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Jaque mate de Tadej Pogacar en la segunda jornada pirenaica para dejar decidido el Tour

El esloveno del UAE ha seguido la estela de Jonas Vingegaard durante 5 kilómetros, cuando el danés ha acelerado el ritmo, antes de escaparse en solitario a falta de 5,3 kms y volver a levantar los brazos como triunfador de etapa... ¿y del Tour? Mikel Landa ha sido cuarto.

Pogacar y Vingegaard se saludan en la salida de la etapa de este domingo. (Thomas SAMSON | AFP)

Golpe moral definitivo de Tadej Pogacar (UAE) ante Jonas Vingegaard y el resto de favoritos. En un escenario simbólico donde Marco Pantani cimentó su doblete Giro-Tour, en Plateau de Beille, el esloveno Tadej Pogacar (UAE) ha sentenciado el Tour con otra exhibición que le permite acercar a su palmarés la misma hazaña que aquel "pirata italiano".

El del Visma, que aparentemente no está al 100% tras su caída en la Itzulia, ha acelerado el ritmo a falta de 10,5 kilómetros para el final, cuando su compañero Jorgenson le ha abierto el camino en la última ascensión pirenaica en Plateau de Beille. Sin embargo, el líder Pogacar ha seguido su estela durante 5 kms hasta que ha dicho basta y se ha fugado en solitario hasta la meta y ha abierto aún más brecha en la clasificación general.

Vingegaard, segundo en la etapa de este domingo, ha cruzado la línea de meta a 1:08, por delante de Remco Evenepoel (Soudal), a 2:51, y más atrás ha llegado Mikel Landa, cuarto a 3:54.

Rey indiscutible de los Pirineos, Pogacar (Klanec, 25 años) ha firmado otra de sus exhibiciones en solitario, fulminando de lejos a Vingegaard, impotente ante su rival.

Victoría número 14 de Pogacar en el Tour, la número 80 de su palmarés, la décima pirenaica y con final en alto, y de propina el récord del ascenso a Plateau de Beille con 39.50 minutos, superando el anterior de Pantani. ¿Una premonición ante su inminente doblete?

Esos números asustan. Pogacar, inexpugnable en la decimoquinta etapa del Tour, se puede ir a disfrutar de la jornada de descanso con un colchón formidable. Tiene a Vingegaard a 3:09, a Evenepoel a 5:19, quinto es Landa a 11:21 y Carlos Rodríguez sexto a 11:33. Salvo imprevistos, Pantani tiene sucesor en el doblete.

«Nunca hubiese imaginado este desenlace. He sufrido mucho con el calor. Me gustan los Pirineos, y a los Pirineos les gusto yo. Visma ha controlado todo el día, pusieron un ritmo fuerte, pero no estuve preocupado. En la ultima subida iba al límite, pero vi que Jonas pero sufría también, y cuando intentó dejarme no pudo y pasé al ataque», ha resumido Pogacar.

Movistar, con Oier Lazkano, Oier Aranburu, Enric Mas...

Segundo asalto sin respiro en Pirineos en el día de la Fiesta Nacional francesa, un 14 de julio animado con una de las etapas claves de la presente edición, con 5 puertos, 5.071 metros de desnivel total y un final en alto que prometía batalla entre los hombres de la general.

De aperitivo, el Col de Peyresourde (1ª, 7 km al 7,8%), donde el pelotón ya ha saltado por los aires con múltiples ataques. En la fuga inicial Oier Lazkano, quien ha coronado por detrás del francés Gaudu. Sin tregua, la pelea ha continuado hasta la formación de otra fuga de 17 hombres. En esta, Movistar ha metido a Enric Mas, Aranburu y Romo.

Un grupo interesante, pero con un mundo por delante. Movistar ha tomado la iniciativa con una mayoría absoluta en la expedición que se ha consolidado en el ascenso al Col de Menté (1ª, 9,4 km al 8,6%), coronado por el toledano Javier Romo, anticipándose al campeón olímpico Richard Carapaz.

Se han mantenido las diferencias en la corona del Portet D'Aspet (1ª, 4,4 km al 9,7), donde el eterno fugitivo noruego Jonas Johannessen se ha anticipado a Romo. A 78 de meta el grupo de cabeza se ha partido en dos camino del Col D'Agnes (1ª, 10,1 km al 8,1). Delante Movistar seguía con la opción de Mas, ya que Romo se ha acomodado en el pelotón. Junto al balear, inadvertido en el Tour, se ha unido a De Plus, Healy y Carapaz. En el sector de favoritos quedaban 17 corredores, que rodaba a 3:45 a pie de puerto, UAE y Visma se marcaban en espera del ascenso final.

El Visma iba poniendo un ritmo alegre, endureciendo la etapa bajo una calima terrible, un tipo de escenario de desgaste en que Vingegaard y su equipo ya han puesto en apuros a Pogacar. Una baza a tener en cuenta en día clave, donde se trataba de evitar que la última semana sea un paseo triunfal del esloveno. Pero también de mucho riesgo.

Vinegegaard puro coraje, Pogacar toma nota y decide

Restaba el ascenso de 15 km hasta el Plateau de Beille, reto interminable fuera de categoría al 7,8% de pendiente media, y nada menos que 1.250 metros de desnivel desde su inicio hasta la cumbre situada a 1.780 metros.

La fuga ha llegado a pie de puerto con 2:30 de renta, sentenciada porque los hombres de Vingegaard con Jorgenson al frente iban a toda máquina. Antes de claudicar a 9,3 de meta Enric Mas y Carapaz han pegado el manotazo del ahogado. Enseguida han visto pasar como centellas al dúo protagonista del Tour.

Jorgenson ha pasado el testigo a Vingegaard, quien con facilidad pasmosa ha celerado para despegarse de todos los rivales, menos de Pogacar, quien se ha soldado a rueda del defensor del título. ha comenzado un duelo de altura, los dos titanes del Tour codo con codo, cada uno con sus cartas, con su orgullo, con sus fuerzas.

La ambición de Vingegaard ha quedado desnuda a 5,3 km de la cima. El danés le ha lanzado un órdago al esloveno y este otro más atrevido cuando ha visto que no tenía fuerza, que iba de farol. El maillot amarillo ha visto síntomas claros de debilidad y ha despegado como un tiro, directo a meta, sin respuesta de un rival que ha querido subirse a las barbas del líder y ha terminado trasquilado.

Monologo hasta el final. Pogacar ha desplegado la alfombra roja para la última semana. Más de 3 minutos sobre Vingegaard, y ese golpe moral, de autoridad, le deja al chico de Klanec a las puertas de su tercer Tour, y de ese doblete soñado. Plateau de Beille no miente, quien allí gana, se lleva el Tour.