Los pescadores de anchoa del Cantábrico pararán al menos tres semanas
La perspectiva de que no van a poder rentabilizar las capturas hacen que los arrantzales hayan decidido parar hasta, por lo menos, el 16 de abril. El sector de pesca de altura antoja como «clave» el precio de la merluza el lunes.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
Los pescadores de anchoa han tomado la decisión de parar por un espacio de al menos tres semanas, ya que a cuenta del COVID-19, perciben que no van a poder sacar rentabilidad a sus capturas. El hecho de haber cerrado restaurantes y bares, junto con la orden de confinamiento son las causas que el sector afronta, tras la implantación de las medidas preventivas contra la pandemia, y motivos principales para no seguir con la costera de la anchoa.
Después de haber alcanzado un 80% de la cuota en la costera del verdel, la pesca de bajura había lanzado sus redes hacia la captura de la anchoa. Sin embargo, los pescadores ven con preocupación las repercusiones que podrá causar las medidas de prevención frente al coronavirus. «La anchoa es una especie que se vende en fresco y a las fábricas de conserva, mientras que el verdel se puede congelar si existe un problema», explica Eugenio Elduayen, presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa.
Asimismo, aunque la flota de bajura no ha presentado hasta el momento de ningún positivo por el COVID-19, el particular confinamiento de las tripulaciones en los barcos hace que, a poco que pueda haber algún pescador enfermo, el contagio corriera como la pólvora. Esa prevención, más la mala perspectiva económica ha decidido a los arrantzales de la anchoa a meterse a puerto y no volver a faenar, como mínimo, hasta dentro de tres semanas.
Pesca de altura
En lo que se refiere a la pesca de altura, el sector de altura al fresco de Ondarroa juzga «como clave» la venta del lunes para comprobar si se consiguen unos precios que garanticen la rentabilidad de la faena. El lunes una entrada importante de barcos y los armadores consideran que la situación de confusión del mercado no pueda influenciar en que se produzca una reducción de precios que haga dudar para proseguir con las capturas por falta de rentabilidad.
Los armadores de Ondarroa aunque se muestran partidarios de garantizar el aporte de especies, también hablan de poner en marcha una campaña dirigida a los consumidores recordando que los productos pesqueros son parte de una dieta saludable así como evidenciar que el empaquetado de los productos pesqueros no se asocie con la transmisión del coronavirus. «No nos planteamos parar, pero el lunes con la llegada de muchos barcos y mucho pescado nos podemos dar el batacazo si comprobamos un descenso de precios», ha declarado Kiko Marin, de la Organización de Productores de Ondarroa (OPPAO)