Imanol  Intziarte
Redactor de actualidad, con experiencia en información deportiva y especializado en rugby

Batman, Sarr y la alargada sombra de Robin; la cesión del senegalés, cerrada

El defensa central senegalés Mamadou Sarr ya entrena en Donostia. Su incorporación se ha hecho oficial este viernes tras pasar el reconocimiento médico. Llega como cedido desde el Chelsea para ocupar el perfil izquierdo, formando una pareja de altos vuelos con Jon Martín. 

Mamadou Sarr trata de cortar el avance del georgiano Kvaratskhelia en un choque de Champions entre el Chelsea y el PSG.
Mamadou Sarr trata de cortar el avance del georgiano Kvaratskhelia en un choque de Champions entre el Chelsea y el PSG. (Real Sociedad)

Desde la marcha de Le Normand al Atlético de Madrid, allá por el verano de 2024, la posición de central izquierdo viene siendo un quebradero de cabeza para la dirección deportiva de la Real Sociedad. El club generó en Zubieta a su nuevo Batman, el lasartearra Jon Martín, pero no encuentra un sustituto estable para Robin, haciendo el paralelismo con los célebres cómics de DC.

Los dos primeros años se saldaron con sendas cesiones de jugadores veteranos con necesidad de recuperar un protagonismo que habían perdido. Nayef Aguerd llegó desde el West Ham londinense y Caleta Car del Olympique de Lyon. 

El precio del marroquí para hacerse en propiedad con sus derechos era inasumible. No es una suposición, ahí están las cifras. Una vez finalizada su estancia en Donostia, el Olympique de Marsella pagó 23 millones por él.

Más asequible era el croata, pero su rendimiento no terminó por convencer. Además, y esto es lo más relevante, se optó por jugadores cedidos porque todo apuntaba a que esa posición estaba reservada a otra perla de la cantera, Jon Pacheco, una vez desplegara todo el potencial que prometía. 

El futuro de Jon Pacheco

La cuestión es que el baztandarra, al que se cedió el curso pasado al Alavés para que adquiriera minutos en Primera, no convenció ni a Imanol ni a Sergio Francisco. Y tampoco a Rino Matarazzo, quien ya ha demostrado en estas dos jornadas que confía más en poner a Martín en la izquierda y a Zubeldia o Beitia por la derecha. A día de hoy, el futuro de Pacheco en Donostia, donde tiene contrato hasta 2030, no parece muy halagüeño. 

Por ello, este verano sí que parecía que la prioridad de Erik Bretos y su equipo era un fichaje en propiedad. El problema es que nadie regala duros a cuatro pesetas, y que el nivel de calidad que demanda la Real no resulta barato. Las opciones suelen ser un veterano al que aún le queda cuerda –recuerden a David Silva– o la apuesta por un joven prometedor: Isak, Oskarsson, Zakharyan….

Finalmente la Real no ha encontrado su mirlo blanco y vuelve a apostar por la fórmula de la cesión. Lo intentó nuevamente con Aguerd, pero tras la revisión médica el club paralizó la operación. Cada parte ofreció su versión, pero es un tema que ya no va a ningún lado.

Y finalmente llega Mamadou Sarr, nacido en el Estado francés pero de nacionalidad senegalesa y que este sábado cumple 21 años. Mide 1,94 y cuentan que puede jugar en ambos perfiles, ya que es diestro pero se maneja muy bien con la zurda. La cesión se ha cerrado oficialmente en la mañana de este viernes. La nota de la Real define al jugador como «central diestro acostumbrado a jugar en ambos perfiles, internacional por Senegal donde, a pesar de su corta edad, ya se ha proclamado campeón de la Copa África y ha disputado el Mundial 2026. Su imponente físico y visión de juego darán un valor diferencial al equipo desde el primer día», asegura.

Xabi Alonso y las relaciones personales

Viene cedido del Chelsea, porque en el fútbol, como en los demás aspectos de la vida, las relaciones personales son importantes, y su técnico es un tal Xabi Alonso. Es un jugador valorado en más de 20 millones pero que en el mega-rico conjunto londinense –que se ha pulido más de 400 kilos este verano– no tiene hueco a día de hoy.

Así que necesitan un sitio donde se foguee, tal y como hace la Real con sus jóvenes promesas. El técnico tolosarra, que dio en Zubieta sus primeros pasos tanto como jugador como de entrenador, sabe de primera mano que en Donostia va a estar perfectamente cuidado y que va a tener minutos en una Liga tan competitiva como la española. 

La Real, por su parte, vuelve a parchear la posición, a sabiendas de que dentro de un año volverá a estar en la misma tesitura. Salvo que Zubieta produzca un nuevo Robin, que en este caso podría llegar del lejano oriente y llamarse Kazunari Kita. El japonés del Sanse es de la misma edad que Sarr, cumplirá 21 años el mes que viene, y habrá que seguir de cerca su evolución este curso en Segunda División.