«El fútbol puede y debe servir para mejorar los derechos de la ciudadanía»
Aitor Lagunas (Zaragoza, 1980) es historiador y periodista. Es uno de los creadores de la revista ‘Panenka’ en el que aborda «historias de seres humanos que ganan y pierden» con el fútbol como hilo conductor. Es una de las voces destacadas en las mesas de análisis de los debates futbolísticos.
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«Viaje por la Europa de las federaciones futboleras presididas por corruptos, racistas, amiguetes del político de turno o machistas. El sistema está averiado». Así comienza el hilo de tuits que publica Aitor Lagunas en la red social X (antiguo Twitter) para dar muestra de la hegemonía machista, racista, clasista y homófoba que dirige el fútbol, convirtiéndose así «en un reducto de la masculinidad más tóxica, más reacia al cambio, más conservadora en todos los sentidos» que ha sido reflejado en la conducta abominable de un Luis Rubiales que presentó el pasado domingo su carta de renuncia que Lagunas la califica como un «gran monumento al cinismo. Alguien que en su carta de renuncia admite que está dimitiendo porque hay una serie de poderes que le va a impedir volver, la carta de renuncia tiene muy poco valor. Querer dimitir cuando ya te han entregado la carta de despido».
'Hombres de fútbol'
— Aitor Lagunas (@aitorlagunas) August 29, 2023
Viaje por la Europa de las federaciones futboleras presididas por corruptos, racistas, amiguetes del político de turno o machistas. El sistema está averiado, sí, pero no solo en España. Veamos
«El hecho de que compare lo sucedido con Rubiales con otras federaciones, en ningún caso, ni exime ni quiere desviar la atención de lo que ha supuesto o lo que está suponiendo el escándalo. Le añade todavía una capa de gravedad mayor porque parece ser que no solamente ocurre en el Estado español, sino que además es que ocurre en países con una cultura democrática mayor y quiere decir que hay algo podrido en el sistema federativo vinculado al mundo del fútbol», explica el periodista en una entrevista concedida a NAIZ.
¿Por qué decide publicar el hilo sobre «los hombres de fútbol»?
Es un hilo que es consecuencia de la curiosidad, de una pregunta que me hice a mí mismo, que es saber cómo estaba el mundo de las federaciones futbolísticas en otros países, en otros estados. Muchas veces cuando hablamos de corrupción, cuando hablamos de abusos de poder, cuando hablamos de clientelismo, parece que siempre tengamos que mirar hacia otros continentes, y no, sin salir de Europa, resulta que encontramos más de uno, más de dos y casi te diría que hasta más de diez ejemplos de federaciones en las que el fútbol sirve para que gente poco ejemplar trepe, que ocupe cargos que están muy bien remunerados y en los que se atrincheran sin tener el más mínimo respeto por valores que muchas veces el fútbol dice que promueve. Vemos que es muy complicado que realmente el fútbol termine de abrazar según qué valores.
La cúpula de la FIFA puede ser la zona cero.
Yo lo que veo aquí es que hay una consecuencia lógica a nivel piramidal, es decir, si la cúpula y el punto más alto de la pirámide está podrido, pues todos los procedimientos son susceptibles de replicar a menor escala lo que ya pasa en la FIFA o lo que ha pasado también históricamente en la UEFA. Hay un momento en la FIFA a finales de los 60 o principios de los 70, coincidiendo con la entrada de un personaje bastante turbio como es Joao Havelange, en que la FIFA abraza directamente ya el negocio, abraza el dinero y a raíz de ello aparecen personas muy interesadas en ese dinero que empieza a fluir hacia la FIFA y algo parecido o similar ha podido pasar también con las federaciones. Las federaciones cada vez se han ido convirtiendo en elementos más poderosos desde el punto de vista económico, con acuerdos de patrocinio, con mucha capacidad de movilización de la sociedad a nivel mediático, porque tienen una prerrogativa que es una concesión pública para un interés privado, que es el utilizar la marca de su estado en concreto cada vez que hay una competencia mundial de fútbol, tanto de hombres como de mujeres y en cualquier categoría. Y tienen otro elemento añadido que es que las federaciones están constituidas en esa zona sombría entre lo público y lo privado, y es un terreno abonado para que precisamente surjan y crezcan las corruptelas.
«Las federaciones están constituidas en esa zona sombría entre lo público y lo privado, y es un terreno abonado para que precisamente surjan y crezcan las corruptelas»
¿Cree que los presidentes se creen impunes?
En general todo poderoso se considera impune porque piensa que nadie le va a poder bajar del castillo. El fútbol durante mucho tiempo se ha visto impune, pero no solamente en casos federativos, también en casos de abusos sexuales de jugadores para con mujeres. ¿Cuántos casos se han acallado por vía de acuerdos particulares entre un jugador que había sido acusado de un abuso y la víctima? Muchísimos casos. Tenemos un caso ahora que es el de Dani Alves, que todavía está pendiente de juicio, pero tenemos otro que es el de Robinho, que está ya juzgado y condenado y pendiente de entrar en la cárcel. Venimos ahora de otro juicio que ha sido el de Mendi, el exjugador del Manchester City, que ha tenido como 10 o 12 casos de abusos sexuales. Yo creo que ha habido ahí una impunidad porque el fútbol durante generaciones y generaciones ha sido un reducto de la masculinidad más tóxica, más reacia al cambio, más conservadora en todos los sentidos y afortunadamente todo eso está cambiando y desde luego el escándalo de Rubiales creo que puede servir para que esos cambios se vayan acelerando. Pero todavía vemos cómo entre 550 jugadores que hay en la Primera División española, retando cualquier estadística, no hay un solo homosexual.
El cambio que menciona se ve lejano porque no se ha dado un cambio estructural. Hay una hegemonía masculina, heteropatriarcal y racista.
Simplemente el hecho de que nos llame la atención que haya 19 presidentes de territoriales y ninguno sea mujer, que haya 140 asambleístas en la Asamblea estatal y solamente 6 sean mujeres, creo que ya son elementos suficientes para exigir que esto cambie. De hecho, ya el Gobierno ha recordado que a partir de 2024 la ley obliga a que haya un 40% de mujeres en los consejos de dirección de las federaciones deportivas. Se dice mucho que el fútbol no se tiene que politizar. El fútbol puede y debe servir para hacer buenas políticas, para mejorar los derechos de los y las ciudadanas. Yo creo que eso difícilmente es rebatible y en este caso concreto, afortunadamente, existe ahora un acompañamiento político y jurídico que, por ejemplo, permite que Jenni Hermoso haya podido denunciar y que lo que ha hecho Rubiales esté tipificado como delito. El fútbol, como tantas otras cosas, pero en el caso del fútbol todavía más porque es un elemento de una potencia mediática, refleja los cambios políticos y sociales de una sociedad. Muchos por convicción y bastantes por conveniencia, están asumiendo el discurso mayoritario de esta sociedad, que es que actitudes como la de Rubiales son absolutamente impresentables y no son deseables para el siglo XXI.
«Muchos por convicción y bastantes por conveniencia, están asumiendo el discurso mayoritario de esta sociedad, que es que actitudes como la de Rubiales son absolutamente impresentables»
Respecto a esto que comenta, un apunte, un tuit que publicó Ainhoa Tirapu, que puso que el desfase entre la sociedad y la federación de fútbol es alarmante.
Me parece que el sistema asambleario es una de las claves que permite que haya ese desfase entre federación y sociedad. Cada territorio y cada estamento tiene a unos representantes y eso genera como un embudo que es más manipulable por parte del aparato. Recordemos que Ángel María Villar solo fue suspendido por el Consejo Superior de Deportes cuando llevaba 29 años en el cargo y ya se encontraba en una celda en Soto del Real. Tal y como está montado el sistema federativo, insisto, al menos en España, la experiencia nos demuestra que después de 29 años de Villar y después de cinco de Rubiales, es decir, estamos hablando de 35 años de experiencia reciente, no parece que sea el mejor sistema para la claridad, para la limpieza, para la honestidad, para la transparencia y para acercar al mundo federativo el signo de los tiempos y la velocidad de la sociedad.
Varios presidentes de los clubes enseguida se mostraron contrarios a Rubiales pero tengo mis dudas de si esto no es un nuevo capítulo de la guerra entre Rubiales y Tebas.
No me creo ni la mitad de los discursos o de las palabras indignadas ni de muchos periodistas ni de algunos presidentes de clubes de fútbol que como tú dices tienen sus cuentas pendiente con la Federación. Hay una guerra entre Tebas y Rubiales en la que muchos presidentes de clubes de fútbol están claramente alineados con el primero, con Tebas, y tal y como ha estado concebido en los últimos cinco años en el fútbol español, significa estar alineado con uno y estar en contra del otro. Bueno, pues ahí tenemos algunas palabras sorprendentemente indignadas de algunos clubes que no te lo esperabas y también tenemos lo contrario. Un comunicado extremadamente tibio y sorprendentemente comprensivo por parte de un club como el FC Barcelona que se dice representante de valores sociales y sobre todo también de valores en contra del machismo. La Federación teje un sistema clientelar que hunde sus brazos en ámbitos muy diversos. Desde los patrocinadores, algunos de los cuales todavía a día de hoy, que yo sepa, no han dicho nada y pongo en primera línea a Adidas, que lo último que tuiteó fue una fantástica campaña de marketing preguntándole al público si ahora ya empezábamos a tomarnos en serio el fútbol femenino, pero que en cambio parece que no se han tomado en serio los abusos de Rubiales.
Y varios periodistas y personas han adoptado esa postura contraria a Rubiales después de la inhabilitación de la FIFA, que también supongo que ha sido clave.
Eso a mí no me sirve. El primero de ellos, el exjugador del Athletic Luis de la Fuente, al que creo que hizo lo que tenía que hacer el viernes según él entendía para mantener el cargo y eso implicaba aplaudir, incluso cuando Rubiales habló de que el falso feminismo era una lacra para este país; y el sábado entendió que lo que tenía que hacer para mantener su cargo era radicalmente lo opuesto. Me parece que son puro interés, puro espíritu de supervivencia.
«Una situación derivada de un partido de fútbol, acaba llegando a todos los recovecos de la sociedad. No hay nada más importante que eso»
En su podcast ‘Brazalete Negro’ tiene un capítulo sobre las agresiones sexuales en el fútbol. En él reflexionaba que ni una liga debería nunca tapar un abuso, y supongo que ni un Mundial tampoco, ¿no?
Este discurso que también se ha escuchado mucho en las últimas semanas, de qué pena que por este escándalo no estemos hablando del éxito que supone ganar un Mundial, me suena como a tratar de quitarle hierro al asunto que para mí tiene mucha más trascendencia que un Mundial. Con todo el esfuerzo y el enorme crecimiento que ha experimentado el fútbol femenino en España en la última década, para mí hay algo que es mucho más importante que es que realmente la sociedad se vaya dando cuenta de cómo están cambiando los valores y la cultura, la relación entre hombres y mujeres. Para mí el escándalo de Rubiales, que fue absolutamente intolerable, no ensombrece en absoluto el Mundial conseguido por la selección española, sino que al revés, le añaden una capa más porque ha dejado algo para mí mucho más trascendente que un título deportivo. Ha dejado una eclosión social, ha dejado un ejemplo, ha dejado un modelo. Una situación derivada de un partido de fútbol, acaba llegando a todos los recovecos de la sociedad. ¿Qué más potente, qué más trascendente, qué más importante que eso? Creo que no hay nada. Ahora las niñas van a tener muy claro que van a crecer con una ley que les ampara y con la potestad de poder denunciar a todo aquel que les bese cuando ellas no quieren, como ellas no quieren y donde ellas no quieren. Yo creo sinceramente que esto es mucho más importante que un Mundial de fútbol.