido, unilateralmente, que el partido se dispute el jueves 27 de agosto, obligando a Osasuna a jugar un partido el lunes 24 de agosto y otro el jueves 27 de agosto, con desplazamiento incluido, sin haber admitido siquiera la posibilidad de adelantar el encuentro Osasuna-Levante del 24 de agosto para dar más días de descanso. Es decir, el equipo más perjudicado por la suspensión del encuentro por causas totalmente ajenas a él es, de nuevo, el más perjudicado en el nuevo señalamiento».

Para el club rojillo, «que una competición como LaLiga española decida un jueves, a tres días de un partido, un aplazamiento sigue la línea de los habituales movimientos de última hora en el calendario a los que desgraciadamente nos hemos acostumbrado por la falta de previsión y de seriedad. Pero que, además, tanto LaLiga como la RFEF obvien la existencia de un acuerdo entre clubes para la disputa del encuentro, cuando además Osasuna ha sido sensible a las circunstancias del Celta y había acordado con el equipo gallego una nueva fecha, es sencillamente una falta de respeto inadmisible. Falta de respeto que se une en este caso a la nula sensibilidad para modificar el señalamiento del Osasuna-Levante o la señalización en lunes de los dos primeros partidos como local esta temporada».

«No hay reglamento ni criterio ni explicación que pretenda darse que pueda sostener que, ante una fecha acordada por los dos clubes implicados, se tome una decisión que perjudique especialmente al que ya había resultado perjudicado por el inicial aplazamiento. Ni tampoco que dicha decisión se venda como un acto “en coordinación con los clubes”. Y todo ello a poco más de 48 horas de que ese equipo tenga un vuelo planificado para desplazarse hasta Vigo. Efectivamente no es fútbol, es LaLiga», ironiza aludiendo al lema propagandístico de la organización de la competición.

En lo deportivo, este aplazamiento sí tendrá un efecto positivo para Osasuna puesto que quizás tenga tiempo de poner en forma a los dos jugadores contratados este mismo miércoles: los defensas Diego Rico y Rockson Yeboah. Al Celta le dará ocasión quizás de alinear a Borja Iglesias, con quien los celestes no contaban todavía al haber llegado recientemente de vacaciones tras el Mundial.

Arranque ‘en diferido’

El inicio liguero va a ser realmente ‘en diferido’ para los equipos vascos, puesto que este fin de semana solo jugará el Alavés, ante el Getafe el sábado en Mendizorrotza.

Los choques de Athletic y Real se pospusieron ya antes porque se enfrentan a jugadores cargados de internacionales a los que se ha dado más tiempo tras el Mundial: Barcelona y Real Madrid respectivamente.

Así las cosas, la Real se estrenará en Sevilla ante el Betis el viernes 21, y el Athletic lo hará ante el Sevilla en San Mamés el sábado 22 (coincidiendo con la llegada de Marijaia). Osasuna será el último en arrancar.