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El Estado alemán asume la nacionalización completa de Uniper, víctima de la «guerra del gas»

Como ya se anunció oficialmente en julio, el Estado alemán va a nacionalizar el gigante energético Uniper, asfixiado por los cortes de suministro de gas ruso. La confirmación ha llegado este miércoles por parte del Gobierno alemán y del propietario de la empresa, el grupo público finlandés Fortum.

El logotipo de Uniper, el principal proveedor de energía en Alemania, en el vestíbulo de entrada de su sede de Düsseldorf. (Ina FASSBENDER | AFP)

«El Gobierno se hará cargo de alrededor del 99% de Uniper», ha precisado este miércoles el Ministerio alemán de Economía en un comunicado. «Uniper es un pilar central del suministro energético alemán», ha subrayado para justificar la intervención. De esta forma se confirma el anuncio realizado por el canciller Olaf Scholz en julio pasado, aunque con matices.

Esta empresa es la mayor importadora de gas de Alemania y abastece a cientos de municipios. Como ha señalado el ministro de Finanzas, Christian Lindner, la intervención era necesaria para «garantizar» el suministro y «para proteger a los consumidores de una situación incontrolable».

El acuerdo entre el Gobierno de Olaf Scholz y el grupo público finlandés Fortum sustituye al plan de ayuda inicial dado a conocer en julio, bajo el cual Berlín habría tomado una participación de solo el 30% de la compañía.

En el nuevo documento se recoge que el Estado alemán comprará todas las acciones de Fortum a un precio de 1,70 euros por acción, por un total de 500 millones de euros. Además, llevará a cabo un aumento de capital por 8.000 millones de euros.

Para evitar una reacción en cadena

Dejar que la compañía quebrase hubiera podido provocar una reacción en cadena que podría haber sumido a «muchos otros proveedores de energía en una situación muy difícil», ya que se habrían visto afectados por un importante aumento de los precios, según ha comentado en rueda de prensa el presidente de Uniper, Klaus-Dieter Maubach.

«Bajo las actuales circunstancias en el mercado energético europeo, y reconociendo la gravedad de la situación de Uniper, esta desinversión es el paso correcto, no solo para Uniper sino también para Fortum», ha declarado, por su parte, el presidente de Fortum, Markus Rauramo, en un comunicado.

Rauramo ha añadido que «el papel del gas en Europa ha cambiado desde que Rusia atacó a Ucrania, y también ha cambiado la perspectiva para una cartera intensiva en gas», haciendo inviable la participación de Uniper en ese mercado.

Berlín había advertido en los últimos meses del «efecto Lehman Brothers» que una quiebra de Uniper tendría en los mercados energéticos. Dada la importancia de esta empresa, su colapso sacudiría el mercado energético y provocaría escasez de energía para sus miles de clientes.

Obligada a comprar gas más caro

Uniper era el principal cliente del gigante ruso Gazprom en Alemania. Ahora, para cumplir sus contratos deberá obtener el gas en el mercado al contado, donde los precios se han disparado.

La situación se agravó cuando, a principios de setiembre, Gazprom cerró temporalmente su gasoducto Nord Stream 1, el principal canal de aprovisionamiento de gas ruso en Alemania.

En total, las pérdidas sufridas ascienden a 8.500 millones de euros, tal como ha indicado el hasta ahora propietario finlandés.

Hace unas semanas, el Gobierno de Scholz también entró en conversaciones sobre un posible paquete de auxilio con otro proveedor de gas, VNG.

Desde el estallido de la guerra, Berlín está intentado desprenderse del gas ruso y asegurar suministros alternativos. Así, el Ejecutivo federal ha asumido componentes clave de la infraestructura energética que estaban en manos de empresas rusas y ha ordenado llenar los depósitos de gas en mayor cantidad de lo que era habitual para estas fechas.