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El menor acosado en un centro de Zumarraga mantiene su versión en el juicio contra 11 alumnos

En la sesión del juicio a puerta cerrada celebrada este jueves ha tenido lugar la declaración de la víctima que, según la agencia Efe, se ha prolongado durante unas tres horas. También han declarado la madre y varios testigos.

Programa de UNIR para prevenir el bullying y ciberbullying. (Europa Press)

El menor que sufrió dos episodios autolíticos tras sufrir acoso en un centro educativo de Zumarraga ha mantenido este jueves su versión de los hechos, han informado a Efe fuentes del caso, ya que la vista se ha celebrado a puesta cerrada. Once alumnos del citado centro, nueve varones y dos chicas, de edades comprendidas entre los 14 y los 16 años, están siendo juzgados desde este jueves.

La Fiscalía reclama para ellos doce meses de tareas socioeducativas «con el fin de trabajar y reflexionar sobre los hechos imputados y la responsabilización sobre sus actos». El Ministerio Público les acusa de un delito contra la integridad moral, aunque a dos de ellos les imputa también sendos delitos leves de amenazas. La acusación particular que representa a la víctima, eleva su petición para los once menores hasta los 24 meses de tareas socioeducativas.

En la sesión del juicio celebrada este jueves ha tenido lugar la declaración de la víctima que, según las citadas fuentes, se ha prolongado durante unas tres horas y, debido a su extensión, ha sido preciso realizar un receso.

Asimismo ha testificado la madre de este menor y varios testigos, algunos de los cuales han tenido que declarar ya por la tarde. Está previsto que el juicio continúe este viernes.

Los acusados, en último lugar

Los once acusados han solicitado declarar en último lugar y es posible que los dos días señalados inicialmente para la celebración de la vista no sean suficientes, han indicado las fuentes.

Según recoge el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Efe, los intentos autolíticos se produjeron «como consecuencia de la acción» de los otros menores y «de la desidia del centro educativo para frenar esta situación».

El texto del Ministerio Público retrotrae los hechos a septiembre de 2021, cuando el adolescente afectado comenzó a cursar segundo curso de la ESO. Transcurridos unos meses, en mayo de 2022, el centro incoó un protocolo ‘antibullying’ que determinó la existencia de acoso contra este estudiante.

A pesar de ello, «no consta», según la Fiscalía, que en el siguiente curso escolar, que comenzó en septiembre de 2022, el centro educativo «apoyara de alguna manera al menor de forma que no se repitiera la situación de acoso».

El Ministerio Público considera que los acosadores tenían «un acuerdo tácito entre ellos para hacer más difícil el día a día» de la víctima, ya que «actuaban delante de todos, para que los otros compañeros de la clase escucharan y viesen lo que pasaba» con el perjudicado, quien abandonó el centro a finales de 2022.