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ELA defiende que la lucha sindical es «fuente de vida» frente al capital

ELA ha reivindicado en las calles de Bilbo la lucha sindical como «fuente de vida» para la clase trabajadora frente a un capitalismo salvaje que encuentra en las políticas neoliberales y el autoritarismo del Gobierno encabezado por Iñigo Urkullu un aliado. Protagonismo para las mujeres que copan los sectores más precarizados.

Mitxel Lakuntza se dirige a las miles de personas reunidas en la Gran Vía bilbaina. (Monika DEL VALLE/FOKU)

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Miles de personas han participado en la manifestación convocada por ELA en Bilbo bajo el lema ‘Bizitza da lehena. Nuestras vidas frente al capital’. Antes de recorrer la Gran Vía hasta la Plaza Circular ha tenido lugar un acto en el que ha tomado la palabra su secretario general, Mitxel Lakuntza, en su primer Primero de Mayo al frente del primer sindicato del país.

Sus primeras palabras en euskara han sido para recordar que este año es el centenario del decreto que fijó la jornada laboral de ocho horas en el Estado español, resultado de la huelga que protagonizaron los trabajadores de la empresa eléctrica La Canadiense de Barcelona. Un siglo después, ELA ha reivindicado que «la vida y los derechos laborales, sociales que hacen posible vivirla con dignidad deben anteponerse siempre a la lógica del beneficio económico».

Muchos mensajes a la lucha ejemplar de las mujeres por mejorar sus condiciones de vida y el reconocimiento del trabajo que realizan. También de reafirmación de la clase trabajadora «pese a los intentos por desdibujarnos o invisibilizarnos» para extender la precariedad laboral y social. Una precariedad, ha resaltado Lakuntza, que se ha cobrado la vida de 67 trabajadores el año pasado en Euskal Herria.

El líder de ELA ha alertado del «recrudecimiento» del capitalismo y ha puesto por ejemplo el impulso a agresiones como la que sufre Venezuela, con cuyo pueblo se ha solidarizado tras la última intentona golpista auspiciada por Estados Unidos y ha reivindicado su soberanía. «Hoy seguramente no hay un día mejor para escoger ese grito internacionalista contra el imperialismo que dice ‘yankee go home’, ‘yankee kanpora’», ha enfatizado.

En ese contexto, ha situado el auge del neofascismo, con mención especial al Estado español. «Nos equivocamos si creemos que, por no haber alcanzado el 50% de escaños, la amenaza ha sido mitigada. La amenaza está ahí –ha advertido–. Es una amenaza enorme, y su la política no cambia, si la política no cambia radicalmente, el fascismo continuará avanzando».

Por ello, Mitxel Lakuntza ha pedido a la clase política «un compromiso con los valores de la igualdad, la solidaridad y la libertad». A la izquierda le ha reclamado que señale «a las élites culpables y no a nuestros iguales cuando tenemos problemas».

ELA ha defendido que el «mejor cortafuegos» contra la amenaza de la ultraderecha es una sociedad civil organizada a través de organizaciones que se comprometan con un país mejor. Así, su secretario general ha defendido su modelo sindical de contrapoder. «Al poder, a los poderes, es igual si son económicos, políticos... les gusta la gente sola. No quieren –ha señalado– que entre ellos y la gente se conforme ninguna instancia colectiva».

Respuesta a Ortuzar

Duras críticas para la agenda neoliberal y el autoritarismo que, ha denunciado Mitxel Lakuntza, practica el Gobierno Urkullu y el PNV que lleva a las nuevas generaciones a vivir en peores condiciones que las anteriores. Al presidente del PNV le ha pedido que deje de atacar a ELA. «Más le valdría a Ortuzar pedir perdón por lo que han hecho con Euskaltel. Una empresa y una red de fibra financiada con dinero público, que después se entrega a plazos y a precio de saldo a los especuladores. ¡Eso sí es llevar el país a las cenizas!», ha enfatizado.

A continuación, ha manifestado que «la política industrial no debería medir las veces que la consejera Tapia sale en el Teleberri», más bien por la inversión pública. A los burukides y a sus representantes institucionales les ha dicho que hacen huelgas «para dignificar las condiciones de trabajo de la gente, de la gente que sufre. Si su partido no quiere huelgas, que dignifique las condiciones de trabajo que dependen de las administraciones en las que mandan»

Al Ejecutivo de Iñigo Urkullu le ha criticado por la «falta de talla democrática» y su «soberbia». En ese escenario, ha aventurado que habrá más huelgas, especialmente en el sector público o en empresas vinculadas a él. «Si hay injusticia hay conflicto. Eso no lo elegimos nosotros», ha dicho, subrayando la importancia de la huelga como herramienta para lograr mejoras en las condiciones de vida de la clase trabajadora.