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José García: niño viral, adolescente de Primera y adulto con muchas enseñanzas

Sorprende de entrada recordar que José García Maurin tiene solo 27 años. El ex de Osasuna, ahora en el Inter Escaldes andorrano, ha quemado etapas a toda velocidad y ofrece ahora unas cuantas moralejas interesantes sobre el éxito y el fracaso, la paciencia en el fútbol, Osasuna y su afición...

José García, en su debut en Primera contra el Almería, «probablemente mi mejor partido con Osasuna», admite. (Foku)

Hace ya diez años que José García dejó Osasuna, pero pocos lo habrán olvidado, porque con apenas 16 años ya se había hecho viral dos veces.

La primera fue por un famoso vídeo de ‘El Día Después’ que mostró su faceta de niño hooligan rojillo, en un partido contra el Athletic. Tanto se recuerda aquella secuencia que recientemente un compañero de equipo en Andorra le preguntó si había llegado a jugar en Osasuna con aquel niño: «¿Me estás vacilando? Pero si soy yo», le respondió José.

La segunda fue en noviembre de 2013, cuando este chico crecido en Sanduzelai debutó con Osasuna sin haber llegado aún a cumplir los 17 años. Marcó un récord de precocidad que en estos últimos años han superado Luka Romero con el Mallorca o Lamine Yamal con el Barcelona.

 

Su irrupción fue tan meteórica como su paso por Osasuna. Aquel primer partido en Primera contra el Almería, en que a punto estuvo de meter un gol tras un regate de crack, tuvo poca continuidad. Y el equipo entonces entrenado por Javi Gracia acabó cayendo a Segunda después de catorce años, tras una racha final de liga fatal.

En Segunda el menudo media punta, todavía menor de edad, contó poco primero para Jan Urban y luego para Martín Monreal. Con el ascenso a Primera en 2016 (aunque efímero) se acabó su ciclo como rojillo, con apenas 18 años. Luego ha ido pasando por equipos menores como Alcoyano y Extremadura hasta militar ahora en el Inter Escaldes de Andorra.

Haciendo un paréntesis, no fue el único «promesa» que en aquellos años, sobre todo con Enrique Martín en el banquillo, debutó pero no acabó de estabilizarse. Olavide acabó en el Hércules y el Ejido; Antonio Otegui pasó por Melilla, Numancia y Badajoz y ahora está en el Tudelano; Javi Martínez (no confundir con el actual centrocampista del Eibar) se retiró con 23 años por las lesiones tras haber jugado en Izarra y Real Unión...

Con 27 años ya, aquel José García tan inquieto en la grada y con tanta proyección en el césped, que pasó de Indar Gorri al primer equipo en un visto y no visto, contempla la vida y el fútbol de otra manera mucho más calmada. Y en la entrevista al canal Osasuna1920 ha dejado unas cuantas reflexiones interesantes que merece la pena resumir.

 

Afortunado pese a todo. ¿Hay sentimiento de frustración tras una carrera así, de arriba hacia abajo? «Me siento un afortunado. Mi madre es la que más tiene bajón con esto, me dice ‘Joder, con lo que ibas a ser..’, pero yo le respondo: ‘Ama, mira todo lo que he vivido con 27 años, ¿no querrías esto para tu hijo?’, y entonces me dice ‘También es verdad’. Cuando parece que vas a ser top pero acabas jugando en categorías más bajas, la gente lo ve como un fracaso, pero en mi cuadrilla somos 23 y el único que ha jugado como profesional soy yo».

Las traicioneras prisas. José García Maurin se declara «arrepentido de las prisas y las ganas de querer comerme el mundo. Eso ha sido lo bueno y lo malo mío a la vez. Por eso debuté tan pronto, pero también me ha generado ansiedad de querer ser siempre número uno. Ahora estoy más tranquilo, me pongo menos nervioso. Y tácticamente soy muy correcto en el campo, cuando veo un partido en el campo siempre estoy pensando qué haría yo si fuera entrenador».

Realismo. «Hay que tener los pies en el suelo. Para Osasuna quedar décimo y salvarse con holgura es algo muy bueno. Tenía un amigo que estaba enfadado porque perdimos en el Bernabéu 4-0; a ver, solo Mbappé gana todo lo que todos los jugadores de Osasuna juntos. Hay que tener ambición, pero siendo realista. En los últimos años se ha perdido el sentir de que cada punto es importante. Se empata en El Sadar y parece que es algo malísimo»

En su debut en 2013-14 «el último partido antes de Navidad fue en Sevilla contra el Betis, ganamos y aquel día estábamos más cerca de Europa que del descenso. Se lo comenté a Andrés Fernández y me dijo ‘nosotros tenemos que mirar más para abajo que para arriba’».

Arrasate y Moreno. «Jagoba ha dejado una huella muy grande, ha sido el entrenador más grande que ha tenido Osasuna, no solo por los resultados sino por el legado que ha dejado. Cuando te quiere tanto la gente es porque eres una maravillosa persona. Vicente tenía una papeleta muy difícil porque le tocaba sustituir al mejor, y lo está haciendo muy bien. Ha cogido el bloque de Jagoba y su manera de jugar. Osasuna está bien».

Cambio en la afición: «Lo hablé con un amigo que es socio, me dice que con el nuevo estadio se ha perdido esa chispa, pero yo lo achaco más bien a que se espera de Osasuna muchísimo. De jóvenes nos reíamos porque celebrábamos simplemente un córner o un centro al área. Esta ambición ha hecho perder aquel sentimiento, las generaciones van cambiando y ahora queremos que Osasuna vaya ganando todos los partidos en el descanso. A veces veo las redes sociales y en el descanso parece que vamos perdiendo 0-4 cuando vamos 0-0. Incluso aunque fuéramos perdiendo 0-1, si en El Sadar se remonta en cuatro minutos…»

Pancarta en Graderío Sur felicitando a José García el día de su debut en Primera. (Foku)

Indar Gorri: El de Sanduzelai era de los que lideraban la animación en Graderío Sur, e incluso tuvo algunos problemas en redes por ello, cuando se le dirigieron afirmaciones que no eran ciertas. Su temor era que aquello salpicara al club. ¿Cómo ve la animación actual, en un contexto cargado de sanciones de La Liga? «El Sadar se apaga mucho cuando Graderío Sur no anima, Indar Gorri es parte fundamental del buen ambiente, de que haya ilusión en cada córner... Si están venga recibir multas, es normal que se vayan cansando y se quiten las ganas».