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- (GARA)

Todo al rojo en un tablero regido por la fuerza y el poder


Ha sido un año vertiginoso. Un genocidio ante los ojos del mundo y los impulsos de Donald Trump han acelerado la erosión del orden basado en reglas. El mapa se tiñe de rojo: zonas de influencia que se rearman, pero también otras se deshacen. Y 2026 no anuncia enmiendas, sino la consolidación de un mundo regido por la fuerza.



EEUU y el nuevo orden global trumpista

 

Donald Trump, en una comparecencia en Jupiter (Florida). (Joe RAEDLE/AFP)

Con su embate arancelario y su estrategia de seguridad, Donald Trump da por cerrado el «liderazgo» global de EEUU y apuesta por un orden transaccional y nacionalista: pulso tecnológico y comercial con China, reajuste estratégico con Rusia y una UE convertida en terreno a disputar (y trocear). El mensaje es que el trumpismo exterior ha venido para quedarse, al menos hasta que los midterms de 2026 decidan si el Congreso lo refuerza o le pone límites. Desde que asumió la Presidencia, ha encadenado derrotas en cada cita electoral. 

De Caracas a América Latina: Washington redibuja su patio trasero

 

El presidente electo de Chile, José Antonio Kast. ( Europa Press)

América Latina cierra el año con todas las miradas puestas en Nicolás Maduro. El mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe en décadas, los robos a mano armada de petroleros y un cerco estratégico que estrecha el margen de Caracas señalan el regreso explícito de la Doctrina Monroe con aires trumpistas. Washington vuelve a hablar el lenguaje de la intervención directa, en una escalada que encaja con la línea dura defendida por Marco Rubio y que convierte a Venezuela en el primer aviso de un giro hemisférico más amplio. Y detrás de Maduro, viene Gustavo Petro. Donald Trump ha extendido la presión con sanciones directas a su homólogo colombiano bajo el pretexto del narcotráfico, acompañadas de advertencias públicas que pesan sobre un ciclo electoral decisivo en 2026. Colombia elegirá un nuevo presidente de la República, y la injerencia de Washington se da por descontada, como ya ocurrió en Honduras, donde Trump no ocultó sus preferencias. Brasil también irá a las urnas, con Lula da Silva sosteniendo una relación tirante pero operativa con la Casa Blanca, marcada por roces arancelarios, y bajo la sombra omnipresente de Jair Bolsonaro, hoy en prisión, pero aún capaz de bendecir, vetar y condicionar cada movimiento de la derecha. Perú, atrapado en una inestabilidad crónica, también celebra comicios, mientras Chile encara un reajuste político tras el desgaste del ciclo de Gabriel Boric y la llegada a La Moneda del líder ultraderechista Antonio Kast. El tablero latinoamericano entra en año electoral bajo la presión de Washington, que mantiene el cerco sobre una Cuba muy debilitada mientras desplaza la mirada hacia Groenlandia.

Emmanuel Macron, aurrerantz iheska

 

Macron interviene en la cumbre ministerial sobre Palestina sin palestinos. (Thomas SAMSON / AFP)

Emmanuel Macronek finkatu duen paralisia puntu kritiko batera iritsi da 2025ean. Ezkerreko gobernuburu bat berriro baztertu zuenez, Eliseoak Sebastien Lecornuren irtenbide kontinuistaren alde egin du. Eskuin muturrak gora egiten jarraitzen du, eta 2026a Brusela kezkatzen duen higaduraren ataria izan daiteke. 2027an hauteskundeak daude, eta Estatu frantsesa ez da Italia, eta Le Pen edo Bardella ez dira Meloni.

¿Cuántas vidas tiene Pedro Sánchez?

 

Imanol Pradales y Pedro Sánchez caminan por Ajuria Enea. (Jaizki FONTANEDA / FOKU)

Pedro Sánchez llega a 2026 cercado por el «caso Koldo» y una ofensiva desestabilizadora desde lo más hondo del Estado, un terreno bien conocido en Euskal Herria. La mayoría plurinacional le advierte: resistir ya no basta, hay que avanzar en la agenda social y territorial. El desgaste es cada vez más latente, con Vox al alza y un PP incapaz de asumir que su mayor amenaza crece a su derecha.

¿Mira Sánchez a la demoscopia? ¿Apretará los dientes hasta 2027 o convocará elecciones?

Con la Siria de Al-Sharaa no desaparece la de Al-Jolani

 

El presidente interino sirio, Ahmad Al Sharaa, firma la declaración constitucional. (Bakr ALKASEM / AFP)


Abu Mohammed al-Jolani encadena giras desde la toma de Damasco, pero la Siria pos-Assad que exhibe está lejos de normalizarse. La coalición islamista gobierna cercando a las minorías, Israel continúa bombardeando posiciones del líder que ayer toleró y Turquía vuelve la mirada a Rojava tras el anuncio histórico del PKK. Ya sin su nombre de guerra, Ahmed al‑Sharaa ha lanzado un ultimátum a los kurdos para integrarse en el Estado. Un equilibrio precario que amenaza con enquistarse.

Rusia y Ucrania: ¿un lustro en guerra?

 

Putin en su avión presidencial. (Alexei NIKOLSKY / AFP)


Donald Trump llegó y prometió una solución exprés, pero en febrero de 2026 la guerra cumplirá ya cuatro años, con la modesta esperanza de evitar un quinto mientras se multiplican las negociaciones. EEUU ha dejado de financiar el esfuerzo bélico ucraniano y ha trasladado la factura a sus socios europeos, llamados a pagar sin asiento en la mesa donde se decide el desenlace. En el frente, Rusia avanza modestamente en Donbass y Zaporiyia, mientras Ucrania resiste con menor capacidad ofensiva. Vladimir Putin apuesta por el desgaste; Trump, por convencer a Volodimir Zelenski de que ceda territorios y liberar así otros tableros, del Ártico a China. La guerra continúa y otro invierno duro asoma.

Etenik gabeko sua Sahelen eta Sudanen?

 

Sudango errefuxiatuak Txadeko muga igarotzen. (Europa Press)


Saheleko G5a -Niger, Mauritania, Burkina Faso, Txad eta Mali-, Françafriqueren itzaletik irten ondoren, estatu kolpeen, milizien eta talde islamisten topagune bihurtu da. Mali erradikalismoaren ertzean dago; Niger eta Burkina Faso ere ez daude askoz hobeto, nahiz eta kolpeetatik sortutako gobernuek subiranotasuna aldarrikatu. EBren diruak Mauritanian jihadismoari eusteko balio du, baina eskualdea ez da egonkortuko 2026an. Sudanen, armadaren eta Laguntza Azkarreko Indarren arteko borrokek krisi humanitario latza piztu dute. Lortuko al dute su etena 2026an?

 

China sale airosa de la guerra comercial y ajusta el rumbo


Reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Busan (Corea) el 30 de octubre. (Daniel TOROK / Europa Press)

 

China afronta un año clave de preparación estratégica centrada en la autosuficiencia tecnológica. La economía crece, pero la desaceleración del consumo y la prolongada digestión de la «crisis» inmobiliaria obligan a Pekín a reordenar prioridades con el XV Plan Quinquenal en el horizonte. A ello se suma haber salido airoso de la ofensiva arancelaria de Donald Trump, lo que refuerza la convicción de resistir y reconfigurar sin concesiones mayores. Es, además, la antesala del XXI Congreso del PCCh de 2027, decisivo para el liderazgo y la orientación política bajo Xi Jinping. En el plano internacional, China afianza su peso geoeconómico -energía, minerales críticos- y consolida alianzas con Rusia, mientras Taiwán gana centralidad como palanca de fricción estratégica con EEUU, que combina venta de armas a Taipéi con señales de repliegue. La previsible cumbre Trump-Xi en 2026 convertirá a la isla en termómetro de una relación donde economía y equilibrio global se entrecruzan sin margen para errores.

 

¿Un nuevo Oriente Medio a la medida de un Estado genocida?


Palestinos entre las ruinas de Tel al-Hawa, en Ciudad de Gaza. (Omar AL QATAA / AFP)

 

El alto el fuego en Gaza ha dado oxígeno a Israel justo cuando la presión de la comunidad internacional empezaba a alinearse con lo que la calle llevaba dos años denunciando. En lo militar, Tel Aviv ha ganado margen: Hamas y Hizbulah, descabezados; Irán, en su punto más débil desde 1979 y un Eje de la Resistencia que llega a 2026 erosionado. Yemen queda como frente residual tras la eliminación de una docena larga de mandos y, tras el reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel, todo apunta a que se ha convertido en el próximo objetivo. Pero el éxito bélico no se traduce en legitimidad política. Israel queda asociado a un genocidio, una sombra que perseguirá a Benjamin Netanyahu también en tribunales internacionales. Con una coalición ultraderechista cada vez más aislada y elecciones legislativas en 2026, la segunda fase del plan de Donald Trump suma incertidumbre. Oriente Medio ha sido reordenado por la fuerza, e Israel seguirá desatando el infierno e incenciando una región ya exhausta.

India-Pakistan: gatazka historiko baten oreka ezegonkorra


Un militar indio patrulla en el lago Dal, en Sringar. (Sajjad HUSSAIN / AFP)

2026an, Indiaren eta Pakistanen arteko harremanek 2025ean pilatutako tentsioen mende jarraituko dute, mugako istiluak, diskurtso nazionalistak eta oreka hauskorrak tarteko. New Delhik eskualdeko lidergoa indartu nahi du, Errusiarekin harreman energetikoak estutuz eta petrolio merkea erosiz, eta, hala, AEBrekiko harremana tenkatuz. Pakistan, aldiz, ahulduta iritsi da 2026ra, krisi ekonomiko eta politiko sakon baten ondoren, baina Kaxmirri uko egin gabe. Ez dago gerra irekirik, baina ezta benetako lasaitasunik ere: Asia hegoaldean, bakea sinatu gabeko su eten bat da oraindik.