Ane Alava
Aktualitateko erredaktorea / Redactora de actualidad

Sin pretender romantizar el montaje de unas fiestas

Jóvenes voluntarias trabajan en el montaje de un recinto festivo.
Jóvenes voluntarias trabajan en el montaje de un recinto festivo. (Iñigo URIZ | FOKU)

Scrolleo Instagram, X y las webs de algunos medios de comunicación en busca de inspiración para escribir estas líneas. Busco inspiración para no hablar de los temas de siempre, para poder contar algo diferente. Sin embargo, las noticias sobre el precio de la luz, la vivienda y los estudios me persiguen; el correo mañanero de Nasuvinsa atendiendo una incidencia de hace ya más de un mes me cabrea. El debate sobre el modelo policial y el auge de las expresiones de ultraderecha me abruman y me complican imaginar un nuevo curso esperanzador.

Entre tanto, me ha llegado un WhatsApp del grupo de txoznas del pueblo. Era un vídeo del montaje de esta mañana, donde aparecían unos quince estudiantes que, a la vuelta de clase de gimnasia, se han parado a ayudar junto al profesor. Pienso entonces en escribir sobre la autogestión y el auzolan que, un año más, han hecho posibles tantas y tantas fiestas de pueblos y barrios. No es nuevo tampoco, pero me sigue emocionando y me ha sacado una sonrisa.

El siguiente mensaje era una foto: la del paquete de bebida y el problema de almacenamiento. Este año nosotras también haremos boicot a las bebidas de empresas señaladas por su colaboración con Israel, que, por desgracia, no son retornables, y esto está suponiendo un reto logístico importante. Aun así, nos reafirmamos en nuestra decisión.

Quiero cerrar el ordenador e ir allí a ayudar, no para escapar de la actualidad, sino para hacer algo que pueda influir en ella. No solucionaremos hoy el problema de la vivienda ni frenaremos en una tarde a la ultraderecha, pero seguiremos tejiendo redes desde las que hacerle frente y construyendo alternativas a este sistema a gran y pequeña escala, mediante acciones concretas. 

Sin pretender romantizar el montaje de unas fiestas, decido terminar esta columna y bajar al pueblo. No me queda mucho por decir y en la txozna todavía quedan cosas por montar, que mañana empieza el jaleo.