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Los inquilinos de Azora denuncian que este «fondo buitre» está aplicando la «tácita reconducción»

La Asociación de Vecinos Inquilinos de Azora ha denunciado en rueda de prensa que la compañía de inversiones «está aplicando por defecto la tácita reconducción», una práctica que permite echar a los vecinos mes a mes a través de un burofax o hacer frente a una subida del alquiler. Ante la actual crisis, la asociación ha pedido la condonación de los alquileres a las familias más vulnerables.

Rueda de prensa de Inquilinos de Azora en Donostia. (Juan Carlos RUIZ/FOKU)

La Asociación de Vecinos Inquilinos de Azora ha denunciado que la compañía de inversiones Azora «está aplicando por defecto la tácita reconducción», práctica consistente en prorrogar mes a mes los contratos finalizados y que les faculta, «cuando quieran, a enviar un burofax a los vecinos anunciándoles que, en el plazo de un mes, tienen que entregar las llaves o hacer frente a una subida abusiva del precio del alquiler».

Los vecinos han explicado en una rueda de prensa celebrada ante la empresa Azora que durante el mes de diciembre del pasado año detectaron «irregularidades en el giro de recibos, pisos que no se volvían a alquilar y rumores en la calle sobre la posible venta de las 320 viviendas por parte de la propietaria». Finalmente, en el mes de enero, conocieron la compra por parte del fondo buitre Azora. En aquel momento vencieron los contratos con sus correspondientes prórrogas de cuatro vecinos, al tiempo que recibían un burofax notificándoles que entraban en tácita reconducción.

A raíz de aquello, surgieron las primeras reuniones y, junto a las plataformas presentes en la rueda de prensa, iniciaron las reivindicaciones constituyéndose como asociación vecinal. Además, han explicado que la tácita reconducción es la base de las múltiples demandas por desahucio instadas sobre todo en Barcelona, Madrid y otras ciudades del estado.

Condonación para familias vulnerables

Por todo ello, desde la AA.VV Inquilinos de Azora exigen «la condonación de los alquileres a las familias más vulnerables que, como consecuencia de la segunda ola de la pandemia que vivimos, no puedan pagar las rentas», «El correcto mantenimiento de los inmuebles», «que se les dé salida a los 24 pisos vacíos conocidos en los seis portales de Ategorrieta» y «la supresión del IBI de los contratos, así como los gastos de comunidad sin recibos».