'Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado', viñetas para un poeta en el exilio
Tras ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’, el historiador Ian Gibson y el ilustrador Quique Palomo han llevado a cabo un nuevo cómic titulado ‘Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado’. Esta novela gráfica es una adaptación de la exitosa obra homónima que Gibson publicó en 2006.
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El pasado año, el historiador Ian Gibson contó con la colaboración del ilustrador Quique Palomo para elaborar el cómic ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’. Según Gibson dicha apuesta tenía como objetivo acercar al lector joven la vida y obra del poeta granadino, al que ha dedicado buena parte de sus estudios.
Ahora, y mientras se conmemora el 80 aniversario de la muerte de Antonio Machado, el historiador irlandés ha vuelto a solicitar los servicios de Palomo para llevar a cabo el cómic 'Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado' –editorial Bruño–.
A través de esta versión en formato de novela ilustrada –basada en la obra que el propio Gibson publicó en 2006–, se pretende plasmar en viñetas el recorrido vital de este poeta e intelectual que, según Gibson, «simboliza el exilio, porque siempre abogó por el diálogo y el pacto, y porque creyó en la educación como herramienta para ayudar a los jóvenes a pensar y a dudar, incluso de la duda. La gente dice que a ver si traemos a Machado –enterrado en Collioure– pero no lo podemos traer porque es el símbolo del exilio».
Mucho más que el poeta que habla de los paisajes
A lo largo de este retrato, se nos presenta a un artista cuya apariencia seria escondía un espíritu pasional y apasionado tanto en su faceta política y social como en la sentimental. Según Gibson «Machado representa el diálogo y hoy en día hay mucho ruido, todo el mundo habla y la gente no escucha. Para Machado la conversación servía para entender, apelar al diálogo. Quería que la gente pactara. Por ese motivo, estoy convencido de que hoy en día, él hubiera querido pactar con Catalunya».
Machado se presenta en el cómic como un poeta republicano de cuna, así lo subrayan Gibson y Palomo en el inicio de esta obra compleja cuya arquitectura viñetística alterna los poemas y diálogos mediante ilustraciones que nacen del patio del palacio sevillano de Dueñas donde nació y se crió Machado, y a su posterior etapa como estudiante en la Institución Libre de Enseñanza junto al que fuera su mejor aliado, su hermano Manuel.
En opinión de los autores del cómic, infancia y juventud conforman las dos etapas que marcan y forjan el carácter de Machado y añaden que «hemos querido dar énfasis a la infancia sevillana y a la influencia de la poesía de Verlain, del simbolismo francés, que es muy importante en su vida, por eso siempre vuelve en su poesía a la fuente del Palacio de las Dueñas».
Uno de los puntos álgidos del cómic es el clima prebélico que se vivió en el Estado español de los primeros años 30, en la que Antonio Machado siempre se mostró partidario de la República. Según el ilustrador Quique Palomo «las circunstancias ahora son muy parecidas, incluso con un dirigente catalán en la cárcel, pero uno no se imagina que pueda haber un golpe de Estado».
Finalmente, y en relación a la tonalidad de ‘Ligero de equipaje’, el ilustrador dice que «impera el amarillo que entinta las páginas y que recuerda a los famosos campos de Castilla retratados por el poeta» y añade que el cómic puede suponer una oportunidad para conocer algunas facetas del pensador que han quedado relegadas en el tiempo. «Su intervención como intelectual puede que no sea tan conocida, pero Machado fue mucho más que el poeta que habla de los paisajes», concluye.