El PLD del primer ministro japonés pierde, por primera vez desde 2009, la mayoría para gobernar
Tanto el PLD de Shigeru Ishiba como el PDC de Yoshihiko Noda han manifestado su disposición a buscar eventuales alianzas que les permitan gobernar, aunque por ahora han descartado cualquier opción de hacerlo juntos.
El primer ministro de Japón, Shigeru Ishiba, ha afirmado que su intención es seguir en el Gobierno, después de que la coalición que lidera perdiera la mayoría parlamentaria en las elecciones celebradas este domingo, y ha mandado un mensaje ambiguo en el que ha apuntado a que negociará con otros partidos.
«Hemos recibido un juicio muy severo del pueblo japonés. De ahora en adelante vamos a analizar la situación, pero además de eso, vamos a estudiar las opciones junto a algunos de los partidos que han aumentado sus escaños», ha señalado Ishiba en una rueda de prensa tras los comicios de la víspera.
La coalición gobernante de Japón que forman el Partido Liberal Democrático (PLD) del primer ministro Ishiba y la fuerza budista Komeito ha perdido su mayoría parlamentaria en los comicios generales mientras que la oposición ha ganado terreno, según han confirmado los resultados electorales este lunes.
El primer ministro ha señalado que el aumento en votos y escaños de los partidos opositores indica que «tienen la simpatía del pueblo» y ha añadido que «si hay algo que falte en nuestras políticas, se debe incluir las del resto».
«Si carecemos de confianza, podemos ir trabajando juntos para el pueblo japonés, porque nuestro partido es el que ha ganado más votos y debemos cumplir nuestra responsabilidad», ha añadido el mandatario sin apuntar con qué formaciones trataría de alcanzar Gobierno.
Pérdida de 65 escaños
El conservador PLD de Ishiba se hizo este domingo con 191 escaños, una aguda caída respecto a los 256 que poseía de los anteriores comicios de 2021, mientras que Komeito ganó 24, 8 menos, según el recuento de resultados que recoge hoy la cadena estatal NHK y a falta de que se anuncien las cifras oficiales finales.
El gran triunfador de los comicios ha sido el progresista Partido Democrático Constitucional (PDC) de Yoshihiko Noda, principal fuerza de la oposición, que ha incrementado su representación parlamentaria desde los 98 escaños hasta los 148.
Se trata de la primera vez desde 2009 en que el PLD pierde en unos comicios la mayoría suficiente para gobernar, ya sea en solitario o con su tradicional socio de coalición.
Algunos partidos pequeños podrían tener la llave para poder gobernar, después de que el Partido Democrático Popular, una escisión de la formación de Noda y situado en el centro-derecha, haya conseguido cuadruplicar su representación hasta los 28 escaños.
El conservador y populista Reiwa ha logrado triplicar sus escaños hasta los 9 y el Partido Comunista de Japón ha perdido 2 hasta quedarse con 8, mientras que 3 escaños han sido para el Partido de los Mayores y 12 en candidatos independientes.
Estos resultados abren un período de gran incertidumbre política para Japón. Tanto el PLD de Ishiba como el PDC de Noda han manifestado su disposición a buscar eventuales alianzas que les permitan gobernar, aunque por ahora han descartado cualquier opción de hacerlo juntos.