Las estrellas de la NBA se abren a la posibilidad del lanzamiento de cuatro puntos
La PBA de Filipinas instauró en agosto el tiro de cuatro puntos de manera oficial, con un arco instalado a 8,22 metros, y Chris Banchero es el primer autor de una canasta de ese valor. Jugadores como Stephen Curry, LaMelo Ball y Damian Lillard se han mostrado a favor de adoptar ese tiro para la NBA.
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La PBA, la liga profesional de baloncesto de Filipinas es la primera competición en la que se ha instaurado la canasta de cuatro puntos de manera oficial, algo que hizo el pasado mes de agosto. Chris Banchero, base del Meralco Bolts filipino y primo del jugador de los Orlando Magic Paolo Banchero, es el primer jugador que ha encestado en competición oficial una canasta de cuatro puntos.
La distancia del punto extra se halla a 8,22 metros del aro; es decir, a 27 pies de distancia. Y aunque nunca ha tenido lugar en competición oficial, el basket contemporáneo ha coqueteado con ese punto extra. Por ejemplo, el All Star de la WNBA la puso en prueba en 2022 y la propia PBA había hecho lo propio años antes en su particular Fin de Semana de las Estrellas. La propia Supercopa ACB, cuando llevaba a cabo concursos de triples, llegó a poner a modo de curiosidad el lanzamiento de cuatro puntos.
Pero ya que ha llegado la primeras canasta cuádruple oficial de la historia del basket, el debate está abierto. Por lo pronto, los primeros en subirse al carro han sido jugadores especialistas en probar –con acierto– estos bombazos tan lejanos, como pueden ser LaMelo Ball, Stephen Curry o Damian Lillard.
BANCHERO, FOUR POINTS!
— ABS-CBN News (@ABSCBNNews) August 18, 2024
WATCH: Meralco Bolts star Chris Banchero becomes the first-ever PBA player to make a four-point shot in an official game. | via @romwelanzures pic.twitter.com/PPpejA6Po1
«Yo probablemente añadiría una línea de cuatro puntos, sinceramente», comentó Ball, jugador de los Charlotte Hornets. Lillard coincidió al decir, «añadiría una línea de cuatro puntos».
Pero ninguna de sus opiniones es tan importante como la del mejor triplista de todos los tiempos. Stephen Curry ya dejó claro que para él es una buena idea porque muchos de los triples que ya lanza ahora serían de cuatro puntos en vez de tres. «Podría beneficiarme si hubiera una línea de cuatro puntos porque probablemente ya lanzo muchos de ellos desde muy detrás de la línea de tres puntos».
Innovación y resistencias
El triple surgió en la extinta Liga ABA en la década de los 70. El espectáculo, los marcadores altos y el baloncesto menos encerrado en la jaula de la zona fueron varios de los motivos que impulsaron a esta competición –competencia directa y descarnada a la NBA hasta que los problemas económicos la hicieron desaparecer–, a tomar estas arriesgadas operaciones.
Aunque las posteriores generaciones crecieron al baloncesto con el triple ya instaurado, no pocos detractores hablaron de la «desvirtuación del juego», como puede ser el propio ‘Red’ Auerbach, mítico exentrenador y directivo de los Boston Celtics, quien cambió de opinión radicalmente al ver cómo Larry Bird convertía este recurso en un arma mortífera sin que por ello los rudimentos de juego en la pintura, de espaldas, al bote y en la media distancia desaparecieran.
Es más, fue el jugador de los Celtics Chris Ford quien, el 12 de octubre de 1979, anotó el primer triple oficial de la NBA. El baloncesto FIBA debió esperar hasta la temporada 1984/85 hasta implantar el arco del triple, primero en los 6,25 metros, para alargarlo casi tres décadas después a los actuales 6,75 metros. No obstante, tótems del basket FIBA como Aíto García Reneses ya abogaban desde finales de los años 70 en implantar ese lanzamiento con valor de un punto extra para «abrir los espacios», ante un baloncesto con jugadores cada vez más altos, más grandes y más fuertes y rápidos.
«Ojalá nunca se implemente en la Euroliga. Arruinaría el juego aún más», ha indicado hace poco en sus redes sociales el exjugador de Saski Baskonia Igor Rakocevic. Lo cierto es que el uso y abuso del triple en todos los niveles, con las exageraciones de los Houston Rockets de Mike D'Antoni y demás, han perjudicado en cierta manera la riqueza del juego.
Se ha achacado en buena medida que los jugadores altos ya apenas juegan de espaldas, limitándose a poner bloqueos y continuar bien para recibir en continuación ante la obligada necesidad de la ayuda para evitar el tiro de tres, o abrirse en «pop» para ser ellos mismos quienes se arrancaran con el tiro lejano, con jugadores como Al Horford, Nikola Jokic o Kristaps Porzingis haciendo verdaderas carnicerías desde su kilométrica atalaya.Por no hablar de Victor Wembanyama y sus triples casi imposibles de puntear.
En resumen, lo que el periodista vizcaino Gonzalo Vázquez ha venido a llamar alguna vez como «la tiranía» del triple ha devenido en un juego de extremos, en el sentido que los tiros más lejanos han proporcionado a su vez la existencia de un hueco a la espalda de las defensas, de forma que los cortes por la línea de fondo o las penetraciones hasta debajo de canasta –con el añadido de la regla de los tres segundos defensivos de la NBA, donde no se puede destinar a un jugador, alto a ser posible, a resguardar la pintura como un cancerbero– han ganado en variedad y en número de practicantes. En cambio, se ha ido perdiendo en el camino el tiro de media distancia, tiro que jugadores como Michael Jordan o Kobe Bryant bordaron a lo largo de su carrera, al entenderlo como el tiro menos eficiente al suponer un riesgo mayor de ser punteado y de menor valor.
En lo que se refiere al basket FIBA, la discusión camina en estos momentos en ensanchar el campo. Instaurar el triple en 6,75 metros ha dejado como efecto secundario no deseado la escasa distancia entre la raya del triple y la línea de banda, por lo que es bastante frecuente que jugadores que amagan el lanzamiento desde las esquinas e inicien la penetración acaben pisando la línea de banda al echar la pierna atrás para tomar impulso. Si se llegase a instaurar el tiro de cuatro puntos, quedaría aún más clara la necesidad de hacer las canchas más amplias a lo ancho, para así poder dar cabida a los jugadores.
Con todo, habrá que ver si esta discusión sobre el tiro de cuatro puntos llega a alguna parte, porque todavía es muy incipiente. Pero lo cierto es que Chris Banchero ya ha pasado a la historia del baloncesto, y eso muy pocos lo pueden decir.