‘Soy Nevenka’: Nosotras ya lo sabemos, falta que se enteren ellos
Iciar Bollaín abre la competición con ‘Soy Nevenka’, una historia basada en el acoso real que sufrió la concejala de Ponferrada Nevenka Fernández por parte del alcalde Ismael Álvarez, magistralmente interpretado por el actor bilbaino Urko Olazabal.
Volvemos 23 años atrás en la historia y aterrizamos en Ponferrada. Una joven que acaba de licenciarse en Madrid recibe la propuesta del alcalde de su pueblo para ser parte de la parrilla electoral de las siguiente elecciones y ocupar una concejalía. Al inicio de la película se presiente claramente que se está tramando una emboscada, una trampa, y que la joven caerá –todas las personas que le rodean le advierten de que Ismael Álvarez es un mujeriego–. Y digo trampa porque así lo asumió en su día la sociedad; sabías lo que había y no hiciste nada para evitarlo.
Iciar Bollaín ha abierto la competición oficial con esta historia que aparta las florituras y entra directamente en la herida. «Lo que nos interesaba ver era qué paso en ese momento, y mostrar todas las etapas que pasó la víctima, lo que suponía enfrentarse a todo un país. Lo más importante es la empatía, lo vives con ella, desde la emoción», ha afirmado la directora en rueda de prensa.
El sentimiento de culpabilidad y de haberte traicionado a ti misma priman en esta historia desde el primer momento, cuando se presenta a Nevenka Fernández como una joven inocente que accede a un cargo público con toda intención de cumplir con su trabajo. Pero la mano tendida del acosador siempre está ahí, y la maneja, hasta que la protagonista empieza a resquebrajarse y a entrar en la oscuridad. Lo único que la salvará, será una denuncia judicial, y otra pública, aunque ello la lleve a enfrentarse a todo un país que defiende al alcalde –recordemos que fue el primer político en recibir una sentencia por acoso–.
¿Qué hacer cuando nadie quiere ayudarte? ¿Cómo actuar cuando la gente, incluso la más cercana, no ve sustento para justificar lo que has sufrido? «Queríamos contar el acoso. Podíamos haberle dedicado más tiempo al proceso judicial, que fue fascinante, cómo el abogado Adolfo Barreda construyó su querella. Pero creo que nos hace falta entender el acoso, y queríamos contarlo en detalle, sufrirlo, y que el espectador esté con ella», ha sentenciado Bollaín.
Presencia vasca
Este nuevo proyecto llega tras el éxito cosechado con ‘Maixabel’ en 2021. En la misma participó también como productor Koldo Zuazua y Bollaín como directora, y de ahí surgió la posibilidad de seguir trabajando juntos. También con Urko Olazabal, que tuvo un papel secundario en la película basada en la vida de Maixabel Lasa. «A Urko lo conocí en ‘Maixabel’, vino al casting y sabía que podía dar esa frialdad. Me hacía falta verlo en esa faceta de hombre populista también. Son dos grandes que han hecho unas interpretaciones fabulosas», ha dicho, haciendo referencia también a Mireia Oriol (Nevenka). La actriz ha afirmado que se trata de «una historia de muchas mujeres que han podido vivir una situación similar. Es una dualidad, la Nevenka pre acoso y post acoso, es el quebrantamiento de esa persona cuando vive esa situación tan infernal. He intentado mantener ese sentido de dignidad, de amor propio que siente Nevenka, porque llegar a denunciar es muy difícil y tienes que tener mucha fe en ti misma».
Urko Olazabal ha sido muy claro en cuanto a su condición masculina. «Me he dado cuenta de que en nuestro día a día podemos hacer mucho daño a las mujeres. Nuestra existencia ya contamina a las mujeres. Mi personaje me ha enseñado eso y me he dado cuenta de que en un momento dado ha repetido algunos de sus comportamientos a lo largo de mi vida y eso me ha dado miedo», y ha continuado: «Esta película es para las mujeres, sí, pero sobre todo es para los hombres, es una aprendizaje para nosotros. Los hombres tenemos que sacar conclusiones sobre nuestro comportamiento».