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Muere el cantante Idir, leyenda de la música bereber

El cantante Idir, uno de los principales embajadores de la música bereber en todo el mundo e intérprete de la famosa 'A Vava Inouva', falleció el sábado en París a la edad de 70 años, según ha anunciado este domingo su familia.

Idir, en el año 2000. (Alain JOCARD / AFP)

«Lamentamos anunciar la muerte de nuestro padre Isir (y padre de todos nosotros). Descansa en paz, papá», reza un mensaje publicado por su familia en la página oficial de Facebook del cantante, que vivía en el Estado francés.

Idir, que fue hospitalizado el viernes en París, falleció a consecuencia de una enfermedad pulmonar y será enterrado en la zona de París.

Su muerte ha tenido gran repercusión en las redes sociales. «He recibido  con inmensa tristeza la noticia de la muerte de este icono del arte argelino», ha escrito en un tuit al presidente argelino Abdelmadjid Tebboune. «Con su desaparición, Argelia pierde a uno de sus monumentos», ha agregado.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, también querido rendir homenaje al artista. «Su compromiso humanista, su compromiso con la cultura kabilia permanecerá en nuestros corazones. Su magnífica voz resonará durante mucho tiempo en el ayuntamiento, donde tantas veces hemos celebrado juntos el Año Nuevo bereber», ha dicho en Twitter.

La cultura de la Kabilia

Para Ferhat Mehenni, famoso cantante exiliado en el Estado francés, «Idir es una estrella bereber que ilumina la inmensidad del universo. Idir, nunca morirás. Por medio de tus melodías, continuarás emocionando a las generaciones».

El presidente de la Asamblea Popular Departamental de Tizi Ouzou, la región natal de Idir, Youcef Aouchiche, ha escrito que este «continuará iluminando el cielo artístico argelino (...) con su música y sus hermosas palabras».

De nombre real Hamid Cheriet, Idir nació el 25 de octubre de 1949 en Aït Lahcène, cerca de Tizi-Ouzou, la gran ciudad de Kabilia, región histórica del norte de Argelia donde se concentra la mayor parte de la minoría de habla bereber del país.

Si bien tenía la intención de ser geólogo, un programa en 1973 en Radio Alger cambió el curso de su vida: reemplazó a la cantante Nouara y su canción en lengua bereber 'A Vava Inouva', que evoca las noches en las aldeas de su región, dio la vuelta al mundo mientras él se encontraba realizando el servicio militar.

«Llegué en el momento oportuno, con las canciones oportunas», dijo a AFP Idir en 2013, quien reconocía la influencia de la música que marcó su infancia y también su recorrido posterior.

En 1975, viajó a París para producir su primer álbum, también titulado 'A Vava Inouva'. Pero, por sorpresa, desapareció de escena durante diez años, entre 1981 y 1991, pero su carrera, cuando volvió, no se resarció del abandono.

En el otoño de 1999, aprovechando el impulso dado por sus compatriotas, los cantantes de raï Cheb Mami y Khaled, firmó su regreso discográfico con el álbum 'Identités, donde ofreció una mezcla del chââbi, la música argelina popular, y ritmos adoptados de Occidente.

En consonancia con su apuesta de mezclar cultura, cantó con músicos de diferentes procedencias culturales, musicales o geográficas, como Manu Chao, Dan Ar Braz, Zebda, Maxime Le Forestier o Gnawa Diffusion, Gilles Servat, Geoffrey Oryema y la Orquesta Nacional de Barbès.

«Momentos de gracia»

En 2007, en plena campaña presidencial francesa, marcada entonces por los debates sobre la inmigración y la identidad, publicó el álbum 'La France des couleurs' .

En enero de 2018, el cantante volvió a cantar en su país con motivo del Año Nuevo bereber o Yennayer. Cerraba así una herida y una ausencia de nada menos que 38 años.

Idir fue un ardiente activista de la lucha por el reconocimiento de la identidad cultural de Kabilia, en un país donde la reivindicación de la identidad bereber fue negada o incluso reprimida por el Estado, que se construyó a partir del concepto de la identidad árabe.

En una entrevista con el 'Sunday Journal', en abril de 2019, Idir recordó las manifestaciones populares contra el Gobierno en Argelia, que provocaron la salida del presidente Abdelaziz Bouteflika.

«Me gustó todo de estos hechos: la inteligencia de esta juventud, su humor, su determinación de permanecer pacífica (...). Admito que he vivido esos  momentos de gracia, desde el 22 de febrero (fecha del comienzo del movimiento), como si me insuflaran oxígeno. Tengo fibrosis pulmonar, sé de lo que estoy hablando», puntualizó.