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Protesta teatral para denunciar la falta de personal en la residencia San José de Azkoitia

Residentes, trabajadoras y familiares de la residencia de mayores San José, en Azkoitia, realizaron el sábado una protesta de carácter teatral y humorística para denunciar la situación del centro, especialmente la falta de personal.

Parodia en Azkoitia para denunciar la situación de las trabajadoras de la residencia de mayores San José. (Maxixatzen.eus)

Numerosos vecinos se congregaron el sábado en la plaza de Azkoitia para seguir la parodia que llevaron a cabo los residentes, trabajadores y familiares de la residencia de mayores San José y mostrar su apoyo a las reivindicaciones de estos.

Durante el acto, los intérpretes presentaron la obra ‘The New Worker Prototype: Orotariko Langilea!’, que trata sobre una trabajadora capaz de poner pañales, atender el teléfono, servir la sopa, fregar el suelo, repartir las pastillas y lavar la ropa. También representaron una carrera de sillas de ruedas y escenificaron el intento de récord Guinnes de una operaria cumpliendo todos sus quehaceres en tan solo un minuto.

De esta forma, denunciaron la situación de precariedad que viven las trabajadoras del centro y ha consecuencia de ello los residentes. Señalan que hay una importante falta de personal y que se necesitan más refuerzos ya que cada trabajadora tiene que hacer diferentes trabajos de cuidados en un tiempo muy reducido que impide dar un trato adecuado a los residentes.

En agosto, los residentes escribieron un artículo en este mismo medio, haciendo pública su situación y mostrando su apoyo a las trabajadoras y trabajadores.

Destacan que es algo que «viene de lejos» y que las administraciones públicas siguen sin poner remedio. El año pasado Kepa Alberdi Egaña también denunció la situación, que había empeorada con la pandemia de la covid-19.

«Al desgaste físico y emocional de las trabajadoras de San Jose Egoitza agravado, además, por las incómodas condiciones en que deben desempeñar su trabajo como consecuencia del virus y los protocolos, se agrega ahora su hartazgo al comprobar que no existe por parte de la empresa voluntad alguna de encarar el problema, y que Diputación y Ayuntamiento insisten en mirar para otro lado», explicaron los residentes.