Las bajas de Cleveland pesan demasiado y permiten a Boston alcanzar las Finales del Este
Por tercer año seguido, los «Orgullosos Verdes» alcanzan la Final del Este, al certificar el 4-1 con un 113-98 frente a unos Cavs que han añadido las bajas de LeVert y Mitchell a la ausencia de Allen. En el Oeste, un triple doble de Doncic adelanta 2-3 a Dallas ante unos Thunder contra las cuerdas.
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BOSTON CELTICS 113 (4) - CLEVELAND CAVALIERS 98 (1)
Por tercer año consecutivo, los Boston Celtics alcanzan las Finales de la Conferencia Este, luego de haber dejado en la cuneta a unos Cleveland Cavaliers que bastante han hecho en este quinto y último partido con aguantar hasta mediado el último cuarto. Sin Donovan Mitchell en los dos últimos encuentros, sin Caris LeVert y sin Jarrett Allen toda la serie, los 33 puntos de Evan Mobley y los 25 de Marcus Morris han servido para, al menos, evitarse un adiós en forma de paliza en el TD Garden.
Los Celtics han ido por delante toda la segunda mitad, luego de llegar al descanso con un 58-52 favorable, después de remontar un 40-46 inquietante. Aun y todo, los «Orgullosos Verdes» han visto cómo la franquicia de Ohio ha practicado un ejercicio precisamente de orgullo para sostenerse en el partido hasta un 88-85 todavía incierto en el segundo tramo del cuarto período.
Jayson Tatum, máximo anotador céltico con 25 puntos y uno de los seis jugadores de su equipo capaces de anotar 11 puntos o más, y el dominicano Al Horford, que ha firmado 22 tantos y 15 rebotes y está haciendo olvidar la prolongada baja de Porzingis, han liderado entonces un parcial de 13-4, momento en el que el acierto en el triple y el poderío físico de los locales más se ha hecho sentir.
A partir del 101-89, Cleveland ha tenido que pelear contra Boston, contra el reloj y contra sus limitaciones físicas, ante un rival que, espoleado por un Garden lleno hasta la bandera y que ansía su título número 18 –rompiendo, de paso, el empate con los eternos rivales como son los Lakers–, ha sacado su instinto depredador, y que no ha dejado pasar la oportunidad de hincarle el diente y certificar el definitivo 4-1.
«Sabemos que queda mucho y que solo es un paso más, pero es para mí un motivo de orgullo volver por tercer año consecutivo a las Finales del Este», ha declarado tras el encuentro un Al Horford aclamado como nadie al final del encuentro.
Aclamado hasta por su entrenador, Joe Mazzulla. «¿Viste cómo defendió a Garland –14 años más joven que el pívot dominicano–? Cada uno lidera al equipo de forma distinta y cuando Al juega de esa manera consigue además contagiar al resto de sus compañeros. De ahí que todos los integrantes hayan hecho un gran partido», ha indicado.
Boston podrá tomarse, pues, un pequeño respiro mientras se aclara si son los Knicks de Nueva York o los Indiana Pacers su rival en las Finales de Conferencia Este. Por el momento, la escuadra neoyorquina lidera por 3-2 esta serie, pero el sexto encuentro se disputa en la cancha de los Pacers, en una ronda en la que los cinco primeros encuentros se cuentan con victorias locales.
OKLAHOMA CITY THUNDER 92 (2) - DALLAS MAVERICKS 104 (3)
En cambio, en la Semifinal de la Conferencia Oeste entre Thunder y Mavs, tres de los cinco encuentros han acabado con victoria a domicilio. El último ejemplo es este quinto duelo, en el que los 31 puntos, 11 asistencias y 10 rebotes de Luka Doncic han marcado la diferencia para la franquicia texana, que acaricia volver a las Finales de Conferencia como en 2022. Casualmente, el sexto encuentro lo jugarán en su cancha, aunque eso no garantice nada, visto lo visto.
A pesar de los 30 puntos y 8 asistencias de Shai Gilgeous-Alexander, a pesar de que hasta cinco jugadores de Oklahoma han firmado 11 puntos o más, la sensación de Oklahoma ha sido que el base canadiense ha ido quedándose algo solo en algunas fases del encuentro, a merced de unos Mavericks que, amén de la aportación de Doncic, han encontrado a Derrick Jones Jr., autor de 19 puntos y que ha hecho del triple liberado su forma de vida, o el joven Dereck Lively II, que a sus 20 años ha sabido frenar a Holgrem con 11 puntos y 10 rebotes bien sabrosos.

Un parcial de 22-30 en el segundo cuarto ha tenido la culpa. Salvo unos coletazos del último cuarto que han puesto a Oklahoma a menos de diez puntos, los texanos han vivido con una relativa comodidad este quinto duelo, con rentas que han oscilado invariablemente entre los 10 y hasta los 15 puntos. Doncic, bien anotando o bien repartiendo juego, ha ejercido de maestro de ceremonias y sus compañeros, en un alarde más de sobriedad que otra cosa, han puesto las piezas que el «point forward» –alero que ejerce de base o de director de juego– esloveno ha ido cimentando.
Apoyado por su público., Oklahoma no se ha resignado a sentarse y aplaudir el trabajo de Dallas. Cuando un matazo en penetración de Chet Holgrem y varias aciones de categoría de Shai Gilgeous-Alexander han puesto el 83-90 en el luminoso, el graderío del Paycom Center ha empujado cuanto ha podido, como manda su obligación. Pero la defensa texana y el toque de magia de Doncic han impedido la remontada local, de forma que OKC, luego de haber demostrado de sobra que tiene talento como para competir y ganar ante quien sea, se ve obligado a mostrar ahora su carácter, una vez más.
Con todo, el triunfo de los Thunder por 96-100 en el cuarto duelo de esta serie avala su capacidad para hacer frente a escenarios de alerta máxima, pero en este caso la situación es aún peor, puesto que no cuentan con colchón de seguridad. Más que nunca, el sexto encuentro de esta Semifinal de la Conferencia es un «Do or die» para los Thunder; vencer o morir; mientras que Dallas, aunque jugar en casa en el sexto encuentro no le garantice nada, se sabe con la capacidad de, en el peor de los casos, volver a Oklahoma y finiquitar ahí la serie.