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Evenepoel bate a Roglic en La Molina y empatan a tiempo pero el esloveno sigue líder

El belga del Quick-Step se ha quitado la espinita del lunes y ha sacado dos segundos a Roglic, más cuatro segundos de las bonificaciones, lo que empatan en lo más alto, aunque es el esloveno quien sigue con el maillot de líder.

Esta vez Evenepoel ha sido más rápido que Primoz Roglic. (Pau BARRENA | AFP)

El campeón del mundo Remco Evenepoel (Quick-Step) se ha impuesto a su máximo rival en esta Volta a Catalunya, Primoz Roglic (Jumbo-Visma), gracias a un ataque en los últimos metros de la ascensión de La Molina (Girona), donde ha finalizado la tercera etapa. Se puede decir que se ha sacado la espinita después de que el lunes fuese al revés el final del estreno en esta Volta a Catalunya.

Evenepoel le ha conseguido sacar dos segundos a Roglic, más cuatro segundos de las bonificaciones. Pero estos seis segundos en total tan solo le sirven al belga para empatar a tiempo con el esloveno, que seguirá una jornada más como líder de la Volta.

Tercero ha sido el vencedor de la etapa en Vallter, el italiano Giulio Ciccone (Trek-Segafredo), que ha liderado el grupo que no ha logrado seguir el ritmo del dúo Evenepoel-Roglic. Ciccone ha llegado a La Molina a 13 segundos del ganador y se mantiene tercero en la general, a 19 segundos de los colíderes. El alavés Mikel Landa (Bahrain) sigue cuarto en la general a 44 segundos tras llegar este miércoles en un grupo a trece segundos de Evenepoel.

El Quick-Step ha endurecido la carrera en el segundo puerto del día, el Coll de la Creueta de categoría especial, con la cima ubicada a 34 kilómetros de la meta. A causa de ello, han reducido a menos de 30 los integrantes del grupo de los favoritos mientras un grupo de escapados seguía adelante. Entre los que han cedido ha estado el británico Geraint Thomas (Ineos) y José Herrada (Cofidis).

La Molina, un puerto de primera categoría con unas rampas máximas del 15%, ha recibido a los ciclistas con una meteorología mucho mejor de la habitual. Nada de nieve. Nada de lluvia. Nada de frío. Tan solo protagonismo para el sol, tapado por unas nubes tímidas, en una jornada primaveral.

Con todos los fugados ya atrapados, el Quick-Step se ha mostrado como el equipo más en forma en la ascensión y ha comandado el grupo de los favoritos, conscientes de las ganas de victoria de su líder. El ritmo ha sido tan fuerte que nadie ha querido precipitarse a la hora de atacar.

Hasta que los titanes se han movido. Evenepoel ha lanzado el ataque a falta de 4,5 kilómetros y el único que le ha alcanzado la rueda ha sido Roglic. Por detrás ha habido intentos para conectar con ellos y uno de los más interesantes ha sido Marc Soler (UAE Team Emirates). Pero el destino, el previsto, ya estaba decidido.

La jornada de este jueves por fin dará, en principio, un descanso relativo a los favoritos de la Volta después de tres jornadas iniciales intensas. La llegada a Sabadell (Barcelona) tras recorrer 188,2 kilómetros tiene muchos números de disputarse en un sprint masivo.

Sean Quinn estrena su palmarés en la Semana Coppi e Bartali

El estadounidense Sean Quinn (EF Education-EasyPost) se ha impuesto en la segunda etapa de la Semana Coppi e Bartali, entre Riccione y Longiano, con un recorrido de 172,5 km, en la que ha pasado a ser el nuevo líder el suizo del Soudal Quick Step Mauro Schmid.

Quinn (Los Angeles, 22 años) ha sido el más rápido en un final muy disputado y ha logrado alzar los brazos por primera vez como profesional por delante del suizo Mauro Schmid (Soudal Quick Step) y del italiano Walter Calzoni (Q36.5 Pro Cycling), los tres hombres protagonistas de los últimos ataques cercanos a meta.

La jornada ha estado marcada por las escapadas continuas en un recorrido que incluía cuatro subidas a la Cota de Roncofreddo (3a, 6,8 km al 3,6%), la primera de ellas formada en el km 20 con cinco hombres, Lipowitz (Bora), Fouché (Bolton), Ansaloni (Technipes), Stojnić y Marco Murgano (Corratec), quienes han llegado a tener un diferencia máxima de 5 minutos.

Tras ser atrapados, un grupo de 15 con el suizo Mauro Schmid, segundo de la general, ha tomado la iniciativa coincidiendo con la última subida a Roncofreddo, y de ahí iba a salir el vencedor.

A 4,5 km de meta ha atacado el veterano corredor italiano Gianluca Brambilla, abriendo un hueco de 15 segundos. En principio no ha habido reacción, pero cuando los perseguidores han visto que se les iba la etapa han comenzado saltos a la desesperada.

Ha tensado el ritmo Schmid, quien veía de cerca del liderato, el italiano Walter Calzoni y el británico Jmaes Shaw (EF Education), quienes ha atrapado a Brambilla a 500 metros de la última línea. Resolución al sprint, en el que Sean Quinn se ha mostrado superior, celebrando su primer éxito.

Este jueves la tercera etapa se disputará con salida y meta en Forlì con un recorrido de 139,7 km que incluye tres ascensos al Monte Cavallo, cota de segunda de 4,7 km al 7,2%.

Exhibición de Philipsen en De Panne

El belga Jasper Philipsen (Alpecin Deceuninck) ha impuesto su velocidad en un sprint entre cuatro para imponerse en la 47 edición de la clásica belga Brujas-De Panne, con un recorrido de 211 km.

En una dura carrera marcada por el frío y la lluvia, han sido protagonistas los mejores sprinters del pelotón, y entre todos ha destacado Jasper Philipsen (Ham, 25 años), quien ha provocado los cortes decisivos de la jornada y en todo momento ha mostrado una ambición que le ha llevado a su tercera victoria de la temporada y la número 26 en su trayectoria profesional.

Philipsen ha batido en la recta de meta al joven neerlandés de 21 años del Jumbo Visma Olav Kooij y a los belgas Yves Lampaert (Soudal Quick Step) y Frederik Frison (Lotto Dstny), los cuatro con un tiempo en meta de 4h.42.25, a una media de 44,8 por hora.

Philipsen alza el brazo al finalizar vencedor en De Panne. (Eric LALMAND/AFP)

El belga, doble ganador de etapa en el Tour y triple en la Vuelta, ha forzado la máquina a 14 km de meta, tirón que solo han podido seguir Kooij, Lampaert y Frison.

Un cuarteto de nivel, capaz de abrir una diferencia de 15 segundos y de mantenerla hasta el final. Los cuatro estaban interesados en evitar un sprint más numeroso y ha habido colaboración hasta la recta de llegada. En la persecución, velocistas de la talla de Demare o Groenewegen han quedado en un tercer grupo, incapaces de cerrar un hueco de 15 metros.

Un interesante espectáculo que ha firmado con victoria Philipsen, más astuto que el joven Kooij, sorprendido por el belga con el remate final en el momento adecuado. El ganador ha sucedido en el palmarés a su compatriota Tim Merlier.