Aerotermia: calefacción y agua caliente eficientes y con bajas emisiones

La aerotermia es una tecnología de climatización que se está generalizado en los últimos años, incluso en bloques de pisos. Se trata de un sistema más eficiente y sostenible que el de las calderas de gas, si bien su forma de funcionar es diferente y la vivienda debe cumplir ciertos requisitos.

Las unidades exteriores de las instalaciones de aerotermia deben ir colocadas en terrazas o azoteas.
Las unidades exteriores de las instalaciones de aerotermia deben ir colocadas en terrazas o azoteas. (GARA)

Aunque los inviernos ya no son lo que eran, el fin del verano y la bajada de las temperaturas hacen que comencemos a pensar en los sistemas de calefacción más eficientes para nuestro hogar. Aunque las calderas de gas con radiadores y los equipos de aire acondicionado son las opciones más generalizadas, la innovación tecnológica ha posicionado a la aerotermia como la alternativa más eficiente para climatizar la vivienda, ya que esta tecnología permite reemplazar los combustibles fósiles por electricidad renovable, reduciendo así las emisiones de CO2.

El funcionamiento de los sistemas de aerotermia está basado en el ciclo frigorífico. A través de una bomba de calor, se aprovecha la energía térmica disponible en el aire exterior, incluso a bajas temperaturas, para producir calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente durante todo el año.

La bomba o compresor utiliza un gas refrigerante comprimido, similar al de los frigoríficos, que permite «atrapar» el calor del exterior y, a través de un intercambiador, transferirlo a los sistemas de climatización disponibles en el interior de la vivienda, ya sean radiadores o suelo radiante, como emisores de aire. También se puede transferir al circuito de agua caliente sanitaria. Y en verano, puede funcionar de forma inversa y enfriar el aire de los emisores.

Así pues, la aerotermia no necesita calderas ni combustibles, por lo que no genera humos ni residuos durante su funcionamiento. Solo requiere electricidad, que puede proceder de fuentes renovables, ya sea contratada a través de la red o generada en el propio edificio mediante una instalación solar fotovoltaica.

¿Qué aparatos componen un sistema de aerotermia? Los equipos de aerotermia son, en apariencia, similares a los aparatos de aire acondicionado, lo que significa que necesitan de un espacio adecuado para colocar la unidad exterior. Esta deberá ubicarse en el exterior de la vivienda, normalmente en una terraza o cubierta, ya que generalmente en las fachadas no está permitido hacerlo.

Si el sistema instalado solo tiene como objetivo climatizar la vivienda, no necesitaremos más aparatos, ya que la unidad exterior puede disponer de la bomba de calor y del intercambiador que permite pasar el calor de un circuito a otro, en este caso del aire exterior al agua de los radiadores. En cambio, si queremos también agua caliente sanitaria, será necesario instalar un depósito de ACS que permita almacenar el agua caliente para utilizarla en el momento en que la necesitemos.

Y si lo que queremos es climatizar las estancias de la vivienda mediante aire caliente, necesitaremos instalar emisores similares a los del aire acondicionado, que distribuirán en las habitaciones el aire caliente proveniente del intercambiador.

¿Se puede instalar en un piso de un bloque de viviendas? Cuando llegaron al mercado, prácticamente la totalidad de las instalaciones de aerotermia se colocaban en edificios independientes, es decir, villas unifamiliares, caseríos, hoteles o albergues. Pero en los últimos años, cada vez son más los propietarios de pisos que se animan a dar el paso a la aerotermia.

El aspecto más importante que debemos tener en cuenta es el de buscar un espacio adecuado para la unidad exterior. En principio, las ordenanzas municipales no permiten colocarla en fachadas y lo ideal es hacerlo en terrazas o azoteas, teniendo en cuenta además que para que el sistema funcione eficientemente deben tener un espacio libre a su alrededor, no solo en su parte frontal, también en los laterales y en la parte trasera. Además, hay que tener en cuenta que necesitan un pequeño desagüe para recoger el agua de la condensación.

Otro aspecto que no debemos descuidar es el del ruido que genera la unidad exterior. Aunque cada vez son más silenciosos, los expertos recomiendan no colocarlos en los patios y cerca de las ventanas de los vecinos, ya que pueden provocar molestias, sobre todo en verano, cuando las ventanas están abiertas.

Y en cuanto a permisos, es necesario cumplir las ordenanzas municipales y contar con la autorización de la comunidad de vecinos siempre que afecte a fachadas o zonas comunes.

¿Qué energía utilizan estos sistemas? ¿Y cuánto consumen? La aerotermia funciona mediante energía eléctrica proveniente de la red eléctrica, aunque también pueden recibirla de placas fotovoltaicas en el caso de las viviendas que lo dispongan. Así, en función del origen de la electricidad, podemos hacer que la aerotermia sea un sistema totalmente sostenible y más económico al aprovechar energía propia para alimentar el sistema.

En cuanto al consumo, se trata de sistemas de alta eficiencia ya que por cada kW empleado pueden generar hasta 4 kW en forma de calor. Por tanto, apenas consumen el 25% de la energía total entregada a la vivienda en forma de calor o frío; el 75% restante proviene del aire, de forma gratuita.

En comparación con los sistemas tradicionales como el gas o la calefacción eléctrica, el ahorro en la factura puede llegar a ser del 60% frente a un sistema de calefacción eléctrica, y de entre el 30% y el 50% frente a una caldera de gas. Traducido a euros, si nuestra factura anual de gas y electricidad ronda los 1.000 euros, con la aerotermia la podemos reducir a entre 500 y 800 euros. En condiciones normales, el periodo medio de amortización suele situarse entre 6 y 9 años.

Obviamente, cuanto mejor sea el aislamiento térmico de la vivienda, el sistema necesitará menos energía para climatizar la vivienda. Asimismo, el rendimiento de las instalaciones de aerotermia depende también de la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior, ya que cuanto más frío haga, necesitarán más energía para extraer ese calor. Para entenderlo de forma gráfica, los expertos ponen el ejemplo de una bomba hidráulica: «Imaginemos que tenemos que sacar agua de un depósito para llevarla a un nivel más elevado. Cuanto más metros de diferencia haya, más tendrá que trabajar la bomba y, por tanto, más energía consumirá».

¿Cuánto cuesta una instalación de aerotermia? El coste de una instalación de aerotermia depende del tamaño de la vivienda y de las modificaciones que haya que realizar para su colocación. Tal y como indican desde las empresas instaladoras, por norma general, cuanto mayor sea el espacio a climatizar, más potencia se va a necesitar, lo cual incrementará el precio del aparato. Como ejemplo, en un piso de unos 80 metros cuadrados, con radiadores de baja temperatura, la instalación básica costaría 6.000 euros -el precio de una bomba de calor monobloc parte de los 3.500 euros-. Este precio puede elevarse hasta los 13.000 en caso de instalar también agua caliente sanitaria, calefacción y climatización para el verano.

No cabe duda de que estas instalaciones suponen una importante inversión inicial, aunque podemos acogernos a las diferentes lineas de ayudas oficiales para el fomento de las energías renovables, tanto en forma de subvenciones como de deducciones fiscales o bonificaciones municipales.

Además, no debemos olvidar que al tratarse de un sistema reversible capaz de suministrar calefacción, agua caliente y refrigeración en verano, la amortización es más rápida al sustituir varios equipos por una sola instalación.

Rafa irastorza Consultoría energética Uhin.eus

«Lo recomendable es trabajar con los radiadores a baja temperatura»

Con casi tres décadas de trabajo en el campo de la energía, desde 2007 la Consultoría energética Uhin de Donostia se dedica exclusivamente a la eficiencia energética y a las energías renovables. Además de asesorar, realiza el diseño de instalaciones térmicas, proyectos y direcciones de obra, así como estudios de viabilidad para las renovables.
En los últimos años cada vez se habla más de la aerotermia. ¿A qué se debe este mayor interés?

Yo diría que cada vez hay una mayor sensibilización, tanto en el ámbito social como en el político, en lo que se refiere a la sostenibilidad y a la reducción de la dependencia del gas y del petróleo, y la aerotermia es una tecnología que reduce emisiones, siempre que la electricidad que consuma sea sostenible, claro está. Pero también hay que decir que detrás de ello puede haber intereses políticos y económicos, ya que esta tecnología se conoce desde hace tiempo y no se ha impulsado hasta que alguien lo ha decidido.

¿Han registrado en su asesoría un aumento de las consultas sobre esta tecnología?

En los últimos años hemos visto un aumento muy significativo de las consultas, sobre todo de comunidades de vecinos. Pero todavía la desinformación es muy grande y nuestra labor consiste básicamente en concienciar y en informar que este es un sistema diferente y, si queremos que nuestra instalación sea eficiente, lo recomendable es trabajar con nuestros radiadores a baja temperatura (45-50º) a diferencia de como lo haríamos con una caldera de gas.

¿Hay casos en los que la gente se ha llevado una decepción al instalar este sistema?

Ha habido casos en los que la decepción estaba relacionada con el diseño de la instalación. Por ejemplo, cuando se utiliza la aerotermia para refrigerar la vivienda mediante suelo radiante o radiadores, en una zona climática como la nuestra, con alta humedad, es fácil que surjan problemas de condensación. En general, esta solución suele generar insatisfacción, por lo que no la recomendamos en estas condiciones.

Y en lo que se refiere al aspecto económico, ¿se consigue el ahorro que se anuncia?

La clave está en ajustar la instalación para que trabaje con la máxima eficiencia. Además, si disponemos de una tarifa eléctrica indexada al mercado, conviene priorizar su funcionamiento en las franjas horarias más económicas. Para planificarlo, podemos consultar el día anterior los precios del mercado mayorista en la web de OMIE , teniendo en cuenta que el precio final que pagamos incluye otros costes.