China extiende su poder militar en el corazón del Sudeste Asiático
La apertura de un centro conjunto de entrenamiento y apoyo en Laos amplía la huella militar de China en la península de Indochina, donde Pekín también ha reforzado su presencia en Camboya.

China ha abierto en Laos un nuevo centro conjunto de entrenamiento y apoyo militar. Situado en Ban Keun, unos 50 kilómetros al norte de la capital, Vientián, permitirá formar a pilotos de la fuerza aérea laosiana y estrechar la cooperación entre ambos ejércitos. Pekín y Vientián presentan la instalación como un centro destinado al entrenamiento y al apoyo de las operaciones aéreas, pero su apertura amplía la presencia militar china en el corazón de la península de Indochina.
El llamado Centro Conjunto de Apoyo y Entrenamiento Militar China-Laos ocupa un antiguo aeródromo que ha sido objeto de importantes obras de ampliación durante los últimos meses. Cuenta ahora con una pista pavimentada, calles de rodaje, una plataforma para aeronaves y nuevos edificios. El centro acoge también una Academia de Aviación de la Amistad entre China y Laos.
LAS AUTORIDADES DE AMBOS PAÍSES INSISTEN EN QUE LA INSTALACIÓN SERÁ GESTIONADA Y MANTENIDA CONJUNTAMENTE Y QUE NO ESTÁ DIRIGIDA CONTRA NINGÚN TERCER PAÍS.
El Ministerio de Defensa chino no ha precisado, sin embargo, cuántos militares chinos estarán destinados allí ni qué tipo de aeronaves o equipamiento podrán utilizarse.
Pekín tampoco ha dado detalles sobre el personal y el equipamiento que tendrá la instalación, en una región donde ha ido ampliando gradualmente su cooperación militar. En 2017 inauguró en Yibuti su primera instalación militar fuera de China y el año pasado abrió con Camboya un centro conjunto de apoyo logístico y entrenamiento en la base naval de Ream, en el golfo de Tailandia. Ban Keun es distinto: Laos no tiene salida al mar y la instalación no ofrece las mismas posibilidades que Ream para apoyar operaciones navales. Pero algunos analistas consideran que el aeródromo podría convertirse en un punto de apoyo para personal militar, entrenamiento de unidades y, eventualmente, desplie- gue de aeronaves.
Laos ocupa una posición central en la península de Indochina y comparte fronteras con China, Vietnam, Tailandia, Camboya y Myanmar. Para Pekín, reforzar la cooperación militar allí supone afianzar su posición en un espacio donde Vietnam ha mantenido durante décadas una relación especialmente estrecha con las autoridades laosianas.
Para Hanoi, la apertura del centro tiene una lectura especialmente delicada y se observa con atención. Vietnam ha considerado históricamente a Laos y Camboya parte de su entorno estratégico, y la creciente presencia china introduce un nuevo elemento en ese equilibrio. Algunos analistas han advertido de que una presencia permanente del Ejército Popular de Liberación en Laos podría dar a Pekín mayor capacidad de influencia sobre las rutas que rodean Vietnam y complicar sus cálculos de defensa.
EL AVANCE MILITAR LLEGA DESPUÉS DE MÁS DE UNA DÉCADA DE EXPANSIÓN DE LA INFLUENCIA ECONÓMICA CHINA EN LAOS.
Pekín ha financiado grandes proyectos de infraestructuras, entre ellos la línea ferroviaria que conecta Vientián con la frontera china, y se ha convertido en el principal acreedor bilateral de un país cuya deuda pública ronda el 80% del PIB. Pero Laos mantiene también vínculos históricos con Vietnam y Rusia, y ha procurado conservar un margen de equilibrio entre sus principales socios. La nueva instalación militar se incorpora así a una relación con China que ya tiene una importante dimensión económica y política.
Por eso, algunos especialistas consideran prematuro hablar de una nueva base militar china en Laos. La geografía limita las posibilidades de utilizar Ban Keun como plataforma de proyección de poder: el país no tiene acceso al mar y China dispone de instalaciones aéreas mucho mayores dentro de su propio territorio. Su utilidad inmediata parece estar más relacionada con el entrenamiento de pilotos, el mantenimiento de aeronaves y la formación de personal laosiano que con el despliegue de capacidades de combate.
Pero Ban Keun adquiere otra dimensión al observarlo junto a Ream. Mientras la instalación camboyana permite a China reforzar su presencia en el golfo de Tailandia, el centro laosiano le proporciona un punto de apoyo en el interior de la península de Indochina. No son instalaciones equivalentes, pero ambas amplían el margen de maniobra de Pekín en una región donde Vietnam sigue con atención el avance de la presencia china.
El centro de Ban Keun puede no ser todavía una base militar, pero su apertura deja abierta la posibilidad de que la cooperación que acaba de iniciarse tenga en el futuro un alcance mayor.

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