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Todo lo que no sea el oro francés en el Eurobasket Femenino será una gran sorpresa

Solo las ausencias de estrellas como Marinne Johannes, Gabby Williams y la baja por lesión de Marine Fauthoux hace que el favoritismo 'bleu' se tambalee, y por ahí quizá se cuele Bélgica, la vigente campeona, una remozada España o una Alemania que busca afianzar su condición de futuro europeo.

Con la lesión de Marine Fathoux el «cantado» oro de la selección francesa se tambalea un poquito. (Ann-Dee LAMOUR | AFP PHOTO)

Entre la República Checa, Italia, Alemania y Grecia –toda la fase eliminatoria se jugará en El Pireo ateniense– se celebra desde este miércoles y hasta el domingo 29 de este mes de junio el Eurobasket Femenino. Un total de 16 selecciones parten con la consciencia de que, por más que Bélgica sea la vigente campeona continental y por mucho que el último oro francés en categoría femenina absoluta date de un lejano año 2009, que el oro lo consiga cualquier selección que no sea la ‘bleu’ será una gran sorpresa.

En París 2024 la selección femenina francesa se quedó a un punto de tumbar a los Estados Unidos en la final de baloncesto, los diversos combinados galos de categorías de formación suman oros y otras medallas como si no costase y la inagotable cantera francesa en esto de las canastas sigue dando frutos por más que veteranas como Celine Dumerc –una de las heroínas del oro de 2009 y actual directora general de la Federación Francesa de Baloncesto– o Sandrine Gruda –retirada después de los Juegos Olímpicos de París– se sigan echando de menos.

Es más, si hay algún punto débil en el seleccionado que dirige Jean-Aime Toupane es el de las ausencias por renuncia o por lesión. Marinne Johannes y Gabby Williams, las dos principales anotadoras francesas en la cita olímpica, han decidido quedarse en la WNBA, igual que Dominique Malonga y Carla Leite. Pero la mayor desgracia para el seleccionado ‘bleu’ ha sido la grave lesión de rodilla que se produjo la base Marine Fauthoux en el duelo de preparación del Eurobasket ante Bélgica.

Hablamos de cinco jugadoras con plaza garantizada y, pese a todo, el favoritismo es claro. Falla la experiencia, siendo la alero Valeriane Ayayi la única convocada con más de 100 internacionalidades. «Es un grupo que ha cambiado, con muchas caras nuevas, pero los principios y el estilo de juego siguen siendo los mismos», asegura Marieme Badiane, quien, antes de ser liberada por las Minnesota Lynx de la WNBA, ya había decidido unirse al conjunto galo para el Eurobasket. Badiane, Rupert, Ayayi o Janelle Salaun tienen calidad de sobra como para imponer sus galones.

Además, su primera fase en el grupo a frente a Turquía, Grecia y Suiza debiera suponerle un «entrenamiento con público» para ir preparándose para los cruces, que llegarán a partir del día 24.

Si las francesas son las grandes favoritas partiendo del grupo A, el grupo B, compuesto por Serbia, campeón de Europa en 2015 y 2021 pero en pleno recambio generacional con Yvonne Anderson y Jovana Nogic como estrellas, Italia, que llegará hasta donde Cecilia Zandalasini la lleve, la Lituania de Jocyte y Eslovenia, la palea será a brazo partido para clasificarse primero de grupo y no encontrarse con las francesas hasta las semifinales.

Un grupo divertido

Los grupos C y D del Eurobasket Femenino prometen unos cruces más parejos y divertidos en pos de buscar el otro finalista. Naturalmente, Bélgica, como vigente campeón continental, es el gran favorito, con la pívot Emma Meesseman como principal estrella para, llegado el caso, poner en solfa el favoritismo del seleccionado francés.

La República Checa, Montenegro y una Portugal que avanza dando pasos de gigante todavía no son rival para hacer sombra a una Bélgica cuyo principal defecto es que seguramente no haya renovado en exceso su vestuario. Siguen Linskens, Vanloo o Allemand y las exrepresentantes del basket vasco Maxuella Lisowa-Mbaka, Betty Mununga, Nastja Claessens o Becky Massey. El nivel es objetivamente alto, pero el grupo que corta el bacalao es ya supera ampliamente la treintena y en un torneo tan corto en el que el campeón disputará seis partidos en once días, quizá las piernas pesen al final.

El grupo D, en el que Alemania, las balas por lesión de Marie Gulich y Satou Sabally han mermado su condición de posible «outsider» o candidato a discutirle las semifinales a Bélgica. Recuperar a Leonie Fiebich en el último segundo es sinónimo de que las entrenadas por Lisa Thomaidis, con más de un 80% de su plantilla completa con jugadoras que rondan o superan los 1,85 metros de estatura, no se rinden de antemano.

El otro favorito de este grupo para acceder a cuartos será la selección española. Plata continental en 2023, en un año el banquillo de Miguel Méndez ha vivido una revolución entera entre lesiones, renuncias y retiradas. Maite Cazorla, Queralt Casas, Leo Rodríguez, María Conde, Megan Gustafson o Leticia Romero están en ese grupo de ausentes, habiendo de añadir a la gasteiztarra Nerea Hermosa, que hubiera estado en la cita continental de no haberse tenido que operar la rodilla. La iruindarra Irati Etxarri formará parte del combinado hispano y su trabajo en rebotes y en defensa será vital para un seleccionado español carente de tiro exterior salvo lo que le dé una Alba Torrens que, a sus 36 años, ya está lejos de ser la líder de los oros hispanos de 2013 y 2017. Con todo, las de Méndez, que han recuperado a Raquel Carrera sobre la bocina de un fuerte esguince, debieran optar a jugar las semifinales.

Quizá este grupo D esté más abierto a las sorpresas. Gran Bretaña, cuarto en el Euro de 2019 y Suecia, que en sus mejores días llegó a poner en jaque a la selección francesa, parten como víctimas, pero sin nada que perder. En ese sentido, es posible que se vean dos Eurobasket en uno: una liguilla de tres partidos llena de nervios y unos cruces mucho más sueltos, con una selección francesa viviendo los nervios y la calma precisamente en orden opuesto. Francia no gana un Eurobasket Femenino desde 2009, pero tampoco se baja del podio desde aquel preciso año, con cinco platas y un bronce para el seleccionado ‘bleu’.