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Los verificadores resaltan en la AN que hay «una auténtica oportunidad para la paz»

Los miembros de la Comisión Internacional de Verificación Ram Manikkalingam, Ronnie Kasrils y Chris Maccabe han testificado durante más de dos horas en la Audiencia Nacional.

Mannikalingam, Kasrils y Maccabe. (J.DANAE)

El portavoz de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), Ram Manikkalingam, ha asegurado tras la declaración de tres de sus miembros ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que quieren ser «transparentes» y «colaborar con la Justicia». «Creemos que existe una auténtica oportunidad para la paz», ha afirmado.

«Estamos aquí hoy porque queremos ser transparentes y hemos colaborado con el juez Ismael Moreno. Estamos trabajando para la consolidación de la paz y la coexistencia en el País Vasco. Desde que se declaró de forma unilateral el alto el fuego permanente y verificable, ETA ha mantenido el cese de la actividad armada y cumplido con sus compromisos. Ahora es tiempo de sellar las armas y ponerlas fuera de uso», ha indicado.

«ETA ha expresado su compromiso unilateral, estamos aquí para ayudar a que esto se lleve a cabo en interés, no solo de todas las personas que viven en el País Vasco, sino también del resto de España», ha agregado en una breve declaración en inglés leída a su salida de las dependencias judiciales.

«Somos profesionales con experiencia y creemos que tenemos una auténtica oportunidad para la paz. Siempre hemos trabajado con el respaldo de una mayoría», ha señalado.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno había citado para hoy a las 10.00 horas a los seis miembros de la Comisión de Verificación Internacional. El magistrado, que se encuentra de guardia esta semana, ordenó a las Fuerzas de Seguridad del Estado que procedieran a la localización de los verificadores para comunicarles que serán interrogados en el tribunal.

Ram Manikkalingam fue abordado en la misma terminal por agentes que le instaron a acudir a Madrid. La misma citación se ha hecho extensiva al sudafricano Ronnie Kasrils –que junto a Manikkalingam firmó el acuerdo con ETA–, a la holandesa Fleur Ravensbergen, al irlandés Chris Macabbe y a la ecuatoriana Aracelly Santana.

Manikkalingam, Kasrils y Maccabe han acudido a declarar esta mañana a la Audiencia Nacional en medio de una gran expectación mediática, aunque no han querido hacer declaraciones a los periodistas. Antes de llegar al tribunal especial se han reunido con el lehendakari Iñigo Urkullu. Asimismo, el diputado de Amaiur Jon Iñarritu ha acudido a la Audiencia Nacional a mostrarles su respaldo.

Manikkalingam ha declarado durante una hora, al igual que Kasrils. Ambos han declarado en calidad de testigos en el despacho del juez y han respondido a las preguntas del magistrado y la fiscal Carmen Monfort. Maccabe ha sido el último en testificar.

Las comparecencias se han prolongado durante más de dos horas y se celebran en el marco de las diligencias 26/2014 incoadas por el juez Moreno a raíz del escrito presentado por Covite.

Según difundieron el sábado algunos medios, el magristrado pretendía interrogar a los verificadores sobre la identidad y el paradero de los miembros de ETA con los que se reunieron en enero para certificar el sellado de armas parcial de la organización vasca.

La CIV califica de erróneas las informaciones sobre su declaración

Sobre el contenido concreto de la declaración, la agencia Europa Press ha difundido, citando fuentes jurídicas, que los dos miembros de ETA que mostraron las armas a los integrantes de la Comisión Internacional de Verificación (CIV) volvieron a llevárselas tras enseñarlas a los verificadores.

Sin embargo, después de filtrarse esta información, la propia comisión ha publicado una nota para «dejar constancia de las informaciones erróneas que se han publicado en las últimas horas».

«Para información certera sobre el paso de sellado y puesta de fuera de uso operativo de armas, munición y explosivos de ETA que la CIV ha verificado, se les refiere a la declaración de la comisión del 21 de febrero de 2014», agrega.

Según las versión filtrada, los dos miembros de ETA enseñaron las armas en un piso de la localidad francesa de Toulouse. Tras grabar las imágenes que se difundieron el pasado viernes, recogieron las pistolas, el fusil y el explosivo expuesto, y lo guardaron todo en una caja que fue precintada. Junto con ello se firmó el documento del armamento sellado. El dato rocambolesco de la versión filtrada ha sido que la caja era de cartón.

Asimismo, los verificadores habrían explicado que recibieron una carta anónima en la que se les pedía que acudieran a la ciudad francesa a finales de enero. A la cita acudieron únicamente Manikkalingam y Kasrils, que se desplazaron en tren hasta Toulouse.

A su llegada a la estación les recibió un hombre con gafas y un gorro que les esperaba en un coche. Esta persona, que no se identificó, les trasladó a un edificio en el que entraron directamente por el garaje, han precisado según fuentes judiciales.

Los dos verificadores subieron desde el parking a una vivienda donde se encontraron el escenario que mostraba el vídeo difundido.

Los tres verificadores han declarado ante el juez Moreno que su labor está financiada por DAG (Dialogue Advisory Group) con sede en Amsterdam y que les paga 750 euros por cada jornada de trabajo.