Los Celtics azuzan la narrativa de la remontada imposible al acercarse 2-3 a Miami
Los ‘Orgullosos Verdes’ han dominado a un Miami Heat que de golpe se encuentra con la presión y casi la obligación de aprovechar el sexto partido de su serie en su cancha. El 110-97 se ha quedado corto ante el dominio de Boston.
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BOSTON CELTICS 110 (2) - MIAMI HEAT 97 (3)
En los play-offs de la Liga ACB 2003/04, Estudiantes pasó a la finalísima contra pronóstico, superando por 2-3 a uno de los mejores Saski Baskonia que se recuerden. Los entrenados por Pepu Hernández formaban un equipo aguerrido pero sin aparentes estrellas, con Nacho Azofra, Nikola Loncar y un joven Felipe Reyes como estandartes, aguardando en el banquillo, todavía sin minutos, un dicharachero e imberbe base que respondía al nombre de Sergio Rodríguez, más conocido como 'Chacho'.
Enfrente, en aquella finalísima esperaba un Barça entrenado por Svetislav Pesic, y con jugadores como Dejan Bodiroga, Gregor Fucka o Juan Carlos Navarro, un equipo que en 2003 había ganado la Copa, la Liga ACB y la Euroliga y que un año después, tras haber fallado en el torneo del KO y en Europa, venía a comerse los play-offs crudos.
La «Demencia», la siempre original hinchada de Estudiantes, armó un lema imposible de cara a aquella finalísima: «Lo veo tan complicado, tan rematadamente difícil, que creo que es posible».
Pues bien, ya se ha dicho hasta la saciedad que nadie ha sido capaz de levantar un 3-0 adverso en unos play-offs de la NBA, pero en el seno de los Boston Celtics se está empezando a fraguar esa narrativa de la «remontada imposible». Salvado el match ball del cuarto partido en Miami, los entrenados por Joe Mazzulla han superado por un claro 110-97 a los Heat en el quinto encuentro, una ventaja que se puede considerar pequeña en vista del dominio de unos «Orgullosos Verdes» que, en cuatro días mal contados, han pasado de querer reconstruir su franquicia desde los cimientos a confiar en que este año pueden ganar su decimoctavo anillo.
«El verdadero carácter de una persona o un de un equipo cuando las cosas no van bien. Es nuestra habilidad para juntarnos y resolver las cosas cuando no necesariamente pintan bien para nosotros», ha declarado el alero Jayson Tatum, que ha vuelto a rozar el triple doble con 21 puntos, 11 asistencias y 8 rebotes.
Aparte de Tatum, Jaylen Brown, Derrick White y Marcus Smart han anotado un mínimo de 21 puntos, rompiendo el partido ya con el 35-20 del primer parcial.
¿Cómo se explica, entonces, el bajón de juego de los Celtics en los tres primeros encuentros? Pues ni siquiera Jayson Tatum se lo explica. «Ojalá supiera la respuesta, pero por alguna extraña razón, también el año pasado, siempre parece que nosotros mismos somos los que nos lo ponemos un poco más duro», ha confesado.
Huelga decir que a los Miami Heat no se les ha olvidado jugar a basket, pero lo cierto es que la ausencia de presión que han podido disfrutar hasta la fecha desde que derrotaron a los Chicago Bulls en el play-in se ha vuelto en su contra. Ahora la presión es máxima, sobre todo porque en 48 horas juegan en su cancha el sexto partido de esta Final de la Conferencia Este. De golpe, cuando romper el factor cancha de sus rivales –Milwaukee, Nueva York y Boston, en orden de aparición escénica– parecía ser el juego preferido de los de Erik Spoelstra, ahora ese juego se ha vuelto en su contra, ya que son ellos quienes deben hacer valer su condición de local y no verse abocados a un desempate suicida en el TD Garden, con todo el peso de la historia de la NBA y de la franquicia rival, la más laureada de la competición junto con los Lakers, con 17 entorchados.
En los 150 precedentes, ninguna franquicia ha logrado avanzar tras ir 0-3 en una serie de play-offs, y hasta Estudiantes se quedó a las puertas de ganar la Liga ACB de la campaña 2003/04, ya que el Barça acabó por imponerse en el quinto y definitivo partido. Pero Boston eso ya lo sabe; sabe que su empresa es imposible, que nadie ha conseguido en la historia de la NBA voltear la amenaza de la «barrida» con cuatro triunfos seguidos. Pero por eso mismo creen que lo van a conseguir.