INFO

Detectado incremento de amonio en la regata del Aixola, próxima al vertedero de Zaldibar

Los últimos análisis de la calidad del agua de los ríos próximos al vertedero siniestrado hace casi 15 días en Zaldibar han detectado un «incremento significativo» de la concentración de amonio en la regata del rio Aixola procedente de escapes de la escombrera.

Zaldibarko zabortegian gaur bertan hartutako irudia. (Aritz LOIOLA / FOKU)

Los análisis de la calidad del agua han detectado un «incremento significativo» de la concentración de amonio en la regata del rio Aixola, próxima al vertedero de Zaldibar. Así lo señala el informe de este jueves de la Agencia Vasca del Agua-URA, relativo al control diario que se efectúa para detectar la posible presencia de sustancias contaminantes en las aguas de distintos tramos de los ríos Aixola y Ego, próximos al vertedero derrumbado.

URA recuerda que las aguas de este río no son utilizadas para el suministro de agua potable a la población de la zona, que se abastece de otras fuentes totalmente independientes de los cursos de agua que están siendo vigilados por esta agencia tras el derrumbe del vertedero de la empresa Verter Recycling 2002.

Según el resultado de la analítica de las últimas muestras tomadas el pasado día 18, martes, se observa un incremento significativo de la concentración de amonio y la DQO (Demanda Química de Oxígeno), «un parámetro que mide la cantidad de sustancias susceptibles de ser oxidadas por medios químicos que hay disueltas o en suspensión en una muestra líquida», en un tramo de 350 metros de la regata del río Aixola, ubicada a los pies del vertedero.

Este aumento del amonio y la DQO se atribuye a un probable incremento de la concentración del lixiviado que acaba en dicha regata. El informe señala que en el resto de parámetros estudiados «no existe superación de las normas de calidad ambiental».

El informe constata también la progresiva reducción del caudal de líquidos lixivados procedente del vertedero que han acabado en los puntos de muestreo que se sitúa actualmente en cotas inferiores al litro por segundo, cuando días atrás llegó a ser de tres litros por segundo.