La visión de Miriam Ocariz más allá de la moda en la Sala Rekalde
Miriam Ocariz expone en la Sala Rekalde de Bilbo, desde hoy hasta el 3 de febrero, sus creaciones más originales y personales. La reconocida artista deustuarra muestra su obra más allá de la faceta vinculada a la moda.
La diputada foral de Euskara y Cultura, Lorea Bilbao, ha presentado junto a Miriam Ocariz la nueva exposición temporal de la Sala Rekalde, donde la creadora deustuarra traspasa el arte de la moda. Bilbao ha descrito la muestra como «la exposición que acoge las creaciones más originales y personales de Miriam Ocariz. Todo en ella es creatividad y por supuesto, asombrará a las personas que visiten esta muestra».
La titular de Euskara y Cultura ha hecho hincapié en que «la Diputación mantiene así el compromiso firme de dar visibilidad a las mujeres artistas de Bizkaia. Esto es, una puesta en valor aquí y ahora de creadoras con un importante trabajo y una trayectoria ya constatada, por especialistas y críticos. Porque queremos contribuir a su conocimiento y a su reconocimiento público».
Miriam Ocariz es una creadora reconocida en el ámbito de la moda que utiliza como elemento principal de identidad, además de la construcción y el diseño de la prenda, un marcado componente gráfico que se manifiesta a través de diferentes técnicas de estampación, siendo el tejido el soporte fundamental de sus dibujos.
La artista deustuarra es licenciada en Bellas Artes por la UPV-EHU y titulada en Diseño de Moda. En sus comienzos se dio a conocer por sus inconfundibles camisetas estampadas aunque pronto comenzó a desarrollar colecciones de prêt-à-porter que durante años presentó en pasarelas de prestigio como la Gaudí Barcelona y la Cibeles Madrid, donde en 2002 consiguió el premio a la mejor colección de nuevos talentos. En 2015 se produce un giro total en su trayectoria, desligándose en gran medida de la vertiente comercial para volver a su esencia, al dibujo y a sus variaciones, siempre desde una óptica amplia y en continua búsqueda de nuevos soportes y aplicaciones.
Esta exposición, más allá de la moda, desarrolla un recorrido enfocado en su trabajo creativo más interior y presta una especial atención al dibujo, como fuente inicial y primordial de toda su producción. El dibujo es intervenido y manipulado por la artista en múltiples variaciones: estampados en papel de pared, indumentaria, complementos, ropa de hogar, etc. y, al mismo tiempo, crea todo tipo de objetos, joyas, esculturas e instalaciones. Esto es, su capacidad de analizar y relacionarse con el dibujo deriva en otros soportes más allá de la disciplina del propio dibujo.
El papel del color
El hilo conductor o trama de la exposición es el color, como un nexo de unión que recorre toda la sala. Del blanco al negro y al rojo, pasando por el rosa, color fetiche de Miriam Ocariz, y vuelta a empezar; todos ellos son colores que conforman el universo propio, único y peculiar de la creadora. Lo naif, el humor, la ironía, el drama, lo visceral, lo fantástico y lo real, se entremezclan como lo hacen sus lenguajes plásticos, y siempre el color unido a sus historias ilustradas marcan la narración.
Cada dibujo de Ocariz enseña un episodio de su realidad, una imagen de ese paisaje fantástico y verídico, con el que consigue que el espectador participe de su verdad; a veces, contradictoria, otras, enternecedora, siempre dura y constante, también delicada. Entre el romanticismo y el racionalismo convive en su trabajo y en su vida.
Todo el perímetro de la sala está envuelto por un gran mural que actúa como soporte de la exposición. En él se representan, a través de una amalgama de imágenes dibujadas, diferentes estados emocionales simbolizados en colores y trazos.