Xabi López-Arostegi: «Me centro en lo que hago yo para ganar, más que en lo que pueda hacer el rival»
A sus 22 años, el alero getxoztarra del Joventut prepara con mimo el partido del domingo ante RETAbet Bilbao Basket. Porque pese a su juventut, con tres años ya en la Penya, habla y se comporta como un veterano, y avisa que «cada vez somos más sólidos»
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Será un partido especial el que enfrente el domingo al Joventut con RETAbet Bilbao Basket. Los hombres de negro han sido una de las agradables sorpresas en su regreso a la élite, pero se van a encontrar con una Penya capaz de voltear un 0-4 en el arranque de la Liga ACB con seis victorias seguidas, y que además no echa de menos la marcha de Laprovittola y Marko Todorovic, sus referentes del año pasado. Ahora la anotación es ante todo cosa de Klemen Prepelic, pero el paso adelante de jugadores como Xabier López-Arostegi ha dado poso al cuadro verdinegro. Contactamos con el getxoztarra después de un entrenamiento individual, aprovechando que la Eurocup se toma dos semanas de respiro.
¿Entrena individual para liársela a Bilbao Basket?
(Sonrisa) ¡No, no! Es que desde que empezó la temporada, es la primera semana en la que solo tenemos un partido. Así que estamos reorganizando la semana con los descansos, el entrenamiento y preparar el esfuerzo para el partido contra Bilbao Basket, pero no es una cuestión espacial ni personal. No me estoy mentalizando en meterles 30 puntos ni nada por el estilo. Sí que quiero ganar aunque sea el equipo de donde nací, pero por mi equipo, no por enseñar nada. Estoy muy feliz de que Bilbao basket estñe de vuelta en la élite.
Lo que sí hay es una rutina de entrenamiento voluntario, de ir mejorando los recursos de técnica individual, de físico... de cara a los partidos. Es una cualidad del club desde siempre.
¿Tiene alguna premisa en concreto de Carles Durán para buscar esa mejoría individual?
Tampoco nada específico, sino que trabaje en la defensa para que por un lado, el equipo pueda jugar a su habitual estilo alegre: defender, controlar el rebote y correr, que ya era mi propia premisa de la temporada. Y sirve de ejemplo a los más jóvenes –Zagars, Dimitrijevic, Parra...– para la mejora colectiva.
Ya llevo tres años en el primer equipo, más de dos con Carles Durán de entrenador, que me llevó al club cuando yo tenía 14; Badalona es nuestra casa para los dos y nos sirve para poder conocernos y saber qué es lo que cada uno le puede apartar al otro, y en mi caso, ir adquiriendo la madurez para saber qué hacer en cada momento en beneficio del equipo.
Ustedes comenzaron 0-4 en unas fechas en las que usted estaba lesionado. Ahora enlazan un 6-0 en la Liga ACB con su regreso. De hecho, en el «más/menos» colectivo, es usted quien mejor marca tiene de todo el equipo verdinegro.
Bueno, también he jugado partido en los que perdimos. Se trata de un esfuerzo colectivo y no de mis resultados estadísticos, en los que la verdad, no me fijo demasiado. El principio de temporada no ha sido fácil. Tras el verano, llegamos con lesionados, alternando la Liga y la Eurocup, juntándose muchos partidos en poco tiempo y debiendo acoplarnos. somos jóvenes y se notaba que todavía nos faltaba conocernos.
Después del mal inicio el equipo se juntó, nos recuperamos los lesionados, vimos dónde cometía sus errores y, sin volvernos locos, hemos ido para arriba. Ahora vamos con 6-4 en la ACB, tenemos la primera fase de la Eurocup encarrilada, y empezamos a crear un juego cada vez más atractivo y más sólido. El hecho de ahora conocernos mejor, conjuntarnos… ha hecho que vayamos explotando mejor nuestras capacidades.
¿La experiencia de estar a punto de descender –y quizá desaparecer– de hace un par de años les ayudó para remontar este mal inicio de Liga ACB?
Algunos de los que estábamos hace dos años sí lo recordamos –el capitán del equipo Albert Ventura, por ejemplo–, pero sin volvernos locos, porque la situación era otra. La cuestión era que se fueran recuperando los jugadores, recordamos nuestras normas en defensa, subrayar lo que cada uno debe hacer, pulir los detalles. Es cierto que de golpe ganar seis partidos no es fácil, pero el club ha hecho una puesta por este club de jóvenes y, simplemente, nos mentalizamos en ir ganando el próximo partido. Luego, hemos tenido victorias por pocos puntos fuera de zas a en Zaragoza, o el último en Fuenlabrada, o el casa ante Iberostar Tenerife que vienen bien para la moral, o el que le ganamos en la Eurocup a Darussafaka, con un triple muy lejano de Prepelic para evitar la prórroga. Todo suma y todo ayuda para que luego vayas más convencido a cada entrenamiento, a cada partido, en todo lo que haces en general.
Quizá solo les falte ganar fuera de casa en la Eurocup, donde van 4-4 y les falta un triunfo para garantizar el pasar de ronda.
Es muy duro y hay momentos en los que se nota cierto cambio respecto a la Liga ACB. A veces permiten un juego más físico, otras menos; se diferencia mucho si juegas en casa o fuera… El nivel, con equipos como Unics Kazan, Cedevita o Darusaffaka, es muy alto… también es parte de nuestro proceso de aprendizaje.
Han logrado remontar pese a la lesión de Shawn Dawson y tras el cambio de cromos de Prepelic por Laprovittola y Todorovic. ¿Toca usted madera para que las lesiones de tobillo que tuvo usted antes de debutar en profesionales no regresen?
Lo de Shawn es una pena, porque iba a ser un jugador importante, pero le ha tocado enlazar la lesión de rodilla y ahora la del tendón de Aquiles. Pero es a lo que está expuesto el deportista. En mi caso, me he recuperado bien, pero el riesgo de las lesiones está ahí. Somos profesionales y lo asumimos porque es parte de nuestra vida.
Por otro lado, el juego con Prepelic, aunque sea el que más anote del equipo –22 puntos por partido, por 11 de Harangody; Xabi López-Arostegi promedia 6,4 tantos en la ACB y 8 en la Eurocup– el juego no es el mismo que con Laprovittola y Marko Todorovic, que son dos jugadores y que tenían muchísimo peso el año pasado. Klemen es un arma fundamental, es una amenaza constante para el rival y que provoca que nosotros en un momento dado quizá tiremos más liberados, pero hay más variedad y el juego es más veloz, de defender, rebotear y correr, y en el ataque estático el ritmo es más alto. Es el estilo clásico de la Penya y nos sentimos cada vez más cómodos con ella, porque luego en el ataque estático tenemos lo que Prepelic nos da, y eso nos indica cómo es que debemos jugar tanto a campo abierto como a media pista.
¿Le preocupa que Bilbao Basket pueda frenar su buena racha?
También están haciendo un juego alegre y agresivo. Han hecho fichajes muy buenos y tienen un grupo compacto, con el añadido que todos sabemos que es Miribilla, donde sé de primera mano lo complicado que es ganar por cómo aprieta la grada y cómo se crecen los propios jugadores; no en vano llevan cinco victorias. Evidentemente, ganar en la ACB no es fácil porque es una competición muy apretada. Pero en nuestro caso, preferimos centrarnos en lo que nosotros podemos hacer contra ellos.
¿Preparado para intentar frenar a Jaylon Brown o Bouteille?
Cuando era más joven destacaba por el aspecto ofensivo. Este año también he sumado algún partido de 18 puntos o así, pero ahora estoy centrado en mejorar mi defensa a los escoltas y aleros rivales para luego salir en transición, y lo cierto es que esa mejora que siento llega por el entrenamiento del día a día, en el que defiendo a escoltas y aleros indistintamente. Así que sí, estoy preparado, me encuentro cómodo adaptándome a cada situación dependiendo del rival: más rápido si es un escolta, quizá más pesado y que pueda postearme si es un alero, pero centrándome en lo que yo pueda aportar para buscar la victoria, no tanto en lo que el adversario pueda hacer.
Por así decirlo, quiero que mi presencia en la cancha sea una amenaza para el rival. Me gusta defender para correr y también atacar el aro o tirar si estoy libre.
¿Son ellos un rival directo para la Copa?
Bueno, no queremos presionarnos con cuestiones como objetivos concretos. Es evidente que nos gustaría volver a jugar la copa como el año pasado, o los playoffs de la Liga ACB y hacer un muy buen papel en la Eurocup; a quién no, pero insisto en que somos jóvenes y tenemos que seguir aprendiendo los unos de los otros. En cada entrenamiento; mentalizándonos para preparar y ganar cada partido, sin mirar más allá en el calendario.
Tan joven, y ya tiene el premio de «Jugador Vizcaino del Año 2018». ¿Qué le parece?
Siempre es bonito que te reconozcan en casa. Me sentí muy feliz cuando me lo dijeron, pero hay que seguir trabajando.
Entonces no le pregunto por su presencia en las Ventanas FIBA y Tokio 2020.
Que te llamen para jugar esas Ventanas ya es increíble. Ha sido una experiencia inolvidable, por el nivel de los jugadores y la implicación que tuvo, de cara al Mundial de China. Si me llamaran para Tokio 2020 sería ya… no habría palabras.