Las mejores películas del Festival de Sundance 2026
De Charli XCX a la consagración dramática de Chaning Tatum y la mejor comedia en tiempos de Trump. El Festival de Sundance marca la temperatura del año cinéfilo por delante con estas promesas cumplidas.
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Sundance es una máquina de fabricar éxitos. Antes que un altavoz del glamur, el festival sirve de laboratorio donde probar la vibra de propuestas excéntricas ante un público limitado, que avala la compra por parte de las grandes agencias de los que serán –de su mano– los fenómenos indie del año.
Las más anticipadas de esta 42ª edición eran, naturalmente, películas con nombre. Destacaba ‘The Gallerist’, una sátira muy negra con Natalie Portman sacando punta a los absurdos de artistas como Damian Hirst, junto a Jenna Ortega y Charli XCX. También de la cantante tras ‘Brat’ llegaba ‘The Moment’, un falso documental al estilo de ‘This Is Spinal Tap’ que acentúa la dicharachería mitificada sobre la actual reina del hyperpop. En el terror, la productora de ‘Weapons’ presentaba ‘Buddy’, versión terrorífica de un programa infantil que promete asustar en la taquilla veraniega.
El entrañable John Wilson, producido otra vez por Nathan Fielder, debutaba en el cine con ‘The History of Concrete’, sobre el (nulo) atractivo de un documental acerca del cemento. Mucho revuelo se ha generado alrededor de ‘The Invite’, el remake de Olivia Wilde (‘No te preocupes querida’) de la orgía de Cesc Gay en ‘Sentimental’, con Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton. Y en la pequeña pantalla, se han cantado las virtudes de ‘The Weight’, una épica oscura de partida similar a ‘El camino estrecho al norte profundo’, con Ethan Hawke y Russel Crowe repitiendo como villano tras ‘Nuremberg’.
En Estados Unidos ríen para no llorar
El Gran Premio del Jurado y el Premio del Público ha recaído en la muy destacable ‘Josephine’, donde Beth de Araújo (‘El club del odio’) aspira a narrar en imágenes los coletazos traumáticos de una niña tras presenciar una violación. Protagonizan Chaning Tatum, gigantesco, una Gemma Chan a la altura y la joven Mason Reeves. Otro comentario aterrado sobre la conciliación emocional de una familia fue ‘Carousel’, de Rachel Lambert (dirigió a Daisey Ridley en ‘La vida soñada de Miss Fran’), una crónica jarmuschiana de la rutina en pareja y sus escollos, entre Chris Pine y Jenny Slate. Terreno bien adobado, el del drama indie sobre el reverso de lo funcional.
Estados Unidos se engalana con tutús y medias brillantes para ahondar en sus miserias, o eso deducimos tras la coexistencia de ‘The Musical’ y ‘Run Amok’ en el programa. La ópera prima de Giselle Bonilla es un ejercicio de posthumor negrísimo liderado por Rob Lowe y Will Brill (‘The OA’) sobre el musical del 11S que un dramaturgo fracasado con aires de Gargamel monta en una escuela primaria. En ‘Run Amok’, de la también debutante NB Mager, son los mismos alumnos quienes recrean en versión musicada el tiroteo escolar que trastocó su instituto diez años atrás; en una intersección realmente emotiva entre la sátira y el drama genuino.
Fue bien merecido el premio a Mejor Dirección para la fantástica comedia romántica musical ‘Ha-Chan, Shake Your Booty!’, donde Josef Kubota Wladyka (director de ‘Narcos’ o ‘Tokyo Vice’) atiza el enorme rango expresivo de Rinko Kikuchi (‘Mapa de los sonidos de Tokio’). Hará de bailarina de salón que trata de compaginar el duelo de su pareja con los fogonazos incontrolables que le provoca un nuevo profesor de tango argentino.
Más risotadas, ahora televisivas, en dos geniales herederas de la crónica joven y urbana que Lena Dunham acuñó en ‘Girls’. En ‘Worried’, Nicole Holofcener (‘Sobran las palabras’, ‘You Hurt Me’) recluta a dos guionistas de ‘Brooklyn Nine-Nine’ y la propia ‘Girls’, Tanner y Lesley Arfin, para abrazar el histrionismo cariñoso entre dos hermanas millennial con una vida arreglada, pero que sienten que el mundo (del genocidio al brainrot) les cae encima. Sobre la histeria mal contenida avanza también el piloto de ‘Soft Boil’, torpeza y corazón a cuatro manos entre Alec Goldberg y la cómica Camille Wormser, sobre una sincericida aspirante a actriz mal-metida a niñera. Recuerda en el mejor sentido a ‘Shiva Baby’, con Rachel Sennot.