El macizo del Jura ofrece una opción para la fuga y otra para los líderes
La organización del Tour ha colocado este fin de semana dos etapas diferentes a lo que se ha visto hasta ahora. La de hoy es la primera oportunidad para que llegue una fuga y habrá batalla asegurada y mañana se subirán los puertos que presentan un mayor desnivel en esta edición.
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El Tour entra hoy en el segundo de los cinco macizos que acogerán etapas de montaña en está edición. La primera llevará a los corredores desde Dole hasta la Station de Rousses y está llamada a decidirse en una escapada y la batalla por formarla será grande porque para el 95% del pelotón la de hoy es una de las escasas oportunidades que van a encontrar para ganar una etapa. No es una jornada ni para sprinters, ni para escaladores puros porque no acaba en alto y eso abre el abanico de candidatos a ganar y reduce el de los equipos que querrán trabajar, lo que obligará al Sky a asumir el control.
Los 187,7 kilómetros de recorrido presentan tres puertos puntuables en la segunda mitad de etapa, pero además hay otras subidas en el recorrido que los corredores asumirán con el depósito casi lleno después de una primera semana en la que el desgaste no ha sido muy grande. Los primeros 28 kilómetros son llanos y ahí todos van a poder entrar y lo normal es que la fuga se termine de consolidar en una primera ascensión no puntuable hasta Montrond. El primer puerto de la jornada es el de Joux en el kilómetro 101 (3ª, con 6,1 kms. al 4,7%). Tras su descenso se subirá la Cote de Viry (2ª, con 7,6 kilómetros al 5,2% que se corona a 49 de meta) y a doce de la llegada se terminará la ascensión de Combe de Laisia Les Molnes, un puerto de Primera de 11,7 kilómetros al 6,4% de media en el que querrá marcharse el más fuerte de la escapada. Después de coronarlo hay un pequeño descenso, un kilómetro al 6,1% a falta de cuatro de meta, otros dos de subida más suave y el final es casi llano.
En la anterior llegada del Tour a la estación de Rousses ganó Sylvain Chavanel en 2010 su segunda etapa en esa edición y se vistió el maillot de líder. Por detrás del entonces corredor del Quick Step, que ahora afronta su decimoséptimo Tour con el Direct Energie, entraron Rafa Valls (Footon) y el irundarra Juanma Garate.
Más atractivo y dureza tiene la etapa de mañana, en la que se pueden marcar más diferencias que en los otros dos finales en alto que presenta este Tour si hay batalla, ya que los corredores subirán tres puertos de una gran dureza de categoría especial.
Tres puertos de diez kilómetros al 10%
En total son siete puertos los que se subirán mañana. Los tres primeros no presentan dureza, pero sí provocarán que la escapada sea de corredores de nivel porque de salida se empieza a subir la Cote de Neyrolles de Segunda (3,2 kms. al 7,2%) y en el kilómetro 11 se corona el segundo puerto de Berentin (4,1 kms. al 6,1%). Luego llegará la Cota de Franclens (3ª, 2,4 kms. al 6%) y en el 67 empezará el primero de los tres puertos que se acercan a los diez kilómetros de ascensión con un porcentaje medio del 10%.
El primero es el Col de la Biche, 10,5 kms a 9%, que se corona a 114 de meta, a 90 de la llegada se sube el Grand Colombier, con 8,5 kms. al 9,9% de media en el que la dureza está en la parte central con tres kilómetros seguidos al 11,5%, 14,5% y 12,5% y, tras subir la cote de Jongieux (4ª, 3,9 kms. al 4,2%) se afrontará el más duro, el Mont du Chat (8,7 kms. al 10,3%), que en los últimos cinco presenta uno al 12,5% y dos al 12%. Es un puerto para que los más fuertes distancien a los demás, pero el problema es que hasta la meta quedan 26 kilómetros, 13 de bajada peligrosa y trece de llano hasta Chambéry.
Unzue: «El Jura nos dará una medida real del estado de los favoritos»
El mánager del Movistar, Eusebio Unzue, trasmitió ayer a Efe que «El Jura nos dará una medida real del estado de los favoritos. La etapa del domingo es de dureza extrema, sobre todo si continuamos con este calor. Podemos ver grandes sorpresas. Intentaremos estar con los mejores, y, si hay suerte, ser capaces de conseguir diferencias. En esta etapa se empezará a ver qué puede pasar en París. Quien no esté el domingo bien, difícilmente estará en Alpes o en Pirineos».
Unzue restó importancia al tiempo perdido por Quintana en La Planche des Belles Filles: «No hay que exagerar sobre lo que vimos. Los mejores, salvo Aru, que dio un golpe de autoridad, estuvieron en 150 metros y poco tiempo de diferencia. No creo que le afecte haber corrido el Giro. Dobló los cinco últimos años, la diferencia es que este año la segunda grande es el Tour. Ha tenido su descanso y ha llegado en forma, con garantías».J.I.