Kasia Niewiadoma se lleva la general de un Tour que ha merecido ganar Demi Vollering
La neerlandesa del SD Worx ha roto la últioma etapa del Tour en la parte final del Glandon y durante muchos kilómetros ha rondado el liderato, pero el freno de su compatriota Pauliena Rooijakers y la obstinación de Niewiadoma han decidido el triunfo de la polaca.
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«Hace un año estaba en una situación parecida a la de hoy y a falta de cinco kilómetros para la meta, ya no creía que pudiera conservar el liderato. Pero Dios siempre tiene un plan y lo que me quitó el año pasado me lo ha dado esta vez. En los dos últimos kilómetros mi director me gritaba que lo diera todo que podía seguir de amarillo, y gracias a Dios lo he logrado». Son palabras de una Katarzyna Niewiadoma agotada por el esfuerzo y por la emoción, ya que ha tenido que sprintar hasta el último metro de la ascensión de Alpe D'Huez, y aguardar a las bonificaciones para saber el resultado final de la general, una general que, en vista de lo sucedido a lo largo de la semana, tendría que haber sido para Demi Vollering, que ha celebrado su victoria de etapa en Alpe D'Huez entre lágrimas de amargura.
Y es que la neerlandesa del SD Worx lideraba el Tour cuando se cayó a lo largo de la quinta etapa y ese percance le valió a ‘Kasia’ Niewiadoma ponerse un maillot amarillo que ha defendido con uñas y dientes. Después de la ascensión a Le Grand Bornand parecía que la polaca tenía el Tour a sus pies, pero este domingo ha tenido que sufrir de lo lindo, sobre todo cuando a falta de tres kilómetros para coronar Glandon no ha podido resistir el ataque continuado de Vollering.
«Lo he pasado muy mal en ese momento, pero he tenido que parar un segundo, tomar todas los geles y líquidos que tenía a mano y ponerme a perseguir a Demi y a Pauliena –Rooijakers–», ha indicado una Niewiadoma honesta también a la hora de agradecer al equipo LIDL-Trek, en especial a Lucinda Brand por el trabajo que han hecho desde la cima del Glandon hasta las falas de Alpe D'Huez.
Porque por delante Demi Vollering abroncaba a su compatriota Pauliena Rooijakers por «chuparruedas» en un contexto en el que la corredora del Femnix Deceuninck era la líder virtual, casi empatada en el tiempo con una Demi Vollering que en buena hora ha decidido esperar a Rooijakers en el descenso del Glandon, ya que su compatriota, mucho más torpe en los descensos, le ha dado muy pocos relevos en el llano y absolutamente nada en la ascenasión final. ¿De haber podido irse sola hubiera sacado Vollering la ventaja precisa para revalidar el Tour? Esa es una de las preguntas que se quedará sin respuesta. La realidad es que Vollering, aparte de terminar muy quemada con su compañera de fuga, no ha podido hallar consuelo en su gran victoria en la cima de Alpe D'Huez.
Y eso que durante la subida de alpe D'Huez Niewiadoma ha perdido toda su ventaja en la general, y hasta un poco más. Pero entre el mosqueo entre las dos neerlandesas, la obstinación de la polaca y el ataque de la francesa de FDJ Evita Muzic a falta de cuatro kilómetros, un ataque que Niewiadoma ha resistido a duras penas, pero que le ha servido para exprimirse hasta el final y resistir el amarillo como diera lugar.
«Sé que Demi es una gran corredora y ha sido la más fuerte. Pero tendrá otras carreras en las que podrá ganar. a nadie le gusta que una compañera, por rival que sea, se caiga y que eso le haga perder tiempo y un Tour, pero seguro que la vida la recompensa con otros éxitos porque es una gran campeona», ha indicado una Niewiadoma henchida de gozo.
La recta final de Alpe D'Huez ha sido un drama, en realidad. Vollering ha desbancado a Rooijakers en la última curva, sacándole los segundos precisos, amén de la bonificación, para superar a la del Fenix Deceuninck en la clasificación general. Después de levantar los brazos, la campeona del SD Worx casi no ha podido ni bajarse de la bicicleta, y sentada en el asfalto ha aguardado la llegada de Niewiadoma.
La polaca ha intentado superar a Evita Muzic al sprint, pero la francesa le ha remontado, llevándose los últimos segundos de bonificación. Con todo, Niewiadoma ha seguido su agonía hasta la raya de meta, teniendo que precisar ayuda para bajar de la bicicleta.
Luego ha sido el momento de la espera, con los jueces haciendo las sumas y las restas precisas. Por cuatro segundos de nada, Katarzyna Niewiadoma ha resistido el envite de Demi Vollering; es decir, Demi Vollering se ha quedado a cuatro segundos de la remontada que tanto ha merecido. Lágrimas por un lado; la felicidad inabarcable de la polaca. Lágrimas en el bando opuesto; la rabia inconsolable de la neerlandesa.