INFO

El City accede a su primera final a costa de un PSG que ha echado de menos a Mbappé (2-0)

El Manchester City accede a su primera final de Champions después de volver a ganar al PSG, que no ha podido contar con el lesionado Mbappé. Con un doblete, Mahrez ha sido el protagonista del encuentro.

Riyad Mahrez, autor del doblete citizen, celebra uno de sus goles. (Paul ELLIS/AFP)

El Manchester City optará a su primera Champions, el gran objetivo de un equipo hecho a base de talonario y que en los últimos años ha demostrado su dominio en la Premier. Será, por contra, el tercer encuentro de estas características para su técnico, Pep Guardiola, que ya tiene dos Orejonas con el Barcelona.

El gran héroe del duelo ha sido Riyad Mahrez, cuyo doblete –un gol en cada parte– ha derrumbado a un voluntarioso PSG que ha merecido más durante la primera media hora, pero que ha carecido de pólvora, echando mucho de menos a un Mbappé que ni siquiera ha calentado.

A la inversa de lo que ocurrió en la ida e impulsado precisamente por el resultado de dicho encuentro, ha sido el conjunto parisino quien mejor se ha amoldado a un césped aquejado por una fuerte granizada, llevando claramente la iniciativa en el primer cuarto de hora y generando ocasiones como para ponerse por delante en el marcador.

Con Mbappé en el banquillo, los de Mauricio Pochettino han acogotado al City en su área, una situación a la que están poco acostumbradas las huestes de Pep Guardiola. Ese intenso acoso ha llevado incluso al error arbitral, cuando Kuipers ha interpretado unas manos de Zinchenko que el VAR se ha encargado de corregir.

Con el mundo al revés, han sido los anfitriones quienes se han aprovechado de su primera salida rápida a través de una contra que ha iniciado el guardameta Ederson desde sus dominios mediante un envío largo para que el lateral zurdo ucraniano, partiendo de propio campo, se haya marchado en velocidad y combinado con De Bruyne, cuyo chut ha sido repelido por un rival y el rechazo aprovechado para el tiro cruzado de Mahrez que ha supuesto el 1-0 en el minuto 11.

Pese al contratiempo, no ha renunciado el PSG a su plan inicial y, apenas seis minutos más tarde, Marquinhos –ya marcó hace una semana– ha enviado un cabezazo al travesaño. Los merecimientos parisinos se han visto acrecentados con un error en la salida citizen de Bernardo Silva que ha robado Di María y el propio futbolista argentino no ha acertado por centímetros a embocar a una portería casi desguarnecida.

Con lo que había en juego, el encuentro ha comenzado a ofrecer varios momentos de tensión entre los jugadores de ambas escuadras, que iban a ir in crescendo a medida que transcurrían los minutos.

Ander Herrera ha dispuesto de un chut que se ha marchado arriba pasada la media hora, poco después de que De Bruyne haya vuelto a intentarlo en otro contragolpe que ha culminado con un disparo buscando la escuadra, pero desviado.

Dureza en el tramo final

Con un terreno de juego ya en muchas mejores condiciones tras el descanso, el City se ha hecho decididamente con el control del juego, manejando con mayor precisión y velocidad un esférico tras el que ha corrido un PSG que ya no ha tenido tanto combustible.

El envite ha terminado de decantarse del lado inglés en el 63, cuando un contragolpe de libro entre De Bruyne y Foden lo ha acabado culminando el goleador Mahrez, justo después de que Pochettino haya obrado sus primeros cambios para intentar un milagro que no se ha producido.

El 2-0 ha desembocado en la fase más fea del choque, con varios jugadores del PSG sin saber encajar la derrota, especialmente un Di María que ha agredido con un pisotón sin balón a Fernandinho y ha visto la tarjeta roja, aunque quizás algún compañero más podía haber visto el camino de vestuarios antes del pitido final.

Foden ha intentado por partida doble anotar la tercera diana, pero tanto el poste como una buena estirada de Keylor Navas se lo han impedido, mientras el tramo final del partido ha vivido varias feas entradas del equipo francés que han sido castigadas con amarillas, un castigo un tanto escaso.

Duelo equilibrado en Stamford Bridge

El City aguarda contrincante para la gran final, en la que se medirá al ganador del duelo que enfrentará al Chelsea y Real Madrid –Stamford Bridge, miércoles, 21.00, Movistar Liga de Campeones–, con resultado incierto a la vista de lo que sucedió en la ida en Valdebebas.

Los londinenses parten con ventaja por el 1-1 de dicho encuentro, pero la experiencia merengue en esta competición le hace un rival temible, pese a las importantes bajas que acumula. Por el lado blanco, su técnico, Zinedine Zidane, tendrá que echar mano de Sergio Ramos para el eje de la zaga, mientras que queda hasta última hora el concurso de Valverde, con la opción de Nacho para ocupar el lateral derecho.

Los blues sí que disponen de toda su plantilla, a excepción de Kovacic, y la clave estará en la lucha por el centro del campo, donde tanto la pareja Jorginho-Kanté como Kroos-Modric han descansado este pasado fin de semana.

Su entrenador, Thomas Tuchel, buscará en la posesión su mejor arma para desarbolar a un contrario que hace de los robos y rápidas contras su razón de ser en los últimos tiempos. El Chelsea nunca ha perdido con el Real Madrid en los cuatro partidos de competición europea que han disputado y los merengues no han conseguido levantar en su historia una eliminatoria que ha empezado con empate a uno en su campo.