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El Ayuntamiento de Iruñea aprueba de forma definitiva la restrictiva ordenanza del euskara

Navarra Suma y PSN han sumado sus votos en el pleno del Ayuntamiento de Iruñea para aprobar definitivamente la nueva ordenanza del euskara, que en la práctica supone volver a una normativa incluso más regresiva para los euskaldunes que la ordenanza de 1997.

El alcalde de Iruñea, Enrique Maya, durante el pleno. (Iñigo URIZ/FOKU)

Esta nueva ordenanza se aprobó en el pleno de forma inicial el 22 de noviembre de 2019 y se publicó en el Boletín Oficial de Nafarroa el 30 de diciembre. Se inició entonces un proceso de exposición pública de 30 días hábiles para presentar alegaciones y/o reclamaciones al proyecto. En ese periodo se recibieron cinco escritos que han sido desestimados.

La concejala de Navarra Suma María García-Barberena ha explicado en el pleno que esta nueva ordenanza «responde a la realidad de Pamplona», un municipio ubicado en la zona mixta, por lo que «únicamente el castellano es la lengua oficial» y el euskara tiene un «tratamiento especial».

Marian Aldaia, de EH Bildu, ha denunciado que, en esta ordenanza, «hay un sentimiento de no querer proteger, fomentar y cuidar una de nuestras grandes joyas», lo que supone «un retroceso en el tiempo clarísimo» en cuanto a la política lingüística.

Euskarafobia

El euskara recibe en esta ordenanza «el mismo trato que las lenguas extranjeras», ha considerado Aldaia, quien ha censurado la «euskarafobia que se percibe en este equipo de gobierno».

De esta forma, ha subrayado, se demuestra que «no es que no se quiera visibilizar el euskara en nuestra ciudad», sino que «se quiere arrinconar».

La portavoz del PSN, Maite Esporrín, ha mostrado el apoyo de su grupo al cambio en la ordenanza para corregir la «precipitada» modificación que se hizo en la legislatura pasada, en mayo de 2019.

La ordenanza vigente hasta mayo de 2019, ha agregado, «preservaba mucho mejor la igualdad de oportunidades en el acceso a la función pública».

Patxi Leuza, de Geroa Bai, ha señalado a la portavoz de Navarra Suma que «da pena» ver «cómo se alegran de esta situación, de la reversión» del euskara, un idioma que «no lo queman porque no pueden».

García-Barberena ha replicado a EH Bildu que «no hay ninguna euskarafobia, lo que hay es un adaptar la ordenanza a la realidad» de Iruñea.

Desde Navarra Suma «no se persigue el euskera», ha dicho la concejala, quien ha precisado que «lo que no queremos es que se discrimine al 87% de los pamploneses» en el acceso a la función pública. «Los que tienen una obsesión con el castellano son ustedes», ha aseverado.

Leuza ha preguntado a la concejala de Navarra Suma por los derechos «del otro 13%» de iruindarras, mientras que Aldaia ha apuntado que en la ciudad hay dos lenguas y «no se puede poner una por encima de la otra».