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David Cronenberg recibe el Premio Donostia: «El arte es el crimen»

David Cronenberg entiende la concesión del Premio Donostia como un empuje a seguir trabajando. Considera que un realizador debe mostrar valentía si desea hacer algo que se sale del camino establecido. Ha recibido una gran ovación en la ceremonia de entrega del galardón.

David Cronenberg muestra el premio Donostia recibido este miércoles. (Maialen Andrés | FOKU)

El director y guionista canadiense David Cronenberg (Toronto, 1943) ha recibido este miércoles el segundo Premio Donostia de Zinemaldia, que ha reconocido con su máxima distinción honorífica la carrera de «uno de los cineastas más singulares del último medio siglo». El Teatro Victoria Eugenia ha acogido la ceremonia de entrega del galardón, tras la que se ha proyectado ‘Crimes of the Future’ (2022), cuyo título coincide con el filme que realizó en 1970.

La ceremonia ha sido dirigida por el propio director del certamen, José Luis Rebordinos, y se ha iniciado con un vídeo de felicitación enviado por uno de sus actores fetiches, Viggo Mortensen. «Es un privilegio para mí poder trabar a tu lado. Enhorabuena querido amigo, espero que seas feliz en esta Donostia tan bella. Maite zaitut».

Sin embargo, ha sido el director y guionista argentino Gaspar Noé, quien se ha declarado un auténtico fan de Cronenberg, el encargado de dar el premio al cineasta. «Es el maestro del cine de terror mental, del cine de terror inteligente. No existe para el ser humano más que su percepción subjetiva, la percepción carnal. Con el conjunto de sus películas nos ha permitido repensar nuestra propia existencia. La vida es carne, la carne puede originar pensamiento y el pensamiento puede convertirse en obra. Y como se dice, larga vida a la carne, y larga vida a David Cronenberg y a su obra», ha sentenciado. 

Cronenberg ha recibido el premio seguido de un muy largo y caluroso aplauso otorgado por el público concentrado en el Victoria Eugenia. Durante la ceremonia, el director canadiense ha asegurado que recibir el Premio Donostia es «un aliento para continuar haciendo películas». Ha enfatizado, asimismo, en la «criminalidad» del cine. «El arte es el crimen. La naturaleza humana es la que es difícil, inestable, y repensar eso es en esencia dotar de más expresiones a esta sociedad, algo que es imprescidnible. ¡Viva el cine criminal!».

‘Crimes of the Future’

El último largometraje de Cronenberg está protagonizado por Viggo Mortensen, Léa Seydoux y Kristen Stewart y concursó en el último Festival de Cannes. Supone su cuarta colaboración con el actor Viggo Mortensen. «Estamos enamorados», ha afirmado. «Suelo mantener una buena relación con la mayoría de los actores con los que trabajo, pero con él es especial», ha manifestado.

Cronenberg se ha mostrado feliz por recibir el Premio Donostia. Horas antes de la ceremonia de entrega ha señalado que entiende la concesión del galardón como un empuje a seguir trabajando. «Antes creía que lo que te decían al darte un premio era ‘basta, ya has hecho suficiente!’, pero ya no lo creo así», ha explicado. También ha remarcado «el trasfondo histórico y cultural que tiene el galardón».

Hacer lo que quiere

En su encuentro con los medios de comunicación se ha mostrado afable y dispuesto a compartir sus reflexiones sobre su obra y la creación cinematográfica en general. Ha reconocido sentir un impulso vital que lo lleva a hacer siempre lo que quiere, aunque para ello tenga que lidiar con productores y actores, «necesarios para lograr hacer una película. Es imposible rodar un filme en solitario». «En ‘Crash’, por ejemplo, tuve presiones para acortarlo y cambiarlo y algunos fragmentos de obras mías han sido censuradas», ha reconocido.

Aunque sus obras se consideran proféticas, ha aclarado que no su objetivo hacerlo. «Como realizador no es mi trabajo ser profeta, no intento hacerlo. Los artistas tenemos una antena especial gracias a la cual estamos recibiendo ideas para crear narrativas. Las creas en base a lo que vamos absorbiendo. Muestro aquellas realidades que considero peligrosas o que harán que perdamos el equilibrio y luego es el espectador quien reflexiona sobre ello».

Ha reconocido su satisfacción si alguien considera que es «un modelo a seguir». «Es muy dulce, pero no es mi razón de hacer cine», ha subrayado.

Ha hecho referencia a Hitchcock y su manera de entender el cine. «Él afirmó que para él el público era una marioneta que podía controlar. Yo no lo entiendo así. Experimento y voy creando conforme a lo que voy haciendo. Investigo sobre mi relación con el mundo y luego digo ‘esto es lo que pienso, ¿qué es lo que creéis vosotros?’», ha señalado.

Maestro del horror biológico, de las atmósferas turbadoras y de un universo tan personal como intransferible, Cronenberg ha dirigido una veintena de largometrajes entre los que destacan obras convertidas en clásicos de géneros como la ciencia ficción, el terror, el drama sicológico o el thriller. También es autor de numerosos trabajos para televisión.

A la pregunta de si su último trabajo es una vuelta a la esencia, ha respondido que «sí, puede ser verdad. La civilización consiste en la represión de instintos básicos, como por ejemplo matar. El arte parte de aquello que el ser humano tiene en el inconsciente». 

La literatura –es hijo de una pianista y de un escritor– ha ocupado parte de su intervención. «Nunca pensé que sería director, sino novelista. Hace ocho años pensé que no dirigiría más y que iba escribir una novela. Para mí es un impulso básico escribir literatura. Si escribiera un guion que no se pudiese llevar al cine escribiría una novela», ha contado.