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La Iglesia reabre el caso de abusos sexuales en el colegio Gaztelueta de Leioa

A instancias del Papa Francisco, la Iglesia ha reabierto el caso de abusos sexuales por parte de un profesor en el colegio del Opus Gaztelueta de Leioa. La investigación canónica tiene por objeto «depurar responsabilidades y ayudar a sanar heridas producidas», según el obispo de Bilbo.

El exprofesor del colegio Gaztelueta, durante una de las sesiones del juicio. (Monika DEL VALLE / FOKU)

La Iglesia ya ha reabierto la investigación interna sobre el caso de abusos sexuales de un profesor numerario de la orden del Opus Dei a uno de los alumnos del colegio de esta orden Gaztelueta de Bizkaia, que fue cerrada hace siete años con un pronunciamiento favorable para el abusador, condenado en firme por la Audiencia de Bizkaia.

Por estos hechos, el docente, José María Martínez Sanz, fue condenado en 2017 por el tribunal de Bizkaia a once años de prisión por abusos sexuales continuados a uno de sus alumnos, durante los años 2008 y 2010, aunque el Tribunal Supremo rebajó la pena a dos años y no entró en la cárcel.

Por su parte, el Vaticano, en concreto el cardenal jesuita Luis Francisco Ladaria, actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dictaminó en una primera investigación realizada en 2015, a instancias también del Papa Francisco, que los abusos denunciados no estaban probados, por lo que archivó la investigación y solicitó que se repusiese el «buen nombre» del profesor.

Ahora, nuevamente a instancias de la familia de la víctima de los abusos sexuales en el Colegio del Opus Gaztelueta de Leioa, el Papa Francisco ha instado la reapertura de la investigación, que es llevada en esta ocasión por el obispo de Teruel y Albarracín, José Antonio Satué Huerto, a quien apoya una comisión formada por otros tres especialistas en derecho canónico.

Según ha informado a EFE este martes el padre de la víctima, Juan Cuatrecasas, el obispo Satué ya ha iniciado la investigación para determinar lo ocurrido desde el punto de vista de la Iglesia, ya que el caso está juzgado y sentenciado por los tribunales ordinarios, y espera que su resolución «no se demore mucho porque ya hay una condena en firme de la Justicia ordinaria».

La primera investigación estuvo, a su juicio, «viciada de raíz», y ha estimado que «ahora el Papa ha decidido darle el enfoque correcto ya que no fue un asunto juzgado canónicamente, porque no hubo ningún juicio, sino una investigación».

La reapertura de la investigación canónica de lo sucedido tiene por objeto «depurar responsabilidades y ayudar a sanar heridas producidas», según señaló el obispo de Bilbo, Joseba Segura, en septiembre pasado.

Cuatrecasas ve «otra oportunidad»

Juan Cuatrecasas espera que, en esta ocasión, el profesor reciba una condena de la Iglesia igual que la ha recibido de los tribunales civiles, que se restaure el «buen nombre de la víctima y no el del verdugo» y que también se «reprenda la actitud del Opus Dei, que sigue faltando al respeto e incitando al odio hacia una víctima de pederastia».

«Ahora, el Vaticano tendrá la oportunidad de depurar responsabilidades y valorar si en la primera investigación se actuó conforme a derecho o si se actuó de una forma totalmente tramposa, que es mi opinión», ha aventurado.

Cuatrecasas ha expresado su esperanza de que se le notifique oficialmente la decisión que adopte el obispo de Teruel y Albarracín, ya que en la anterior ocasión se les comunicó que el caso había sido archivado por vía oral, a través del vicario de la diócesis de Bilbo, «pero sin ningún tipo de documento oficial».