El 76 Festival de Berlín atrae la fama
¿Un festival fracasa si su alfombra roja está llena de purpurina, pero las estrellas evitan su Competición? Es el gran dilema de una Berlinale de relevancia cuestionada. El cine vasco brilla en la trastienda, con Itziar Ituño, Urko Olazabal o Igor Legarreta en el mercado abierto solo a la industria.
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La capital alemana se presenta, desde este jueves hasta el domingo 22, como una auténtica fiesta cinéfila. En las secciones paralelas del Festival de Berlín, en su segunda edición liderada por Tricia Tuttle, se concentrarán nombres de lo más apetitoso. John Turturro y Steve Buscemi se reunirán en ‘The Only Living Pickpocket in New York’ para cantarle desde el thriller de mafias a la gentrificada gran manzana. Gore Verbinski (‘Piratas del Caribe’, ‘Rango’) regresa tras una década para salvar a la humanidad de la Inteligencia Artificial, con Sam Rockwell y Haley Lu Richardson.
La purpurina se extiende por entre generaciones: Charli XCX se ríe de su propio mito en ‘The Moment’, falso documental alrededor del fenómeno Brat, mientras que Ethan Hawke y Russell Crowe bregarán en el wéstern The Weight, debut en el cine de Padraic McKinley (‘American Gods’). La más imperecedera de todas, Isabelle Huppert, se ha aliado con la dramaturga experimental Ulrike Ottinger para encarnar a una chupasangres en ‘The Blood Countess’, mientras que le joven Bella Ramsey protagoniza ‘Sunny Dancer’, una sentida fábula sobre el cáncer infantil en un ‘quimio-campamento de verano’.
De esta lista, la gran mayoría tiene en Berlín su estreno europeo –una primera ventana a la promoción continental, cada vez más relevante– tras haberse inaugurado internacionalmente en Sundance, apenas hará una semana.
Un concurso de anónimos
Sin embargo, de entre las 22 películas en la Competición berlinesa solo tres tienen nombres remotamente populares: ‘Josephine’, Gran Premio del Jurado y del Público en Sundance con Channing Tatum en un retrato sentido sobre el trauma infantil; ‘Rosebush Pruning’ de Karim Aïnouz, en cuyo reparto se reúnen Elle Fanning, Pamela Anderson y Elena Anaya, entre otras; y ‘At The Sea’, con Amy Adams desintoxicándose dirigida por Kornél Mundruczó (‘Fragmentos de una mujer’).
Preside el Jurado Wim Wenders y el Oso de Oro de Honor irá para Michelle Yeoh, dos nombres esenciales en el repositorio de ídolos del cine desde ‘París, Texas’ y ‘Tigre y dragón’, respectivamente, que tuvieron un regreso archipopular con las recientes ‘Perfect Days’ o ‘Todo a la vez en todas partes’. El Festival de Berlín es, indiscutiblemente, una fiesta cinéfila de estrella universal. Solo queda dirimir si abordamos la falta de purpurina en la Sección Oficial a concurso como una apuesta de futuro o como una instantánea deslucida.
Atendiendo al ínfimo capital que un Oso de Oro puede dotar de cara a la carrera de premios estadounidense, cuyo runrún arranca en Cannes, y con el supuesto de que todo festival debe cargar su propia marca para no perder relevancia (véase el cambio de rumbo de las últimas Conchas de Oro), yo apuesto porque la estatuilla en Berlín sí valga de algo.
El cine vasco brilla en la trastienda
Total ausencia de nombres vascos en las proyecciones públicas. Solo en el European Film Market, uno de los más importantes mercados de películas pero solo abierto a la industria, se venderá el euskera.
Allí encontramos, entre otros, el cuento fantástico de piratas de Igor Legarreta ‘Inurri Itsuak’, con Urko Olazaba y Itziar Ituño; ‘Salitre’, debut de Norma Vila sobre una maternidad monstruosa interpretado por Nagore Aranburu; o ‘Cada día nace un listo’ de Arantxa Echevarría, una sátira social con Hugo Silva por un perdedor sin escrúpulos y un reparto muy ‘pop’ venido del panorama español; Susi Sánchez, Diego Anido o Belén Rueda. Habrá años mejores para el cine vasco, pero –desmintámoslo ya– Berlinale está lejos de perder el interés.